El responsable del proyecto explica al consejero de Cultura los detalles de la obra - RODLÁN SERRANO / VÍDEO: I. C.
PATRIMONIO

Así será la «nueva» Sinagoga de Córdoba

El segundo monumento más visitado de la ciudad contará en seis meses con una recepción de visitantes

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El próximo lunes arrancarán las obras para construir un centro de recepción de visitantes junto a la Sinagoga de Córdoba. Se trata de una infraestructura muy demandada para evitar que se sigan produciendo largas y molestas colas de visitantes en la estrecha calle Judíos, donde se encuentra ubicado el segundo monumento más popular de la capital. La Junta de Andalucía ha proyectado una pequeña sala en el solar anexo al templo hebreo, donde se han hallado importantes vestigios que corresponden a la misma época de la Sinagoga y que serán conservados y expuestos al visitante para ayudar a comprender mejor su dimensión histórica.

El arquitecto de la delegación territorial de Cultura Francisco Rioboó está al frente de los trabajos, que tienen una doble dimensión. Por un lado, se erradicarán los problemas de humedad que viene sufriendo el templo, en concreto en la conocida como sala del portero, que quedará adecuada como dependencias administrativas. Por otro, se construirá la mencionada recepción para visitantes, que por su dimensión, explica, no será un centro de interpretación sino una sala en la que poder exponer datos básicos sobre el templo que ayuden al visitante a contextualizar el monumento. Dada la imposibilidad de crear un acceso entre el nuevo equipamiento que se levantará en el solar y la sala de oración de la Sinagoga, la entrada al edicio se seguirá haciendo por la calle Judíos, aunque se evitarán las colas.

El equipo de arqueólogos que trabaja en el solar espera hallar más vestigios de los que ya se han encontrado, aunque Rioboó explica que no se hará una excavación completa sino superficial, dejando la puerta abierta a futuras actuaciones. Por el momento se han hallado importantes restos del año 1.314. Hasta ahora se conocía la Sinagoga como una pequeña sala de oración, pero los hallazgos, que pertenecen a edificaciones que estaban ligadas al templo, como la casa del rabino o la «mikvé», el espacio donde se realizan los baños de purificación que prescribe el judaísmo. La existencia de estas dependencias lleva a entenderla como un complejo.

Según Rioboó, el proyecto de la Junta de Andalucía aporta soluciones a un problema que la Sinagoga de Córdoba lleva arrastrando demasiado tiempo. Sus pequeñas dimensiones no han permitido hasta ahora que la visita al monumento se acompañe de material divulgativo que permita entenderlo en su contexto y comprender su importancia. Además, los restos arqueológicos, que serán visibles al turista, se protegerán con una cubierta ligera para permitir nuevas investigaciones en un futuro. Las obras durarán aproximadamente seis meses. El Gobierno andaluz espera tener listo para este verano el proyecto en un monumento que en 2017 ganó más de 30.000 visitantes. En total, la Sinagoga de Córdoba recibió el año pasado unas 617.000 visitas, según los datos aportados por la Consejería de Cultura.