MIGRAÑA

La composición de la flora oral podría ser la causa de la aparición de las migrañas

Las cavidades orales de las personas con migrañas tienen una mayor cantidad de bacterias reductoras de nitratos

La lechuga tienen un alto contenido en nitratos
La lechuga tienen un alto contenido en nitratos - ARCHIVO

Entre un 12% y un 16% de la población, muy especialmente las mujeres, sufren migraña, tipo de dolor de cabeza muy intenso y altamente discapacitante que puede presentarse a cualquier etapa de la vida. Unas migrañas que, más allá de presentarse como meros episodios puntuales, pueden tener un carácter crónico. De hecho, hasta un 1% de los adultos de todo el mundo padece migrañas crónicas, es decir, al menos 15 días por mes. Y llegados a este punto, ¿qué desencadena estas cefaleas? Pues según han identificado muchos pacientes, su aparición está directamente asociada a la ingesta de ciertos alimentos, muy especialmente de aquellos que contienen nitratos. Sin embargo, un nuevo estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de California en San Diego (EE.UU.) muestra que las personas con migraña tienen en su flora oral más bacterias ‘procesadoras’ de nitratos que aquellas sin la cefalea, lo que sugiere que, quizás, el origen de los episodios no es encuentre tanto en los alimentos como en la composición de sus microbiomas orales.

Como explica Antonio González, director de esta investigación publicada en la revista «mSystems», «hay una creencia generalizada de que algunos alimentos como el chocolate, el vino y otros con un alto en contenido en nitratos provocan migrañas. Pero lo que hemos visto en nuestro trabajo es que quizás haya una conexión entre lo que la gente come, sus microbiomas y sus experiencias con las migrañas».

De nitrato a óxido nítrico

Una encuesta llevada a cabo en Estados Unidos reveló que, basándose en sus propias experiencias, la mayoría de los 38 millones de estadounidenses con migraña habían encontrado una relación entre el consumo de alimentos con nitratos y la presentación de los episodios. Concretamente, los nitratos se encuentran en, entre otros alimentos, las carnes procesadas y los vegetales de hoja verde –como la lechuga, la col o las espinacas–. Y llegados a este punto, ¿cómo se explicaría esta asociación entre los nitratos y las migrañas? Pues porque los nitratos pueden ser reducidos por las bacterias de la flora oral a nitritos, que una vez en el torrente sanguíneo pueden ser a su vez convertidos en óxido nítrico. En consecuencia, el resultado final es que el organismo puede acabar albergando óxido nítrico, que lejos de resultar nocivo mejora la circulación sanguínea y reduce la presión sanguínea. Tal es así que este óxido nítrico forma parte de muchos medicamentos para tratar algunas enfermedades cardiovasculares, caso de la insuficiencia cardiaca y la angina de pecho.

El problema es que, como experimenta hasta un 80% de los pacientes que toman estos fármacos, el óxido nítrico tiene un efecto secundario muy común: la aparición de cefaleas –o migrañas.

Quizás haya una conexión entre lo que la gente come, sus microbiomas y sus experiencias con las migrañasAntonio González

Entonces, si estos alimentos con nitratos pueden provocar migrañas, ¿por qué unas personas las sufren y otras no? Pues para resolver esta cuestión, los autores analizaron las bacterias presentes en 172 muestras orales y 1.996 muestras fecales de personas con o sin migraña.

Los resultados, alcanzados a partir de la secuenciación genética de las bacterias presentes en las muestras, no mostraron diferencias significativas en las especies que conformaban las floras de los participantes en función de que padecieran o no migraña. Sin embargo, el análisis de los genes de las bacterias mediante una herramienta bioinformática llamada ‘PICRUSt’ mostró una mayor abundancia de genes codificantes de enzimas de nitratos, nitritos y óxido nítrico en las microbiotas orales de los participantes con migraña.

¿Mayor protección cardiovascular?

En definitiva, las personas con migraña tienen en sus cavidades orales un mayor número de bacterias capaces de procesar los nitratos. Una situación que si bien parece aumentar el riesgo de episodios de este tipo de cefalea, también podría conferirles una mayor protección cardiovascular.

Como concluye Embriette Hyde, co-autor del estudio, «sabemos que la cavidad oral contiene bacterias reductoras de nitratos. Y creemos que esto supone una ventaja a nivel de la salud cardiovascular. Sin embargo, también sabemos que esta situación guarda una conexión potencial con las migrañas, pero aún tenemos que ver si estas bacterias son la causa o el resultado de las migrañas. De hecho, la relación entre las bacterias y las migrañas podría no ser tan directa y explicarse de alguna otra manera».

Así, el próximo paso será realizar un estudio con pacientes afectados por distintos tipos de migraña con objeto de analizar las enzimas reductoras de nitratos expresadas por las bacterias de sus microbiomas orales, medir sus niveles sanguíneos de óxido nítrico, y ver si estos aspectos tienen alguna relación real con las migrañas.

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