Valentino Rossi
Valentino Rossi - EFE

MotoGPRecuperaciones de récord

Rossi vuelve a la moto 18 días después de fracturarse la tibia y el peroné, hoy decide si compite en el GP de Aragón

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El 31 de agosto Valentino Rossi se fracturó la tibia y el peroné. Este lunes volvió a subirse a una moto para probarse. Habían pasado 18 días. Cuando el común de los mortales invierte en este tipo de lesiones hasta cuatro meses de recuperación, Rossi lo consigue en poco más de dos semanas. No es un héroe. Es un deportista de élite.

Es el último ejemplo de una larga lista de recuperaciones en tiempo récord que se encuentran en casi cualquier deporte. Especialmente en el motociclismo porque cada caída conlleva mucho riesgo, y perderse un Gran Premio puede significar dejar de pelear por el título. Rossi se fracturó la misma pierna en 2010, en el Gran Premio de Italia. No podía ni andar, pero rozó el podio en Alemania, 41 días después. En Assen 2013, Jorge Lorenzo terminó quinto apenas 48 horas después de operarse la clavícula. A Qatar 2015 Marc Márquez llegó tras romperse el peroné tres semanas antes. Este año, Jorge Martín se rompió la tibia, pero solo se perdió un domingo de carreras. «Milagroso no hay nada. Hay mucho trabajo del deportista, del médico, del fisioterapeuta, del recuperador funcional... Todos deben ir en la misma dirección, con la misma meta», advierte Kiko Santomé, responsable del servicio médico del Comité Paralímpico Español. Son diversos detalles que producen estas recuperaciones exprés.

Exigencia profesional

Es el deportista el más interesado en que la lesión solo sea una pesadilla pasajera. Es el peor rival, no lo puede controlar y lo obliga a luchar contra sí mismo. «El piloto tiene unas ganas tremendas de curarse. A Jorge Navarro le colocamos un clavo en la tibia y tornillos en la rodilla y el tobillo. Un montaje muy rígido que permite caminar enseguida. Los cirujanos hacemos lo que podemos, pero ha sido Jorge quien ha estado haciendo rehabilitación diez horas diarias», explica Xavier Mir, traumatólogo y cirujano. «Cuenta mucho la materia prima. Son profesionales que se cuidan, tienen una buena base física, su deporte les exige mucho por lo que están acostumbrados a perseverar, pocos hay que no convivan cada día con dolor. Si estás bien de antes, recuperas mejor», subraya Isabel Guillén, traumatóloga de la Clínica Cemtro.

Pero el deportista se exige lo mismo que a los demás: lo máximo. El servicio médico que trabaja en su entorno también es de élite, siempre al tanto de los últimos avances científicos en materia de recuperación. «Si la vida profesional se ha alargado y estos regresos son posibles es porque se ha mejorado mucho el cómo se trata al paciente: más dedicación, más exclusividad, más todo», incide Guillén. «El fisioterapeuta de Rossi, cuando no está ejerciendo, se está formando, y a la vez es profesor de universidad. Además, no es lo mismo atender a cien pacientes que a uno solo», explica Santomé.

Unido al compromiso del cuerpo médico acude la tecnología. «Los deportistas son los primeros en probar todos los avances. Algunos funcionan, otros no», dice Guillén. «La ciencia va por delante siempre. El tejido celular tiene una recuperación objetiva medida en el laboratorio, la tecnología puede influir en acortar esos tiempos. Pero hay que saber cuándo funciona, dónde, con qué intensidad. Sola no hace nada», completa Santomé.

No obstante, todo empieza y termina en el deportista. Solo ellos saben sus límites y solo su cabeza podrá llevarlos al objetivo: regresar a su deporte, a la competición, a su vida. «Bruno Hortelano sufrió una lesión llamada “mano catastrófica” que termina en amputación en el 50 % de los casos. La operación fue muy complicada, pero es él quien ha recuperado la mano y ha conseguido tener un buen agarre para levantar pesas, que era lo que quería», explica Mir, cirujano del atleta. Sergio Asenjo, Sergio Canales o Augusto Fernández se levantan cada vez que se rompe su ligamento anterior cruzado. Alberto Contador abandonó el Tour de 2014 pero ganó la Vuelta. Rossi ha vuelto a la moto 18 días después. No es milagro. Son deportistas.