Historias del deporte

Viv Anderson, el primer futbolista negro de la selección inglesa

Su convocatoria con el combinado nacional británico, que se produjo en 1978, causó un gran revuelo

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En estos días en los que el racismo en los campos de fútbol copa las portadas de los diarios deportivos ingleses, muchos recuerdan un hecho que sentó precedente en las islas británicas.

Y es que hasta 1978 la selección inglesa no cabía otro color que no fuese el blanco, tanto en la camiseta como en la piel de los jugadores. Fue entonces cuando un lateral derecho que militaba en un equipo que poco después ganaría dos Copas de Europa consecutivas, el Nottingham Forest, despertó la atención de Ron Greenwood.

Ese era Viv Anderson, de 22 años, incansable y veloz a partes iguales. Era el prototipo ideal del fútbol inglés, un estilo de juego que requiere del físico más que cualquier otra liga europea.

Llegó su gran día con la camiseta de los tres leones y en el estadio inglés por excelencia, Wembley. Su imagen posando junto al resto de sus compañeros era cuanto menos chocante y no pasó desapercibida para el resto del mundo. Pero a él no le importaron los murmullos que llegaban desde las gradas.

Inglaterra se enfrentaba a Checoslovaquia, a la que venció por 1-0 ante más de 90.000 espectadores. No podía ser de otra manera, el único tanto del encuentro nació de las botas de Anderson, el primer futbolista negro de una selección inglesa que hoy comandan jugadores como Sterling, Rashford, Lingard y compañía.