Parte de la carpa, completamente destrozada, en La Línea de la Concepción
Parte de la carpa, completamente destrozada, en La Línea de la Concepción - S.F.
SOCIEDAD

El Circo Berlín trata de recuperarse tras perder su carpa por culpa del temporal en La Línea de la Concepción

La solidaridad y el empeño salvan al Circo Berlín tras quedar destrozado por el viento en La Línea de la Concepción

La LíneaActualizado:

El espectáculo debe continuar. Es lo que se ha propuesto y va a conseguir la familia del Circo Berlín, que el pasado viernes vio cómo las fuertes rachas de viento del temporal Helena destrozaban su carpa en La Línea de la Concepción (Cádiz), donde estaba instalado.

Eran las ocho de la mañana. Sus responsables se encontraban fuera de la carpa aunque pudieron ver cómo su mundo se venía literalmente abajo en unos instantes.

«Estuvimos toda la noche pendientes. Bajamos la fachada, teníamos los camiones alrededor... pero en tan sólo 15 minutos el viento rompió la carpa. Fue impresionante. Llevo toda la vida en el circo y nunca había visto algo así», comenta aún impresionada Esmeralda Guerrero, una de las responsables del Circo Berlín.

La desolación ha sido tremenda durante todo el fin de semana entre quienes habían vuelto a hacer de su vocación su medio de vida. Y es que el Circo Berlín, integrado por cuatro familias que suman una treintena de personas, había regresado a la actividad hacía tan sólo siete meses tras un parón de dos años.

La crisis que tiene al sector entre las cuerdas obligó a esta pausa en una familia con una larga trayectoria circense. Frank Bügler, su propietario y marido de Esmeralda Guerrero, es ya la quinta generación.

«El Circo Berlín tiene 26 años aunque la crisis nos obligó a hacer un parón. Trabajamos como artistas con otros circos, montamos otro negocio pero nos fue mal y decidimos volver a nuestro mundo. Lo conseguimos, con ayuda, y ahora nos pasa esto», cuenta Esmeralda.

Un circo sin animales

Renovarse o morir. Eso pensaron sus responsables, que decidieron en en esta nueva etapa prescindir de los espectáculos con animales y reinventarse.

Estiman que las pérdidas rondan los 100.000 euros entre la carpa y el material eléctrico y de sonido que había bajo la misma, y que ha quedado también inutilizado. A esto hay que sumar el transporte, ya que las carpas circenses se fabrican sólo en Italia.

El seguro de responsabilidad civil no cubre estas pérdidas. «Esto es como un coche. Lo haces con responsabilidad civil a terceros o a todo riesgo si tienes mucho dinero. Además, muchas veces las compañías no hacen seguros a todo riesgo para carpas. A no ser que el Consorcio de Compensación de Seguros lo asuma lo hemos perdido todo», añade.

Numerosas muestras de solidaridad

Pero la solidaridad y el empeño han vuelto a aliarse y han logrado lo que parecía imposible. Las muestras de solidaridad entre los vecinos de La Línea no han parado de sucederse y otro circo les ha cedido una carpa que ya están montando en Algeciras, donde volverán a ofrecer su espectáculo del 7 al 17 de este mes.

«Las muestras de apoyo y solidaridad nos han llegado al corazón y nos dan esperanza. Sigo creyendo en el ser humano», confiesa Guerrero.

Y es que tras conocer lo ocurrido, compañeros de otros circos contactaron con ellos para interesarse y brindarles su ayuda. Finalmente, por cercanía y rapidez, han aceptado el ofrecimiento de los hermanos González y Suso Silva, de la empresa circense Productores de Sonrisas, con espectáculos como el Circo de los Horrores, el Circo Mágico o The Hole, que han cedido una de sus carpas.

Vecinos y entidades de La Línea de la Concepción, una ciudad sumamente solidaria, también han brindado su ayuda. «La Línea se ha volcado con nosotros con mensajes, llamadas, la gente a venido a vernos, a llevarnos comida....», añade.

Además, Rubén García, un comunicador de La Línea, ha promovido y está organizando una función solidaria para recaudar fondos. Será el próximo día 24 en esta ciudad. «Volveremos a La Línea, claro que lo haremos, para agradecer todo el cariño del público. Lo más bonito que podemos hacer por La Línea es estar allí con la carpa otra vez y así lo haremos. Estaremos del 21 al 24 de febrero. Este último día habrá un espectáculo benéfico en el propio circo que ha organizado Rubén Garcí»”.

Campaña de recaudación de fondos

Pero es que además, Javier Casares, quien fuera profesor en este circo, ha promovido una recaudación de fondos en la web www.gofundme.com para devolver su gratitud a quienes fueron su familia durante un tiempo.

«Necesitan volver a construir su vida. El viento se ha llevado los sueños del circo. Si algún día has disfrutado y pasado un momento mágico, único y maravilloso en el circo con tu familia, por favor, colabora para que ese momento puedan experimentarlos otros niños y niñas en el Circo Berlín.¡No dejes apagar su magia!», señala la campaña.

Esmeralda se emociona también con este gesto: «Nunca hemos perdido el contacto con Javier. Ya es de la familia. El circo te atrapa y es lo que le ha pasado a él».

Por todo ello, la familia del Circo Berlín vuelve a la carga: «La función debe seguir y eso haremos a partir del jueves. Como decía Charles Chaplin, mientras haya un niño, habrá un circo».

Esta madrileña y andaluza de corazón, llama a la población a apoyar al circo, a no dejar que muera en una sociedad en la que la tecnología parece estar ganándole la batalla a la magia.