Susana Díaz y Pedro Sánchez durante su encuentro el pasado mes de enero en Sevilla
Susana Díaz y Pedro Sánchez durante su encuentro el pasado mes de enero en Sevilla - Juan Flores
POLÍTICA

Susana Díaz y Pedro Sánchez se reúnen mañana con el reto de acordar proyectos concretos para Andalucía

Los equipos de ambos llevan semanas trabajando para que la presidenta vuelva a San Telmo con éxito

SevillaActualizado:

No puede ser un encuentro protocolario, no puede ser una foto vacía de contenido o la fría imagen institucional del sofá blanco de La Moncloa. Y los dos, Susana Díaz y Pedro Sánchez, lo saben de más. Por eso han puesto a trabajar a sus equipos desde hace varias semanas para que todo salga bien. La cita será mañana a las 12 en el Palacio de la Moncloa, dentro de la ronda de contactos que el presidente del Gobierno está manteniendo con los dirigentes de las comunidades autónomas.

Los dos líderes socialistas son conscientes de que Susana Díaz tiene que volver al Palacio de San Telmo con varios proyectos concretos y con medidas tangibles que afecten directamente a la vida de los andaluces. El discurso de la confrontación al que tanto rendimiento le había sacado la presidenta de la Junta frente a Rajoy ya ha caducado.

Porque está en juego la marca PSOE. Pedro Sánchez necesita presentarse como un presidente de gestión en asuntos cotidianos —y que son los que realmente afectan a los ciudadanos— además de como un líder nacional que ha sido capaz de superar sus diferencias con una dirigente regional. O, al menos, que es capaz de poner por delante los intereses generales a sus fobias personales.

Tanto Sánchez como Susana Díaz saben también que Andalucía será la primera cita electoral del nuevo ciclo político. Será la reválida de Pedro Sánchez como líder orgánico del PSOE. Si pierde Andalucía, el fracaso no será sólo de Susana Díaz sino también suyo por no haber hecho todo lo posible por mantener la principal comunidad autónoma que gobierna su partido. Una comunidad que es estratégica para los intereses electorales de los socialistas y que puede marcar el futuro político de Pedro Sánchez.

Negociaciones

En este escenario, el vicepresidente de la Junta, Manuel Jiménez Barrios, ha estado negociando con la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo y con las ministras Meritxell Batet (Administraciones Públicas) y María Jesús Montero (Hacienda) los proyectos concretos que podrían agilizarse. Sobre todo, los proyectos que podrían anunciarse al término del encuentro entre los dos presidentes.

Pero hay preocupación en el Gobierno andaluz por el resultado real de esta reunión, habida cuenta de que no hay buena relación entre los dos gobiernos sino todo lo contrario. Es cierto que la tensión se ha rebajado. En Andalucía sólo se habla de un «Gobierno amigo en la Moncloa» y se trata de poner en valor «la sensibilidad» del nuevo Ejecutivo con los problemas de los andaluces. Ya no se critica a Pedro Sánchez ni siquiera en la intimidad.

Y eso a pesar de que, hasta ahora, no hay nada tangible sino todo lo contrario, como ha sucedido tras la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera, donde las reivindicacines de Andalucía de una reforma del modelo de financiación se ha despachado con la creación «de un grupo de trabajo». Largo plazo, pues para la principal demanda del Gobierno andaluz. Susana Díaz quería liderar este debate a nivel nacional frente a Mariano Rajoy pero ahora ha tenido que dar varios pasos atrás. Eso sí. Su consejero de Hacienda insiste en que no hay ninguna renuncia al respecto y que sigue siendo un tema prioritario para Andalucía.

Los gestos

Susana Díaz y Pedro Sánchez no coinciden desde el pasado 18 de abril en la Feria de Sevilla en la entrega de unos premios de la Asociación de la Prensa de Sevilla. Intercambiaron unas breves palabras en público y se fue cada uno por su lado, sin que el PSOE andaluz le organizase una agenda de encuentros a su líder federal tal y como mandan los protocolos internos del partido. Sí hablaron el 23 de enero, aunque sólo veinte minutos, cuando el entonces secretario general del PSOE participó en un desayuno informativo organizado por un medio de comunicación. Trataron de escenificar el deshielo y aparentar normalidad. Mañana tienen un nuevo envite que a ver cómo resuelven.

El dinero

La principal reivindicación del Ejecutivo andaluz frente al central es económica. Andalucía reclama una deuda de 5.000 millones de euros por falta de inversiones en los Presupuestos Generales del Estado, que no han recogido la cantidad que establece el Estatuto de Autonomía y que, por lo tanto, es de obligado cumplimento. Faltan nada menos que mil millones al año de inversiones en infraestructuras.

Es una cantidad que podría reducirse mediante acuerdos bilaterales que modificasen algunas de las inversiones ya previstas en los Presupuestos de 2018 que están vigentes. En la mano de María Jesús Montero está conceder alguna reivindicación histórica.

A esto se suman otros 4.000 millones de euros que el Ejecutivo de Susana Díaz considera que faltan cada año para sufragar el coste real de los servicios públicos. Un déficit que, además, no parece que se vaya a corregir puesto que no hay nuevo modelo de financiacion autonómica a la vista.

Y todo esto sin sumar el coste de la Dependencia. El Gobierno andaluz recuerda una y otra vez —no tanto desde la moción de censura, todo hay que decirlo— que está sufragando la Ley de Dependencia con un porcentaje superior a lo que le corresponde. Así, defienden que el Estado sólo paga el 20% del coste de este servicio cuando le correspondería abonar el 50%.

Plan de empleo

Lo que sí parece más factible es la aprobación de un plan de empleo extraordinario para Andalucía. Susana Díaz defiende que es la principal preocupación del Gobierno andaluz porque también lo es para los andaluces. El Gobierno central lo ha puesto en marcha en otros territorios y los elevados índices de paro en Andalucía justificarían esta medida extraordinaria sobre todo de cara a otras comunidades autónomas.

Andalucía tiene una tasa de paro ocho puntos porcentuales por encima de la media de España, situándose en el 24,7%. Todavía más escandalosa es la comparación entre los parados menores de 25 años. En Andalucía está en el paro el 48% de este colectivo, doce puntos más que la media de España.

El gas de Doñana

Otra de las demandas que podría resolverse a favor de los intereses de la Junta es la paralización del almacén de gas en el entorno del Parque Nacional de Doñana.

Aunque fue la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribero, la que firmó la primera autorización para las prospecciones de gas cuando era Secretaria de Estado con Zapatero, ha habido negociaciones fructíferas para que los cuatro proyectos en los que se ha dividido esta iniciativa se evalúen de manera conjunta, lo que supondría su paralización. Sería una victoria política muy importante para Sánchez y para Díaz y un guiño a esos votantes de izquierdas que tanto necesitan.