Una imagen tomada en el patio de su casa con todos sus hijos. :: IMÁGENES CEDIDAS POR LA FAMILIA PEMARTÍN
Jerez

Un escritor y flamencólogo activo

Julián Pemartín destacó también por su actividad política vinculada a Primo de Rivera


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Quizá fuera su libro 'La guía alfabética del cante flamenco' el primero de cuantos he leído en mi vida sobre este arte y es justo decir que aún ahora, 45 años después de haber sido publicado, su actualidad y vigencia es plena, pues dejó desde entonces perfectamente descritos y clasificados la extensa baraja de los palos del flamenco. Dada la rotundidad y el acierto de sus descripciones, Julián Pemartín debió ser no solamente un buen investigador, sino también un excelente aficionado al cante.

Amén de su virtuosismo como escritor y poeta, nos llama la atención sus conocimientos de flamenco, ya que no era lo mismo ser aficionado hace 50 años que ahora que todo está al alcance de la mano vía internet. Por entonces, salvo por la escasa bibliografía, el conocimiento debía de adquirirse con las vivencias, y esto significaba tener que estar presente en juergas y fiestas flamencas, cuando no en ventas y tablaos de la época, la mayoría a las afueras de la ciudad rodeado de gente de mal vivir, en años en que el flamenco no estaba bien visto y era minusvalorado e incluso descalificado como expresión artística. No es de extrañar, pues, que nos llame la atención la afición y el conocimiento de nuestro protagonista, dada su educación jesuítica y su formación humanística y técnica, así como su condición familiar y social.

Debido a la originalidad de sus textos y a su distinguida figura, desde que comenzamos esta serie teníamos en mente dedicarle uno de nuestros artículos en las páginas de LA VOZ, en las que nos proponemos plasmar su trayectoria vital, su formación, valores humanísticos y su obra.

Infancia y juventud

Nació Julián Pemartín Sanjuán el 13 de julio de 1901 en la calle Diego Fernández Herrera 1, en el edificio que hace esquina con la calle Portería, que posteriormente albergará a la comunidad de Las Siervas de María y hoy es el hotel Ítaca. En esta casa pasó su infancia y juventud siendo el séptimo de nueve hermanos. Estudió en su casa con profesores particulares y una institutriz que les proporcionó los primeros conocimientos de inglés.

Se educó en el colegio de los Jesuitas de El Puerto de Santa María, ciudad de la familia de su abuela materna, en las mismas aulas que años después lo hiciera el extraordinario poeta de esta localidad Rafael Alberti Merello. Posteriormente continuó su formación en Madrid, donde, desde 1916 a 1919, estudió tres cursos de Ingeniero Agrónomo, carrera que no terminó. Posteriormente hizo en Jerez la carrera de Perito y el Profesorado Mercantil.

Durante su estancia en la capital y dada las relaciones existentes entre la familia Pemartín con los Primo de Rivera, se le fueron despertando inquietudes políticas propias de la juventud, las que le llevaron temprano a militar en las filas del partido fundado por su amigo José Antonio Primo de Rivera.

Mientras tanto, su primo hermano José María Pemán y Pemartín optaba por una opción más conservadora: la monarquía. Ambos primos estaban impregnados del amor a las letras, la poesía y la música, que era el ambiente en el que habían crecido y hecho desarrollar la sensibilidad que al poco tiempo volcaron en sus respectivas obras.

En la ciudad

Pero, volviendo al relato de su vida, son las décadas de los años veinte a los cuarenta del siglo pasado las vividas plenamente en nuestra ciudad por Julián Pemartín. Nuestro protagonista contrajo matrimonio con la bella jerezana Mercedes Díez y Zurita, estableciendo su domicilio primero en la casa palacio de Camporeal de la calle Benavente y, después, en la hermosa casa de los Villavicencio de la plaza San Juan, también llamada de los Marqueses de las Mesas de Asta, en donde nacen el resto de sus hijos y lleva a cabo la mayor parte de su producción poética: 'Mi aportación lírica a la Fiesta de la Vendimia jerezana' (1955); 'Diez décimas y otros versos de circunstancias' (1951); 'Las aleluyas del vino de Jerez'; 'Ovación a los oficios del vino de Jerez'... Estas dos últimas obras fueron premiadas en los Juegos Florales de la Fiesta de la Vendimia, de la que fue cofundador con el doctor Romero Palomo Sixto de la Calle y los hermanos Cuevas; a la vez que el responsable de que asistieran a estas convocatorias la mayoría de los poetas que participaron, tales como Leopoldo Panero, Antonio Milla, Jorge Guillén, José Luis Tejada, Ángel García, Victoriano Crémer y el que posteriormente fuera ministro de Cultura Joaquín Ruiz-Giménez, entre otros.

'Garbancito de la Mancha'

En su casa de la hoy sede de la Fundación Andaluza de Flamenco tenía instalada una maqueta de la 'Ínsula Barataria', donde incitaba al juego y al desarrollo de la imaginación de sus hijos con soldaditos de plomo e igualmente a la fantasía de sus dos hijas, escribiendo para ellas el popular cuento 'Garbancito de la Mancha', sin lugar a dudas su obra más popular, la que fue llevada al cine en el año 1945, siendo la primera película de dibujos animados que se produjo en Europa. Dirigida por Arturo Moreno, fue íntegramente llevada a cabo en Barcelona, en cuya animación trabajaron durante dos años alrededor de cien dibujantes.

De su pluma también salieron otras destacadas obras como 'El diccionario del vino de Jerez' (Barcelona, 1965); 'Evocación de un artista inmortal' (Jerez, 1965) y un sin número de poemas inéditos que esperaban ser publicados antes de que le sorprendiera la muerte y que actualmente se encuentran en el archivo familiar. Como activo político y amigo personal del que fuera fundador de la Falange, la familia también conserva una interesante relación epistolar entre las que hemos de destacar las últimas cartas que José Antonio Primo de Rivera escribiera en la cárcel a su amigo Julián Pemartín antes de ser ejecutado.

Julián Pemartín escribió larga y apasionadamente sobre ese ideario político, de ahí que su obras más publicadas -siete edicionesh fueran 'Teoría de la Falange' en 1951; 'Hacia la historia de la Falange'; 'Lecciones elementales del Nacional Sindicalismo'; 'Almanaque de la primera Guardia' y un texto dedicado a la vida y obra del fundador de la Falange titulado 'José Antonio'.

En diciembre de 1939, el delegado nacional de Organizaciones Juveniles, Sancho Dávila, nombró a Julián Pemartín asesor de Formación Nacional Sindicalista, que llevaba aneja la presidencia de un consejo asesor del que formaban parte personalidades de la talla de Manuel Machado, el maestro J. Turina y Manuel Alcón, entre otros.

Fue asimismo íntimo amigo de Eugenio Dórs, con el que pasaba largas jornadas y compartía tertulias en Madrid.

Cargos y reconocimientos

Julián Pemartín Sanjuán fue presidente del Instituto Nacional del Libro y promotor de la Feria del Libro del Retiro Madrileño, como también presidente del Sindicato Nacional de la Prensa, Papel y Artes Gráficas.

Por su dilatada trayectoria como escritor, historiador, poeta y defensor a ultranza de las artes y las letras, le fueron concedidas las cruces de Alfonso X el Sabio y la de Cisneros.

Su porte era erguido, su voz ronca, delgado y moreno, amable y sonriente, no pasaba desapercibido allá donde se encontrase. Su presencia era de las que se hacía notar. Usaba capa española y era un caballero en las formas y en el trato.

Falleció en Madrid el 30 de abril de 1966. Lo hizo a los 65 años de edad, tras una vida intensa y en la que dejó una huella más allá de la política, en este caso en forma de literatura. Y, sobre todo, la de su familia y una descendencia de la que a buen seguro se seguiría sintiendo orgulloso.