Juanma Moreno en los pasillos de San Telmo
Juanma Moreno en los pasillos de San Telmo - Efe/Julio Muñoz

Juanma Moreno y Albert Rivera aúnan sus voces contra los privilegios de Cataluña

El Partido Popular y Ciudadanos presentan sendas proposiciones no de ley en el Parlamento andaluz contra la «humillación y el chantaje» que supone el relator

SevillaActualizado:

La crisis de Cataluña también impregna la política andaluza. Y no sólo porque el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, estuviese de visita en Sevilla, un destino que frecuenta últimamente sobre todo después del acuerdo para Gobernar la Junta, sino porque PP y Ciudadanos han lanzado una ofensiva en toda España contra la iniciativa de Sánchez de un diálogo bilateral con la Generalitat.

De hecho, ambas formaciones llamaban a los andaluces a participar en la manifestación que se celebrará el próximo domingo en la Plaza de Colón, un encuentro para el que el PP andaluz está fletando autobuses con los que trasladar a sus afiliados y simpatizantes. Porque el PP andaluz estará presente en esta manifestación si bien Juanma Moreno ha excusado su presencia por un asunto familiar, por lo que será uno de los pocos barones populares —junto a Feijóo— que no participará.

El presidente de la Junta, Juanma Moreno, ya se había pronunciado públicamente contra los «privilegios y las cesiones» del Gobierno central a Cataluña pero ayer abundó en su postura firme. «Andalucía actuará como contrapeso frente a los sectores que quieren romper un gran proyecto común y compartido de éxito que es España», dijo en un acto oficial en el Palacio de San Telmo.

Con el discurso de la igualdad por bandera, el presidente de la Junta se mostró contundente con la defensa de que todos los españoles tengan los mismos derechos y obligaciones, «soy el responsable de un Gobierno fuerte que no admite presiones ni privilegios de algunas comunidades autónomas porque debilitarían a España y la igualdad de todos los españoles. No vamos a permitir los desvaríos de los independentistas».

La Constitución

Y si la bandera de Moreno era la igualdad, la de Albert Rivera era la Constitución. En la sede de la Confederación de Empresarios de Andalucía, el líder de Ciudadanos dijo que «el presidente del Gobierno no puede ser un problema para defender la Constitución».

Rivera fue muy duro con lo que llamó «la mesa de la vergüenza» ya que entiende que no debe haber «mesas de negociación paralelas al Estado de Derecho», porque considera que, además, ponen en solfa a la Policía Nacional y la Guardia Civil y comparan a España con una dictadura.

La similitud en los mensajes entre el PP y Ciudadanos choca con la rivalidad de ambas formaciones por arrogarse la convocatoria de los españoles a la manifestación contra el Gobierno de Pedro Sánchez y la petición de unas elecciones generales inmediatas, que es el objetivo último de este movimiento.

Prueba de ello es que ambos partidos han presentado sendas iniciativas en el Parlamento andaluz para reprobar «la humillación y el chantaje inaceptable» y «contra la ruptura de la soberanía nacional», respectivamente.

En la proposición no de ley presentada por Ciudadanos —primera formación política que anunció esta iniciativa parlamentaria—, se pide que la Cámara autonómica rechace «que se legitime a aquellos que han dado un golpe de Estado», además de rechazar «la deriva del presidente del Gobierno de realizar concesiones al separatismo».

El PP, por su parte, denuncia que el Gobierno de la Nación «renuncia a emplear las instituciones existentes para coordinar las relaciones entre el Estado central y las comunidades autónomas» y reclama que el Parlamento de Andalucía rechace la figura del «mediador internacional» propuesto por Torra y aceptada por Sánchez «independientemente de la denominación que al final reciba». En el texto presentado por los populares se apoya a todos los catalanes «que sufren el acoso y la coacción y exige al Gobierno que proteja las libertades de todos».