Alaska y Nacho Canut presentan su nuevo disco
Alaska y Nacho Canut presentan su nuevo disco - ABC
ENTREVISTA

Fangoria: «Rosalía es la Lola Flores del siglo XXI»

Alaska y Nacho Canut estrenan «Extrapolaciones y dos preguntas 1989-2000», un disco de versiones con el que celebran el 30 aniversario del grupo

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A lo largo de los 30 años de carrera de Fangoria pocas cosas les faltaban por hacer a Alaska y Nacho Canut. Una de ellas era hacer realidad la vieja aspiración de grabar un disco de versiones, al modo de como lo hiciera uno de sus grandes ídolos, David Bowie, cuando en 1973 publicó «Pin-ups», en el que repasaba temas poco conocidos de grupos británicos como The Who, The Kinks o Small Faces.

Para emular aquel concepto del camaleónico artista londinense, nace «Extrapolaciones y dos preguntas 1989-2000», una colección de 15 canciones (con 13 versiones y 2 inéditos) que supone el decimotercer álbum de estudio de Fangoria.

Un proyecto cuya segunda parte verá la luz el próximo otoño: si en este primer volumen, como indica el título, se recogen canciones editadas durante la última década del siglo XX, el segundo abarcará desde 2001 hasta la actualidad, recorriendo las tres décadas de vida de Fangoria.

Alaska y Nacho explican a ABC de Sevilla el germen y los entresijos de este nuevo trabajo. Además, mientras eso ocurre también surgen interesantes divagaciones acerca de variopintos asuntos.

Este nuevo trabajo sirve para conmemorar los 30 años de carrera de Fangoria. ¿Por qué un disco de versiones cuando lo habitual para celebrar este tipo de efemérides es hacer un recopilatorio?

Alaska: Cuando comenzamos con Fangoria en 1989, estuvimos 20 años sin tocar las canciones de Dinarama y Pegamoides con la idea de hacerle un sitio a los nuevos temas. Poco a poco lo íbamos consiguiendo, hasta que un día, durante un concierto, nos dimos cuenta de que las nuevas canciones eran tan conocidas como nuestros éxitos de los ochenta. Fangoria ya tenía sus propios números uno y pensamos que ya era el momento de levantar ese veto autoimpuesto a «¿A quién le importa?» y demás. Por eso, cuando celebramos los 20 años del grupo decidimos hacer un recopilatorio con todos los hits, los de Fangoria y los de Dinarama y Pegamoides. Ahora no tenía sentido hacer lo mismo, ahora tocaba otra cosa.

Tengo entendido que la culpa es de vuestro admiradísimo David Bowie.

Alaska: Sí, porque uno de sus discos, sería el tercero o el cuarto que nos comprábamos de él, fue «Pin Ups», un disco de versiones punk. Recordamos lo que significó para nosotros comprarlo cuando teníamos apenas unos 15 años. No conocíamos ninguna canción, y por tanto para nosotros era un disco de Bowie que sonaba a Bowie.

Nacho Canut: También supuso conocer los gustos e influencias de uno de nuestros artistas favoritos. Ahora pretendemos hacer lo mismo, dar a conocer canciones que nos han marcado y que no son muy conocidas para el gran público a través de un disco de Fangoria que suena a Fangoria. Es una manera de dar a conocer a nuestros fans la música que nos ha gustado a lo largo de estas tres décadas.

¿Qué ha cambiado, para bien y para mal, en la música y la sociedad en general de 1989 a 2019?

Alaska: En lo musical no ha cambiado nada.

Nacho: Yo creo que en la sociedad tampoco, lo único los móviles e Internet.

Alaska: ¿Te parece poco?

Nacho: Ya, pero son cosas que no tienen que ver directamente con la sociedad, son cosas de fuera, gadgets. Pero los seres humanos siguen iguales, se comportan igual.

Alaska: Sí influye, por ejemplo, en cómo la gente ve cosas y escucha cosas. Eso ha cambiado totalmente.

Nacho: Pero acuérdate que cuando salió la cassete se dijo que el pirateo con cassete iba a terminar con la música, y aquí seguimos.

Centrándonos en vuestro ámbito, a mí a nivel de consumidor de música casi compulsivo ese avance tecnológico me ha venido genial, porque es muy fácil acceder a todo tipo de géneros, grupos, etc.

Nacho: En ese sentido, hay que tener en cuenta una cosa, todo es igual a nada. O sea, cuando tienes toda la música del mundo no tienes nada porque no la valoras.

Alaska: En un mundo ideal, desde que existe Internet todo el mundo debería ser cultísimo, estar enteradísimo de todo, conocer todos los grupos nuevos, todas las películas nuevas, todos los libros nuevos, y no es verdad. Ahora no hay excusas, el que no se enriquece culturalmente es porque no quiere.

Nacho: Antes veías 5 o 6 películas en el cine al año. Ahora, en cambio, la gente consume mucho más cine, pero no les marca ni muchísimo menos lo que nos marcaban antes porque todo se valora menos. De ahí lo de no ves nada y no oyes nada. Voy a contar un ejemplo personal. A mí siempre me ha gustado mucho Depeche Mode, siempre he comprado sus discos. Sin embargo, los últimos no los he comprado, he optado por oírlos en Spotify o Itunes. ¿El resultado? No me sé ninguna canción de los últimos discos. En eso influye claramente el hecho de que cuando compraba el disco, mientras lo escuchaba miraba la portada, leía las letras, los créditos, etc. Ahora es diferente.

Hay quien os ha querido colgar interesadamente el cartel de antisistemas de los ochenta gracias a la movida madrileña, cuando solo mostrabais vuestra rebeldía, ¿no?

Nacho: Para empezar, la palabra antisistema ni siquiera existía. Nosotros no éramos ni rebeldes. La rebeldía significa rebelarse contra algo, y nosotros no nos rebelábamos contra nada, simplemente hacíamos lo que nos daba la gana, pero sin querer ofender a nadie ni ir contra nada.

Alaska: Los verdaderos rebeldes fueron los de los 60, los yeyés. Porque vivían bajo una dictadura, y si se dejaban el pelo largo terminaban en el cuartelillo. A nosotros, en cambio, en los ochenta no nos detenía nadie. Tampoco es cuestión de quitarle mérito a lo que se hizo en los ochenta, pero no hay que olvidar que en los sesenta y setenta en España se hacía muy buena música pop y en unas condiciones mucho menos favorables. Era peligroso, incluso para su integridad física. Además tuvieron la capacidad de mirar a Francia, a Londres, etc.

Habéis pasado de cantar en los ochenta «¿A quién le importa?» a cantar en este disco «¿De qué me culpas?» y «¿Quién te has creído que soy?». ¿Representan las dos caras de una misma moneda?

Alaska: En el fondo son lo mismo. «¿A quién le importa?» te lo estás diciendo a ti mismo, en «¿De qué me culpas?», se lo estás diciendo a otro. Es verdad que en ese sentido cambia la perspectiva. Son canciones de autoafirmación, aunque una más que otra, porque las dos nuevas tienen un tono inquisitivo, se lo dices a alguien que te está atacando.

En la versión que hacéis de «Gritando amor» de McNamara, ¿hay un guiño a «Freed from desire» o es cosa mía?

Alaska: ¡Por supuesto! Lo has captado. Hay varios guiños a producciones de los noventa que nos gustan. Hay cosas de producción que te gustan más que la propia canción. En este caso es así.

«¿Qué sería de mí sin ti?» de Carlos Berlanga, me parece una de las versiones más acertadas del disco.

Sí, es cierto. Es la segunda parte de «Cómo pudiste hacerme esto a mí» que hicimos para Alaska y Dinarama.

Habéis metido en un mismo disco versiones de grupos tan dispares como OBK, La Buena Vida, McNamara o Los Planetas. Para que el resultado final sea homogéneo y suene a Fangoria detrás habrá un trabajo brutal.

Nacho: No creas. Todo sale muy natural. Son como las canciones nuevas que fuésemos a grabar para un disco de Fangoria y las versiones fueran las maquetas.

Alaska: Tienes una estructura, una letra, una melodía y es lo único que coges. Para nosotros, que somos remezcladores, esto no es nada difícil hacerlo. Cuando tú remezclas un disco solo pides la voz, lo demás te lo inventas de nuevo. En el caso de versionar es exactamente igual.

Nacho: Las más difíciles son las de música electrónica como Ku Minerva y OBK porque se parecen más a lo que hacemos nosotros. Es mucho más fácil cuanto más diferente es el estilo de la canción al nuestro.

Me consta que os gusta el humor de los hermanos Quintero. Cuesta imaginar que a un grupo de música electrónica le guste este tipo de autores.

Alaska: Nos encantan. Yo los descubrí cuando llegué a España en el 73, en los Estudios 1, veía sus obras de teatro. Me parecían fantásticos. Nuestras influencias eran autores de primeros de siglo: Jardiel Poncela, Wenceslao Fernández Florez, etc. Son autores que influyen en el tipo de humor que tenemos a la hora de hacer música.

Nacho: Además, en nuestro grupo estaba Carlos Berlanga, hijo de Luis García Berlanga, que también tenía un poco de todo eso. Para nosotros era una influencia muy natural.

Si tuvieseis que comparar a Rosalía con otra artista del pasado, ¿Con quién sería?

Los dos: Con Lola Flores. Es la Lola Flores del siglo XXI.

Nacho: Es el aura, es la fuerza, no tanto la música. El personaje.

Alaska: La forma de mirar a cámara, cómo se mueve, etc. Hay cosas que obviamente no puedes decir hasta que no pasen unos años, sería absurdo. Pero lo que queremos decir es que es una estrella, que tiene algo que no tienen las demás y que hace mucho que nadie tenía. Ni más ni menos.

Para terminar, deciros que en Sevilla hay muchísima gente que se muere de ganas de volver a disfrutar de vosotros en el Festival Interestelar (24 y 25 de mayo). Hace dos años, en ese mismo escenario, dejasteis el listón bastante alto.

Alaska: Nos lo pasamos genial. Cuando hacemos un festival hacemos un repertorio festivo. Nosotros somos espectadores de festival, y si llega no sé quién y me toca el disco entero lo mato. Nosotros lo tenemos muy fácil para enganchar al público en este tipo de conciertos, porque somos un grupo de música de baile con más de diez singles reconocibles. Las tocamos una detrás de otra y tenemos la fiesta asegurada.

Nacho: Es verdad. Nos resultó muy divertido. El que tenemos preparado par mayo es muy parecido. Si en 2017 fue la bomba, este año va a ser el doble. ¡Vamos a empezar muy arriba y vamos a terminar muy arriba!