Vista de Benaocaz, en la sierra de Cádiz
Vista de Benaocaz, en la sierra de Cádiz - ABC
Benaocaz

La alcaldesa de Benaocaz, un pueblo de Cádiz, pide que los Boinas Verdes patrullen sus fiestas

Ana Belén García, primera edil de Benaocaz, solicita por error a la Delegación del Gobierno que el cuerpo de élite del Ejército español patrulle las calles de la localidad

SevillaActualizado:

En Benaocaz, el pueblo más pequeño de la provincia de Cádiz, han pedido a los Boinas Verdes, el cuerpo de élite del Ejército de España, que vaya a patrullar sus calles durante las fiestas de agosto. Como si los marines americanos vigilaran la Velá de Triana o el Mosad Israeli controlase un partido del Recreativo de Huelva. Esta localidad de la sierra gaditana de 700 habitantes celebra sus días grandes del 14 al 18 de agosto. Son «una verbena de pueblo de toda la vida», según los vecinos. Hay suelta de un toro el sábado, el día más concurrido, una orquesta que toca por las noches, un trío musical a medio día para que la fiesta no pare y «algún concierto gratis, pero nada importante, lo normal de un pueblo», cuentan.

«Esperando una gran afluencia de público y temiendo que se pueda producir algún altercado», es la justificación de la carta de la Alcaldía de la localidad. La curiosa petición ha saltado a la luz pública porque alguien no ha pasado por alto que un pueblo tan pequeño pidiese que la elite de los soldados de España tuviesen que vigilar la seguridad de sus fiestas y lo ha publicado en las redes sociales.

¿Hay previsto algún altercado? ¿Se esperan millones de visitantes? ¿Armas? «Aquí como mucho hay algún empujón a las siete de la mañana», explica Antonio Venegas, del PSOE y exalcalde de la localidad hasta el pasado mayo. Tras muchas horas en la barra, las copas hacen a esa hora estragos entre los mozos del pueblo.

Hasta ahora, añade Venegas, la seguridad de las fiestas se garantizaba con un solo agente de la Policía Local, el que tenía el pueblo. Pero se jubiló. También se ha pedido siempre que la Guardia Civil de Ubrique se pasase a patrullar las calles. Con la pareja de la Benemérita y el policía local estaba la seguridad completa.

Dos boinas verdes en Irak
Dos boinas verdes en Irak - ABC

El pueblo, que en fiestas alcanza poco más de 1.000 habitantes -«vuelven los emigrados y suben de otras localidades cercanas para disfrutar de la suelta de vaquillas y la música», indican los vecinos- no ha registrado hasta ahora ningún incidente que la pareja de la Guardia Civil y el policía no pudieran solventar. ¿Por qué pide entonces la presencia de las fuerzas de asalto?

La explicación es bien sencilla. Este año, en previsión de la llegada de las fiestas, el nuevo equipo de Alcaldía pidió todos los permisos necesarios. Los de ruido, los de cortes de calles, los necesarios para soltar las vaquillas... y también el de seguridad, el de los Boinas Verdes. Según explica la alcaldesa, Ana Belén García, a ella le pasaron a firma toda la documentación. Y la firmó, porque era la misma que la de las fiestas de 2018. Solo se le cambió la fecha. Nadie reparó en que, en vez de pedir una pareja de guardias civiles, se estaba pidiendo a los Boinas Verdes.

Aquí está lo más curioso. Benaocaz lleva al menos dos años pidiendo que la fuerza de elite del Ejército vaya a su pueblo a salvaguardar la seguridad durante las fiestas. Solo que este año, por una filtración, ha salido a la luz pública. Eso es algo que tiene descontenta a la alcaldesa. «Hay quien está metiendo las manos donde no debe», asegura. «Esto es un documento oficial», se queja y «no se debe filtrar». El error es meramente administrativo, un fallo al escribir el documento, aseguran fuentes del Ayuntamiento. No hay ni maldad ni mayor trascendencia. Solo la curiosidad de que, por un fallo, el pueblo ha pedido que soldados armados hasta los dientes vigilen sus calles.