Mapa elaborado por la sección de Diseño de ABC con fuentes de la Junta de Andalucía
Mapa elaborado por la sección de Diseño de ABC con fuentes de la Junta de Andalucía - A. Montes

En Andalucía existen cuatro zonas inundables de las 15 peores de toda España

Hasta 1.099 puntos de riesgo por inundaciones se han inventariado en la comunidad autónoma

Sevilla Actualizado: Guardar
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La Junta de Andalucía abordó ya en 1997 la elaboración de un estudio para definir el verdadero alcance del problema de las inundaciones en la región. Un año después se redactó y aprobó el Plan de Prevención de Avenidas e Inundaciones en Cauces Urbanos Andaluces. Su principal objetivo era establecer las medidas necesarias para evitar o minimizar las inundaciones en los núcleos urbanos. Con ese plan se puso de manifiesto la extensión territorial de las inundaciones y los niveles de riesgo personales y materiales que generan.

En Andalucía se inventariaron 1.099 puntos de riesgo por inundaciones distribuidos por todo su territorio, catalogados por niveles de riesgo A, B, C y D (siendo A los puntos de mayor gravedad y D los de menor), alcanzando los niveles A y B un tercio del total de puntos. Respecto a la distribución municipal de los puntos, se detectaron puntos en 428 municipios, lo que suponía que el 56% de los municipios andaluces tenían problemas de inundaciones y que afectaban al 60% de la población andaluza. A nivel provincial, las más afectadas eran las provincias del litoral mediterráneo: Almería, Granada y Málaga. Las mismas que veintidós años después han sufrido la gota fría con numerosos daños. Hoy en día el Ministerio de Transición Ecológica localiza los 15 lugares de mayor riesgo de inundación de toda España, de los cuales cuatro son andaluces: Isla Cristina- Ayamonte (Huelva), Palmones-Guadarranque (Cádiz), Bajo Guadalhorce (Málaga) y Bajo Andarax (Almería).

«Episodio excepcional sin precedentes en los últimos cien años». Así ha calificado la Agencia Estatal de Meteorología el temporal que ha afectado al levante peninsular a lo largo de la última semana. En el aeropuerto de Almería se han llegado a registrar 400 litros por metro cuadrado. Ante fenómenos de este tipo la pregunta que nos cabe es ¿qué se puede hacer para prevenir? Y los expertos señalan que poco o nada. Cuando de repente el cielo descarga 400 litros por metro cuadrado lo primero es cruzar los dedos para que no lo haga en zonas susceptibles de ser inundables, porque entonces la catástrofe está asegurada.

Dos días frente a una semana

El meteorólogo Juan Algar explica que «las precipitaciones más importantes en el entorno de la Península Ibérica, son debidas a las borrascas atlánticas o a las DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos). Estas borrascas se mueven generalmente de oeste a este, arrastrando un sistema de frentes asociado. Son responsables de las precipitaciones invernales con episodios de lluvias, a veces nevadas, generalizadas y que suelen durar varios días». «Las DANA a diferencia de las borrascas atlánticas —continúa Algar— no se originan en la superficie, sino por encima de los 5.000 o más metros, cuando un embolsamiento de aire frío en estas capas medias y superiores de la troposfera, de ahí que se la llame “aislada en niveles altos”, se descuelgan de latitudes polares y baja a latitudes donde se encuentra la Península Ibérica. Al quedarse descolgada o suelta de su lugar de origen, las masas frías polares, tiene un movimiento errático, pudiendo desplazarse al este como las borrascas atlánticas, pero también al sur, retroceder al oeste o permanecer semiestática varios días. Esta es la razón principal por la que son más difíciles de pronosticar, estando actualmente en los dos días aproximadamente la frontera de un buen pronóstico, a diferencia de las borrascas atlánticas en las que los pronósticos se pueden anticipar de 5 a 7 días».