La habitual boina de contaminación se cierne sobre Granada.
La habitual boina de contaminación se cierne sobre Granada. - Alfredo Aguilar
Cambio climático

La temperatura de Granada ha aumentado 2,3 grados desde 1973 por el cambio climático

Las previsiones elevan el incremento para 2050 en otros 2,7 grados si no se reducen las emisiones contaminantes

GranadaActualizado:

«La percepción de la población española de que estamos en un entorno cada vez más cálido y afectado por el cambio climático es real», sostiene el último informe del Observatorio de la Sostenibilidad. Bajo el título «Descarbonización en España 2019», el documento evalúa la tendencia ascendente de la temperatura media en las capitales de provincia basándose en los datos de la Agencia Española de Meteorología (Aemet), y Granada presenta un incremento de 2,3 grados centígrados desde 1973, hace menos de medio siglo.

La temperatura en la ciudad de Granada –en realidad los medidores se encuentran en el aeropuerto provincial, ubicado en el municipio metropolitano de Santa Fe– ha aumentado 1,52 grados centígrados en los últimos 30 años, desde 1988, mientras que la media nacional se fija en 0,87. Es, por tanto, una de las capitales donde más ha crecido este dato, solo después de Barcelona (1,89), Ávila (1,84), Murcia (1,82), Cuenca (1,77) y Teruel (1,74).

Las previsiones del Observatorio de la Sostenibilidad son incluso más alarmantes y apuntan a una aceleración de este proceso, que responde a los efectos del cambio climático, agravados por las «islas de calor» en que se han convertido las ciudades. Este organismo estima que el incremento de temperatura será de unos 2,7 grados desde la actualidad hasta el año 2050, a menos que se reduzcan las emisiones de CO2, como aparentemente ha empezado a suceder.

5 grados en menos de un siglo

Pero la situación requiere de cambios más drásticos: «El transporte su pone un 26% del total de las emisiones y debe electrificarse, la generación eléctrica que supone un 20% del total de las emisiones, debe de reorientarse totalmente hacia las energías renovables, la industria que supone el 19% del total de las emisiones tiene que ir sector por sector buscando procesos de descarbonización con las mejores tecnologías disponibles. […] La economía circular tiene que desarrollar un gran papel en este sector».

«El reto de la descarbonización va a cambiar de una forma radical tanto la economía como nuestra propia vida y va a suponer una gran oportunidad», aunque por ahora «las administraciones no están tomando medidas efectivas para encarar este desafío», afirman los autores del informe. Por ende, si no se mitigaran las incalculables consecuencias del cambio climático para el medio ambiente y en el supuesto de que se cumplan las previsiones, la temperatura media de Granada ascendería alrededor de 5 grados en menos de un siglo.

Una preocupación creciente

La creciente contaminación en Granada, un problema directamente vinculado al aumento de la temperatura, es una preocupación que va en aumento entre la población. La boina de partículas en suspensión se ha convertido en parte del paisaje de la capital a causa de la propia orografía de la zona, de la nefasta planificación urbanística y de la movilidad y de la quema de desechos agrícolas, como apuntó recientemente a este periódico Antonio Daponte, profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública y director del Observatorio de Salud y Medio Ambiente de Andalucía.

Daponte advierte que, en el caso de Granada, la situación es más que preocupante: «Granada lleva desde hace años con niveles de contaminación muy parecidos a ciudades como Barcelona, Madrid o Roma», señala al enfatizar en el repunte de los datos a raíz de la recuperación económica, que acarrea un mayor número de desplazamientos de vehículos privados: «Es el problema ambiental urbano del siglo XXI». Y resta esperanza de vida: de media, los granadinos viven un año menos.