Trabajos de Williams dentro del BEAM. Si el módulo funciona correctamente, facilitaría la construcción de futuras naves
Trabajos de Williams dentro del BEAM. Si el módulo funciona correctamente, facilitaría la construcción de futuras naves - NASA TV

Un astronauta entra por primera vez en una habitación espacial hinchable

Jeff Williams entró ayer en el nuevo módulo BEAM a bordo de la Estación Espacial Internacional, un hábitat experimental que podría permitir crear módulos y naves inflables

ABC.ES/EP
MADRIDActualizado:

Por primera vez en la historia de la carrera espacial, un astronauta ha entrado en un módulo espacial hinchable. Ocurrió este lunes, cuando Jeff Williams accedió al Módulo Expandible de Actividad Bigelow (BEAM) a bordo de la Estación Espacial Internacional (EEI), tal como ha informado la NASA.

Williams entró en el BEAM para recoger una muestra de aire y comenzar la descarga de datos de los sensores sobre la dinámica de la expansión del hábitat hinchable. Williams dijo a los controladores de vuelo en el Control de Misión en Houston que BEAM parecía «virginal» y dijo que hacía frío en el interior, aunque no había evidencia de ninguna condensación en las superficies interiores.

Una vez completada esta primera misión, la escotilla de seguridad fue cerrada. Se espera que la tripulación entre de nuevo en el BEAM el miércoles para hacer más comprobacionses de los sensores y de los equipos.

Williams y los equipos en tierra de la NASA y Bigelow Aerospace hincharon el módulo llenándolo con aire durante más de siete horas de operaciones el 28 de mayo. El BEAM, fabricado por la empresa Bigelow Aerospace, fue enviado al espacio durante una misión de transporte de material por la cápsula Dragon de la firma Space X. Se ancló al módulo Tranquilidad de la estación Espacial Internacional una semana más tarde.

¿Un nuevo tipo de nave?

La nueva habitación inflable será probada durante dos años. Si la tecnología funciona, podría revolucionar la forma de crear hábitats en el espacio y facilitar y abaratar el coste de las misiones espaciales a otros mundos.

Sus ventajas son muchas. Los hábitats expandibles disminuyen en gran medida la cantidad de volumen de transporte para futuras misiones espaciales. Son ligeros y ocupan poco espacio en un cohete, ya que se expanden después de haber sido desplegados en el espacio, proporcionando a los astronautas una zona cómoda para vivir y trabajar, según explica la NASA. También son seguros frente a la radiación solar y cósmica, la basura espacial, la radiación ultravioleta y otros elementos del entorno espacial.

El BEAM está hecho de una capa de Vectran de 15 centímetros de espesor, un poliéster de alta calidad dos veces más sólido que el Kevlar, que es tan resistente como el acero y con una rigidez cinco veces mayor.

Rutina en el espacio

Williams no solo trabaja en el BEAM. Después de su trabajo con él, estuvo recogiendo muestras para un experimento que estudia el sistema inmune en el espacio. Además, el resto de la Expedición 47 prosigue con sus trabajos. Tim Peake trabaja en estudios para entender cómo los astronautas se adaptan a tareas que requieren alta concentración y procedimientos detallados. El comandante Tim Peake y el ingeniero de vuelo Yuri Malenchenko trabajan en empaquetar la nave Soyuz TMA-19M para su salida el día 18 de junio, fecha en la uqe Peake volverá a la Tierra tras seis meses en el espacio.