El edificio de Google en California (EE.UU)
El edificio de Google en California (EE.UU) - REUTERS

La «guerra de los sexos» enciende Google

Sesenta mujeres se plantean demandar al gigante tecnológico por discriminación poco después de que un trabajador fuera despedido por criticar la política igualitaria de la empresa

Corresponsal en Nueva YorkActualizado:

La discriminación de género se ha convertido un quebradero de cabeza para Google esta semana. Un grupo demás sesenta empleadas y exempleadasdel gigante tecnológico se han planteado una demanda colectiva por sexismoy discriminación salarial, lo que ha pillado a la compañía en plena crisis de imagen después de un incendiario informe publicado por un empleado la semana pasada.

El documento, titulado «La cámara de eco ideológica de Google», lo firmó James Damore un ingeniero de software de 28 años que entró en la compañía en 2013. En sus diez páginas, Damore alega que hay diferencias biológicasentre hombres y mujeres que explican que las segundas copen menos puestos tecnológicos y de liderazgo en Google, una realidad que la industria de Silicon Valley no ha sido capaz de solucionar. El ingeniero asegura que hay condiciones como la mayor tolerancia al estrés que permiten a los hombres llegar con más facilidad a esos puestos y que la actual política de Google de avanzar hacia una representación equilibradade mujeres en puestos decisivos es «injusta, divide y es mala para el negocio».

El documento corrió como la pólvora en los foros internos de Google y otras compañías de Silicon Valley. Cuando se filtró a la opinión pública, arrecieron las críticas contra Damore y las dudas sobre si Google hace realmente un esfuerzo por tratar con igualdad a sus trabajadores. La compañía acabó por despedir a Damore el pasado lunes por «fomentar estereotipos de género dañanino». Muchos aplaudieron la decisión, como Megan Smith, exejecutiva de Google, fichada después por Barack Obama. «Es insidioso y está presente en toda la cultura» de la industria, dijo en una entrevista en Google. Pero también hubo críticas por limitar la libertad de expresión dentro de la compañía.

La decisión tajante de echar a Damore no esconde los problemas de discriminación a los que se seguirá enfrentando Google. Las mujeres que han manifestado su intención de participar una demanda colectiva insisten en que cobraban mucho menosque sus compañeros varones con la misma cualificación y en puestos similares. Esto va en la línea de una investigación del Departamento de Trabajo de este año, que acusó a Google de «disparidades salariales sistémica» y de una discriminación contra mujeres «extrema».