ENTREVISTA

Augusto Ferrer-Dalmau: «Hoy en día, tenemos una carencia de patriotismo»

El conocido como ‘pintor de batallas’ presentó en el Alcázar de Jerez un libro recopilatorio de su obra, con prólogo de Pérez-Reverte

CádizActualizado:

Augusto Ferrer-Dalmau ha presentado en Jerez, ‘Ciudad Europea del Caballo’ 2018, su último libro. ‘El pintor de batallas’ es una obra antológica que a través de más de 500 imágenes, contenidas en 72 páginas y una cuidada edición, repasa la trayectoria del autor y realiza un recorrido por la historia militar española. Ferrer-Dalmau viajó hasta Cádiz para participar en una jornada maratoniana que incluyó, charla, firma de libros, fotos y confidencias.

El pintor de batallas, como lo ha bautizado su amigo Reverte, está considerado como el máximo referente actual de la pintura militar y de género histórico. El artista, que llega tras un periplo por Siria donde ha estado con el ejército ruso, parece inmune al cansancio, como hecho de otra pasta, la misma que los hombres que captura con sus pinceles. Héroes que, aún con la derrota y el hastío acechando, mantienen una pátina de pundonor y dignidad que les engrandece. Ferrer-Dalmau es académico de Bellas Artes y ha sido recientemente galardonado con la Orden al mérito Militar, que es la más alta condecoración militar que puede otorgarse a un civil.

Como deferencia al artista, la exposición del Alcázar de Jerez ha logrado contar con el original del lienzo titulado ‘La Degollá’, la obra más grande que ha pintado Ferrer-Dalmau sobre una carga de caballería. La obra representa un episodio histórico que tuvo lugar en Miajadas, en un pequeño pueblo de Cáceres, en marzo de 1809 cuando los Dragones de Almansa cargaron contra el X de Cazadores francés. El lienzo es técnicamente impecable por la maestría del dibujo, la composición, la perspectiva y la adaptación del color. Pero también es un documento histórico, porque cada cuadro que pinta el catalán se convierte en la iconografía de ese episodio.

Es un entusiasta de la Historia de España, pero ¿es complejo retratarla?

–Soy un apasionado de la Historia y de mi país. Si no lo fuera, no podría pintar esto, pero reconozco que es complicadísimo; hay tantas y tantas historias que contar que no sé por dónde empezar, tengo temas hasta que muera.

Es un patriota. ¿Supone esto algún problema para inmortalizar batallas con otros países de protagonistas?

- Me han encargado algunos cuadros y otros países y soy un profesional, pero reconozco que lo mío es España. De hecho, he dejado pendientes algunos encargos de otros países por dedicarme a mi país.

¿Cuál es el objetivo de su pintura?

–Dar a conocer mi país. Realizar una fotografía del pasado que inmortalice el momento, que refleje la forma de vestir, de vivir, la forma en que ocurrieron los hechos… Por eso, es tan importante el trabajo de investigación. Con mi pintura quería aportar algo más porque me di cuenta de que la Historia de España era muy rica pero no había iconografía. La mayoría de cuadros de la pinacoteca militar eran encargos de reyes y, por lo tanto, no eran reales. Yo he buscado la máxima realidad y para ello me he tenido que documentar. La gente no debe esperar encontrar en mis cuadros soldados bonitos de uniformes impolutos; son soldados tal y como eran. Con mi pintura también busco recuperar nuestro orgullo, nuestro ser como españoles porque hoy en día tenemos una carencia de patriotismo. Somos lo que somos por estos hombres y no está demás recordarlo. Yo lo hago con mis pinceles.

Las alabanzas hacia la calidad de su trabajo son constantes pero ¿qué dificultados ha tenido hasta llegar al punto en el que se encuentra?

- Todas las que te puedas imaginar y más. Ten en cuenta que provengo del estereotipo de la pintura normal y me he adentrado en un mundo fuera de la moda. En cierta forma he ido contra corriente y por eso me decían que este tipo de pintura no vende porque se considera políticamente incorrecta. Pese a todo, me lié la manta a la cabeza y luchando, trabajando y haciendo las cosas bien, me encontré que España, el pueblo español, quería esto. Resulta que había un montón de gente que amaba esta historia y que se volcó. Parte del éxito de mi pintura reside en que hay mucha gente como yo.

Es catalán, nacido en Barcelona. Sus apellidos tienen solera. Sin embargo, ya no vive allí. ¿Por qué?

–Estoy muy enfadado con Cataluña y con lo que está pasando. Esta no es la Cataluña con la que yo nací, ni es la Cataluña de mis padres, ni de mis abuelos. No sé qué está pasando. Es absurdo, es un sinsentido.

¿Volverá? 

–No me gustaría ver la Cataluña que veo ahora. Por eso no voy, por no pasarlo mal. Pero claro que volveré; me enterrarán en Cataluña; mis huesos reposarán en Cataluña. Estoy orgulloso de ser catalán y español porque es lo mismo .

Se está documentando para plasmar el momento en el que el Elcano se despide de la nao Trinidad para regresar a España ¿Qué otros proyectos, de esos que dice que «están en cartera», tienen como escenario la provincia?

–De Andalucía y de Cádiz más concretamente tengo algunas propuestas pero están más enfocadas a temas de mar. Son temas mercantes de mar de la zona del Estrecho.

¿Cómo nació el interés por la temática histórico-militar y qué le reporta?

–Desde pequeño siempre me ha apasionado el tema militar. Hasta el punto que lo dejé todo, una pintura muy comercial que pintaba, para dedicarme a esto que es lo que me llena. Si tienes que estar delante de un cuadro muchas horas y no te gusta lo que pintas, no podrás hacerlo bien. Yo disfruto cada pincelada del cuadro, cada momento que paso trabajando en él. Y eso, la gente lo ve. Se transmite. No podría pintar un jardín porque no soy aficionado a las flores; de igual manera, no podría pintar una bailarina porque no entiendo de ballet. Pero de batallas y de historia, sí. Es algo que gusta y lo puedo transmitir. Y eso, se percibe.

Algunos le tildan de facha. ¿Tiene muchos críticos?

–Tengo críticos constructivos que me apoyan y que me ayudan a mejorar en mi trabajo y en la fase de documentación. Es una crítica constructiva, y esto, es bueno.