Lucas Muñoz, durante el partido ante el Obradoiro
Lucas Muñoz, durante el partido ante el Obradoiro - Sur
BALONCESTO

Lucas Muñoz, el nuevo cordobés en la ACB

El rambleño, de 18 años, debutó el pasado domingo con el primer equipo del Unicaja

CórdobaActualizado:

Lucas Muñoz ha sentido una experiencia única este fin de semana. A sus 18 años, el base rambleño ha tenido la ocasión de debutar con el primer equipo del Unicaja en la Liga ACB. Estuvo solamente 50 segundos sobre la pista, pero los suficientes como para anotar sus primeros puntos en la máxima categoría del baloncesto nacional.

De esta forma, Muñoz sigue los pasos de jugadores como Miguel Ángel Luque, Jesús Lázaro, Curro Ávalos, Nacho Romero o los hermanos Reyes, cordobeses que también han disfrutado de la ACB. Incluso, el base no ha ocultado su satisfacción en una entrevista ofrecida a los medios oficiales del Unicaja en los que decía que «este fin de semana cumplí un sueño».

Y lo hizo en compañía de sus más allegados, puesto que desvelaba que «al acabar el partido tuve mensajes de muchos amigos, pero me quedo con ver a mi hermano llorando o a mis padres abrazados». Y es que su padre fue quien le introdujo en este mundo de la canasta porque «fue jugador y entrenador».

De ahí que Lucas Muñoz recordara que «cuando era pequeño salía en los descansos a tirar; después, me apunté en el equipo del colegio y empecé a destacar». Por ello, le llegó la llamada del Unicaja. El rambleño recuerda que «fue un día de verano en el que llamaron a mi padre y se empezó a reír», porque «le propusieron que fuera a probar una semana y aquí sigo».

De hecho, confesaba que «cuando jugaba con mi antiguo club, soñaba con jugar aquí». Y es que «venía a veces a ver los partidos y ya me parecía increíble». Además, nada más aterrizar consiguió muchos títulos». Además, a su valor deportivo se debe sumar el hecho de que académicamente también ofrece grandes resultados: «tengo el hábito de estudiar hasta tarde todos los días porque me tengo que sacrificar si quiero seguir disfrutando del baloncesto». De hecho, confesaba que «soy muy cuadriculado».

Pero toda esa entrega ya tuvo premio en el verano pasado cuando hizo la pretemporada con el primer equipo. Muñoz recordaba que «había jugadores con sus selecciones y fue increíble entrenar con jugadores de NBA que estaban en la plantilla». De hecho, en esa fase tuvo partidos ante grandes de Europa. Aunque su turno tuvo que esperar para debutar en competición oficial hasta este fin de semana. El rambleño relataba que «me dijeron que tenía que entrenar con el primer equipo y durante la semana vi que tenía posibilidades». Especialmente, cuando «Luis Casimiro me dijo que si estaba preparado para el domingo y entonces me empecé a reír».

Ya el domingo, ante el Obradoiro, tuvo esa oportunidad. No sin antes reconocer que «es muy diferente el Carpena desde abajo en los partidos». Por ello, «me puse nervioso, aunque se me quitó el tiempo que estuve sobre la pista». Por cierto, que tuvo un padrino muy especial. Pepe Pozas, jugador del conjunto gallego, le dijo nada más entrar «¿qué tal cordobés?», ya que lo conocía de haber estado en un campus. Llegaron los dos puntos. Ayer fue a un examen y por la tarde a entrenar con su equipo júnior. Ahora espera la siguiente llamada.