Urbano Galindo entre una estatua de Uriel y uno de los cuadro de la primera dama china
Urbano Galindo entre una estatua de Uriel y uno de los cuadro de la primera dama china - J. J. M.
ARTE

Urbano Galindo, la energía de los notables hecha lienzo

El artista trata de recoger en sus retratos el alma de personalidades como la Reina Sofía, la primera dama China o la Reina Noor de Jordania

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Se mudó de Madrid a Los Ángeles antes de la Transición y su mente cambió. «La inspiración la da Dios», dice delante de una de sus estatuas abstractas sobre el Arcángel Uriel. Urbano Galindo lleva décadas evolucionando en el mundo del arte. Su primer viaje a Estados Unido le abrió un mundo artístico que sigue creciendo en sus obras. Trata de recoger en sus creaciones las energías del cosmos dentro de las personas que retrata.

Asentado en Nueva York, los encargos en sepia eran una constante. Embajadores, princesas y notables empresarios visitaban su estudio para encargar una de sus obras. Zsa-sa Gabor, el duque de Badajoz o Paul Getty fueron algunas de las personalidades que quedaron inmortalizadas en el sepia de sus cuadros con una luz que eran, «sin saberlo, parte del alma de esas personas». Era la técnica que llevó desde España en sus primeros años, donde sus pinturas eran procuradas por personalidades como el presidente Adolfo Suárez, sus altezas Simeón y Margarita de Bulgaria, Tessa de Baviera o Isabel Preysler.

Con el tiempo evolucionó. Comenzó a incorporar el color en aquellos cuadros y las luces blancas desaparecieron. Las técnicas se iban alternando y los nombres ilustres seguían acercándose a su estudio, como la Reina Sofía o Michelle Obama. Ellas fueron algunas de las grandes damas que se sumaron a sus inquietudes artísticas. La princesa Shafira y la Reina Noor de Jordania y, Carmen Martínez-Bordiú, con la que tiene una buena amistad, Esperanza Aguirre o Paloma Cuevas tienen en su poder uno de estos retratos, que siguieron evolucionando para convertirse en un híbrido con la escultura.

En su estudio se mezclan los trabajos. «No trabajo solo en una cosa. Cuando me emboto en uno salto a otro, hasta que aparece la idea que lo desbloquea», explica Urbano Galindo, que desarrolla su arte bajo las óperas de Wagner, algo que se puede atisbar en la exposición de 17 obras que tiene hasta el día 8 de agosto en el hotel Kempinski de Estepona. Pese a que sigue trabajando todas las técnicas de retrato que ha cultivado, su última etapa está marcada por un arte abstracto que se mezcla con la figuración. El objetivo es expresar las energías que siente cuando está ante la persona que va a pintar.

Fruto de esto son obras como el retrato-escultura de Pitita Ridruejo, con la que también tiene una buena amistada desde hace años, o personalidades como las dos creaciones de Peng Liyuan, la primera dama de china, cuya segunda obra está hecha sobre un fondo de oro. En este tipo de obras repite Michelle Obama y la Reina Noor, pero también están la Baronesa Thyssen, que sólo puso como condición que el cuadro encajara con los colores de su casa. Está la jequesa de Catar Mozah bin Nasser o la presidenta de la Asociación Española Contra el Cáncer en Marbella, Maika Pérez de Cobas, entre una larga lista de empresarios y respetables.