OBESIDAD

Las mujeres con exceso de peso tienen un riesgo mucho mayor de ictus isquémico

Por el contrario, el sobrepeso u obesidad podría tener a su vez un efecto protector frente al ictus hemorrágico en la población femenina

Ictus isquémico
Ictus isquémico - ARCHIVO

En torno a un 13% de la población adulta mundial –o lo que es lo mismo, más de 600 millones de personas– y hasta un 21,6% de los adultos españoles padecen obesidad, enfermedad que lejos de suponer un mero problema estético se asocia a patologías tan graves y mortales como la diabetes, el cáncer y las enfermedades cardiovasculares. De hecho, un nuevo estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Oxford (Reino Unido) alerta que las mujeres con sobrepeso u obesidad tienen un mayor riesgo de ictus isquémico, el tipo de accidente cerebrovascular más común y provocado por una disminución u obstrucción del flujo sanguíneo en el cerebro –razón por la que anteriormente se denominaba ‘infarto cerebral’.

Sin embargo, el estudio, publicado en la revista «Neurology», también muestra que el exceso de peso en las mujeres conlleva un menor riesgo de sufrir un ictus hemorrágico, tipo de accidente cerebrovascular que, por lo general asociado a una mayor mortalidad, se produce por la hemorragia derivada de la rotura de un vaso sanguíneo cerebral –otrora conocido como ‘derrame cerebral’.

Como indica Gillian Reeves, director de la investigación, «en nuestro trabajo hemos encontrado que el riesgo de ictus isquémico, el tipo más común de accidente cerebrovascular, se encuentra incrementado en las mujeres con sobrepeso u obesidad. Pero por el contrario, el riesgo de ictus hemorrágico es menor en las mujeres con exceso de peso. Así, nuestros resultados apoyan la evidencia creciente de que los distintos tipos de ictus tienen a su vez diferentes perfiles de riesgo».

Mayor peso, mayor riesgo

Para llevar a cabo el estudio, los autores siguieron durante un período de 12 años a 1,3 millones de mujeres adultas británicas con una edad promedio de 57 años, 20.459 de las cuales acabaron sufriendo un ictus.

Los resultados mostraron que mientras en las participantes con un peso normal –esto es, un índice de masa corporal (IMC) entre 22,5 y 25 kg/m2– las incidencias de ictus isquémico y de ictus hemorrágico se establecieron, respectivamente, en un 0,7% –2.253 casos en un total de 344.534– y un 0,5% –1.583 casos–, en el de las mujeres obesas –es decir, con un IMC igual o superior a 30 kg/m2– las incidencias fueron de un 1% –2.393 ictus isquémicos en un total de 228.274 participantes– y de un 0,4% –910 ictus hemorrágicos.

Como refieren los autores, «la totalidad de la evidencia acumulada en los estudios previamente publicados confirma que los riesgos asociados con el exceso de peso son consistentemente mayores para el ictus isquémico que para el ictus hemorrágico».

La obesidad es un factor de riesgo significativo de ictus en todas las edades, sobre todo en los jóvenesKathryn Rexrode

De hecho, los resultados concluyen que cada incremento de cinco unidades en el IMC supone un riesgo un 21% mayor de sufrir de un ictus isquémico. Y asimismo, que cada aumento de las mismas cinco unidades en el IMC conlleva, por el contrario, un descenso del 12% de la probabilidad de padecer un ictus hemorrágico.

Sin efecto protector

Cada año, más de 17 millones de personas de todo el mundo y cerca de 120.000 españoles, mayoritariamente mujeres, padecen un ictus. Y mientras hasta un 30% de las personas que sufren el episodio fallece a consecuencia del mismo, un 40% adquiere una discapacidad grave.

Y en este contexto, a tenor de los resultados del nuevo estudio, ¿el exceso de peso en la población femenina es un factor de desarrollo o, por el contrario, protector, frente al ictus? Y es que si bien aumenta el riesgo de ictus isquémico, disminuye el de ictus hemorrágico. Pero como indica Kathryn Rexrode, del Brigham and Women’s Hospital en Boston (EE.UU.), en un editorial en el mismo número de la revista, «el menor riesgo de ictus hemorrágico no supone que las mujeres con sobrepeso u obesidad tengan un riesgo reducido de ictus en general».

De hecho, como puntualiza la especialista, «tener un elevado IMC se asoció con un aumento del riesgo de ictus total en todas las categorías, y el número de ictus isquémicos fue superior al de ictus hemorrágicos en todas las categorías. Por tanto, un mayor IMC no se asocia con una protección o un riesgo reducido en el ictus total. De hecho, la obesidad es un factor de riesgo significativo de ictus en todas las edades y, muy especialmente, en los adultos jóvenes».

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