Una de las características  de las novelas de «Una canción de hielo y fuego», de George R.R. Martin era precisamente la extremada variabilidad estacional.
Una de las características de las novelas de «Una canción de hielo y fuego», de George R.R. Martin era precisamente la extremada variabilidad estacional. - abc
Juego de Tronos

Tres teorías científicas sobre el «loco» clima de «Juego de Tronos»

Los científicos apuntan a varios fenómenos, que explicarían el peculiar clima del planeta que acoge el continente Poniente, desde un cataclismo celestial a una órbita demasiado grande

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Los personajes de «Juego de Tronos» no sabían cuándo comenzaban y terminaban las estaciones. Una de las características que recorren la serie de novelas «Una canción de hielo y fuego», del escritor norteamericano George R.R. Martin era precisamente la extremada variabilidad estacional. Especialmente, en los denominados territorios del exterior fuera del continente de Poniente.

En BBC Mundo se han preguntado si este escenario ficticio, no podría tener alguna explicación científica. Y las han encontrado:

1.Una variación en el eje de rotación

En el planeta Tierra, como es sabido, las estaciones se deben a la inclinación de 23,5 grados de su eje. De tal forma, que el hemisferio que suele estar más próximo al Sol durante la rotación del planeta goza de un clima más cálido. Es lo que llamamos verano. Mientras que seis meses después hace más frío y llegamos al invierno, ya que la Tierra tarda un año en dar la vuelta alrededor del Sol.

Cabe que un cataclismo celestial pudiera haber provocado un cambio brusco en la inclinación del eje del planeta de la serie, apuntan los científicos. Además, la inclinación del eje es extremadamente estable. Y en eso tiene que ver la Luna, mucho mayor que los satélites de la mayoría de planetas. Sin ella, el ángulo de inclinación deambularía en respuesta a los tirones gravitacionales del Sol y de Júpiter. Y las estaciones no serían tan estables.

En «Juego de Tronos» sabemos que su planeta tuvo al menos una luna, tal y como se cuenta en el episodio «The Kingsroad». Y los libros también mencionan que tuvo otra, que eclosionó tras acercarse demasiado al Sol y que liberó a miles de dragones. ¿Es posible que este choque hubiera provocado un cambio brusco en la inclinación del eje de rotación de este planeta?

2. Una órbita extremadamente larga

Como es bien sabido la Tierra gira alrededor del Sol en una órbita elíptica, aunque prácticamente circular. Algo que no sucede en todos los planetas, ya que en el caso de Mercurio por ejemplo es el que tiene la mayor excentricidad orbital de todo el sistema solar, que es el parámetro perfecto con el que los astrónomos miden cuánto se desvía de la rotación de un cuerpo celestial del círculo perfecto.

Es de 0,2056, en comparación con el 0,0167 de la Tierra. Y cuanto más cerca está el valor de cero, más cerca está la orbitación de ser circular. En este caso, podríamos estar ante un planeta binario según explican algunos científicos: Al rotar de una forma elíptica muy pronunciada, hay momentos en los que el planeta está muy lejos del Sol, por lo que el clima es más frío que el del invierno de la Tierra. Una desviación que puede tener también consecuencias en la duración de las estaciones, algo que bien se podría aplicar a la serie.

3. Orbita alrededor de dos estrellas

¿Y si el clima del planeta de los Siete Reinos de «Juego de Tronos» se explicara por ser circumbiario?

En 2013 Veselin Kostov, Daniel Allan, Nikolaus Hartman, Scott Guzewich, Justin Rogers, un grupo de científicos de la Universidad de Cornell, Nueva York, publicó un estudio en el que argumentaban la posibilidad de que el planeta de la serie orbitara alrededor de dos estrellas a la vez. Luego explicaban cómo podrían ser las estaciones si el mundo de las novelas de «Una canción de Hielo y Fuego» fuera un sistema binario.

Según estos expertos, un mundo con esa característica podría experimentar estaciones cortas o largas que se sucederían de forma caótica, sin un patrón determinado, como en la serie. Y es que según las leyendas, en el mundo de los Westeros hubo una vez en el que el invierno duró 900 días.

Este tipo de planetas existen. De hecho, hasta ahora se han descubierto 15 sistemas circumbinarios. Por lo tanto, la explicación del loco e impredecible clima de «Juego de Tronos» podría estar en alguna de estas teorías o podría deberse a una combinación de todas ellas.