Montserrat Tresserras, a punto de comenzar su travesía en el Estrecho
Montserrat Tresserras, a punto de comenzar su travesía en el Estrecho - ABC

Montserrat Tresserras, la mujer que rompió las barreras nadando a mar abierto

Fue la primera española en cruzar a nado el estrecho de Gibraltar y la primera mujer del mundo en hacer travesía del canal de la Mancha en ambos sentidos

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El Fluviá, un río que nace en las montañas de Collsacabra y que desemboca en San Pedro Pescador, fue el origen de la pasión de Montserrat Tresserras por la natación. Allí aprendió a nadar, cerca de su Olot natal, cuando era una niña y ya nunca pudo despegarse del agua.

«Monty», como la conocían todos cariñosamente en el mundo de la natación, empezó entonces a afrontar retos cada vez más grandes. Nadó clásicas como la de Sant Feliú a Palamós o la del puerto de Barcelona. Pruebas que fueron poco a poco generando un apetito más voraz por la aventura. Fue en 1957 cuando Tresserras se lanzó a por su primer desafío de calado. No había cumplido aún los 27 años cuando decidió cruzar el estrecho de Gibraltar. Dicen las crónicas que tuvo que esperar casi dos semanas para que el mar estuviera en calma y, por fin, el 12 de septiembre cubrió la distancia que separa la península de Marruecos en poco más de cinco horas.

Se convirtió entonces en la primera española que lograba cruzar el Estrecho a nado. Una gesta que impulsó su amor por la natación y que la animó a seguir buscando retos. Un año después, «Monty» se encontraba ya en Francia esperando para saltar al océano Atlántico para nadar hasta Inglaterra atravesando el canal de la Mancha. Lo consiguió junto al asturiano José Vitos. Era 1958 y apenas tres años más tarde repitió gesta, esta vez desde Reino Unido. Eso le valió para convertirse en la primera mujer de la historia en realizar la travesía en ambos sentidos.

Aunque la catalana recorrió medio mundo realizando diferentes pruebas en mar abierto, fue sin duda ésta del canal de la Mancha la que marcó su vida. Tresserras volvía cada año en verano para ayudar a los nadadores que querían intentar la misma hazaña que ella había conseguido en los años 50. De hecho, Montserrat fue una de las personas que acompañaron a David Meca en su asalto al canal. Como en el caso del español, fue «madrina» de numerosos nadadores que se lanzaron al agua para cruzar de Francia a Inglaterra.

En 1970 ingresó en el Salón de la Fama de la Federación Internacional de natación de larga distancia. Fue socia vitalicia y vicepresidenta de la «Channel Swimming Association», organización que se dedica a validar las travesías que se realizan en esa zona del Atlántico. Hace siete años, coincidiendo con el 50 aniversario de su doble cruce del canal, recibió un homenaje multitudinario por su dedicación a esa causa.

Alo largo de su vida, escribió varios libros sobre natación, aunque el más relevante sin duda fue el titulado «Nadando el Estrecho, sus orígenes y su historia», sobre una de las travesías que marcaron su vida. Tresserras fue entrenadora superior de natación y recibió varias condecoraciones como la Cruz de Plata del Orden del Mérito Civil y la Real Orden del Mérito Deportivo. Tresserras, que nació en 1930, ha muerto hace pocos días en Olot, la ciudad que le inculcó el amor por la natación, el deporte que le permitió romper barreras.