Alberto Caparrós - Crónicas sabáticas

Carta a Joan Ribó del socio número 24.470 del Valencia Club de Fútbol

Puede que a un ateo convencido como usted, señor alcalde, no le guste la comparación, pero se acordó de Santa Bárbara cuando llegó la «tronà»

Alberto Caparrós
VALENCIAActualizado:

A la atención del excelentísimo alcalde de Valencia, Joan Ribó Canut.

Fui alumno suyo cuando usted ya despuntaba en el Partido Comunista en el instituto Flechas Navales (hoy Distrito Marítimo) y desde hace tres años tengo el honor de dirigir la delegación de ABC, el diario decano de la prensa española, en la Comunidad Valenciana. Un periódico que mantiene puestos de trabajo y paga impuestos en la ciudad que usted gobierna y que se encuentra entre los medios de comunicación con mayor difusión en la autonomía, con más de dos millones y medio de lectores al mes de media.

Estas líneas, sin embargo, las suscribo como socio número 24.470 del Valencia Club de Fútbol.

El destino, siempre caprichoso, ha deparado que el Valencia Club de Fútbol vuelva a jugar una final once años después, en este caso la de la Copa de Su Majestad el Rey, en plena jornada de reflexión de las elecciones municipales.

Más de 20.000 valencianistas se desplazarán hasta el Benito Villamarín de Sevilla para animar a nuestro equipo. Usted, poco habitual de los palcos en general -el de la Semana Santa Marinera de la ciudad que gobierna no lo ha pisado en cuatro años- y del de estadio de Mestalla en particular, ha anunciado que estará en la zona noble de Heliópólis. Se le agrecede el esfuerzo a un alcalde que no tiene como norma trabajar los fines de semana y que se autoproclama republicano.

El destino ha querido que el Valencia Club de Fútbol dispute la final de la Copa del Rey contra sus paisanos catalanes, señor Ribó, del Fútbol Club Barcelona un día antes de que los valencianos elijan en las urnas quien será su alcalde o alcaldesa para los próximos cuatro años. Casualidad o no, el Ayuntamiento que usted preside ha decidido instalar una pantalla gigante, que la pagamos todos los valencianos, los del Levante Unión Deportiva, los del Manresa y los que no saben distinguir una sandía de un balón, para presenciar la final.

Imagen de archivo del alcalde de Valencia, Joan Ribó
Imagen de archivo del alcalde de Valencia, Joan Ribó - MIKEL PONCE

A usted, excelentísimo señor alcalde, le faltó tiempo para difundir en sus perfiles en las redes sociales la convocatoria. Lo traduzco. Pagan todos los valencianos pero el tanto se lo anota Compromís. Como la fiesta de Nochevieja o los conciertos en la Pérgola de la Marina. A la hora se dieron cuenta de que habían metido la pata, pero mientras la prensa valenciana andaba enfrascada en difundir una «fake new» sobre Isabel Díaz Ayuso profesionales como Rosana Belenguer Crespo, a quien me honra dirigir, caían en la cuenta de su maniobra.

Imagen del cartel difundido por Joan Ribó
Imagen del cartel difundido por Joan Ribó - ABC

Bajo el lema de «Jo amb Ribó», usted, señor alcalde y candidato a la reelección, nos anunciaba que el Ayuntamiento habilitará una pantalla gigante para que los valencianistas -a los que el excelentísimo ha hecho durante los últimos cuatro años el mismo vacío que a los cofrades de la Semana Santa Marinera, a los vicentinos y a los seguidores de la Mare de Déu del Desampararts- puedan ver la final de su equipo.

Puede que a un antimonáquico y ateo convencido como usted, señor alcalde, no le guste la comparación, pero se acordó de Santa Bárbara cuando llegó la «tronà» y la cuenta se la pasó a todos los valencianos. Y no cuela. Tampoco para la Junta Electoral. Se lo dice con todo el respeto el socio número 24.470 del Valencia Club de Fútbol.

Alberto CaparrósAlberto CaparrósJefe de secciónAlberto Caparrós