Mercedes-Benz Fashion Week MadridDelicadeza Onírica

Del refinamiento al orientalismo, algunos nombres clásicos cerraron la pasarela madrileña con su glamur dispar

MadridActualizado:

Los hermanos Ailanto, Aitor e Iñaki Muñoz, abrieron ayer el día con una deliciosa colección, muy marcada por su propio estilo, ya convertido en sello inconfundible. Con moqueta y telas floridas, sonidos de pájaros y una música armónica, reflejaron un jardín onírico con tejidos estampados inspirados en la obra art aouveau de René Lalique (1860-19454). Para replicar el efecto satinado de algunas obras de Lalique, los Ailanto utilizaron sobretelas de organza que cubrían los vestidos y, en ocasiones, los coronaron de sombreros realizados por Mariana Barturen.

Alianto
Alianto - De San Bernardo, Belén Diaz

Olga Menchén, de Menchén Tomás, se inspiró en la sociedad cubana de antes de la revolución para llevar a cabo su colección, reflejando colores y detalles de la época en la que los almacenes El Encanto hacían soñar a las señoras. Con un colorido que fue creciendo en intensidad, siluetas sin encorsetar y el habitual rosa palo de la casa, se presentaron los ligeros tocados ideados por Gema Galdón, con la que han tenido una fructífera primera colaboración. Menchén Tomás ofrece costura a medida en su taller de El Eixample y tiene tiendas propias en el Borne barcelonés y en la calle Cuna de Sevilla. En sus 24 años de profesión, se enorgullece de haber sabido utilizar y combinar con gran maestría y tino el sencillo algodón.

Marcos Luengo presentó su mejor colección, abandonando en parte sus tailleurs de cuero y tocando prendas asiáticas como el kimono en raso de lino y las ligeras capas. Los potentes cinturones y apliques en cuero de muchas prendas revestían de curiosidad varios atuendos. Sus bolsos, grandes y en grupos de dos o tres piezas unidas, resultaron extremadamentesingulares.

Jorge Vázquez, que ganó el premio L’Orealal mejor creador, se inspiró en «Los Ángeles de Charlie» para elaborar una colección de estética predominantemente setentera, con esmoquins, blazers largos, pantalones de campana, volantes y un colorido muy particular de mostazas, verdes, rojos y blancos. La colección de gafas, los pañuelos anudados a la cabeza, los singulares cinturones y los zapatos de tacón de chupete transportaban la colección a una época pasada. Los bolsos tipo clutch en metacrilato transparente fueron un encargo de Samsung lleno de glamur tecnológico. A buen seguro que su consolidado talento creativo, con una vertiente práctica y resolutiva, sería un excelente fichaje y revulsivo para marcas con el tremendo potencial de renacimiento de Adolfo Domínguez o Purificación García, competencia entre sí, gallegas como él, y necesitadas ambas de un nuevo hilo conductor.