Somos procrastinadores, y dejamos los regalos de Reyes para el último momento

A los españoles les cuesta cumplir aquello que el refranero popular dice «no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy»

MADRIDActualizado:

Un cuadro que lleva semanas esperando a ser colgado; la bombilla del baño fundida y la nueva aún en su caja; ese informe que el jefe pidió hace más de un mes aún por hacer… Parece que a los españoles les cuesta cumplir aquello que el refranero popular dice de «no dejes para mañana, lo que puedas hacer hoy». Esto tiene un nombre: procrastinación, la palabra más buscada en el diccionario de la Real Academia Española el año pasado. O lo que es lo mismo, aplazar o diferir tareas a las que uno debe hacer frente por indolencia, sustituyéndolas por otras más irrelevantes o placenteras. Un mal hábito que también nos acompaña durante estas fechas. Así, un 10% de los españoles, el equivalente a casi 3,5 millones de personas de entre 18 y 75 años, dejan por pereza la compra de los regalos los Reyes Magos para ese mismo día y 1 de cada 4 lo hace la misma semana. Por el contrario, no sucede lo mismo con la compra de la Lotería, la tarea navideña que hacemos con más antelación.

Cumplir con los habituales propósitos de Año Nuevo también nos cuesta mucho: el 30% de los españoles afirma que difieren demasiado «empezar la dieta», el 28% comenzar a hacer ejercicio y el 24% mejorar sus finanzas personales. Pero la procrastinación nos acompaña durante todo el año. Más de 12 millones de personas (37%) reconocen que retrasan demasiado sus obligaciones y 1,3 millones (4%) se declaran «procrastinadores crónicos», haciéndolas incluso fuera de plazo.

Respecto a los quehaceres que más «patadas dan hacia delante» los españoles en el ámbito doméstico son el bricolaje (51%) y las tareas del hogar (42%); y en el personal, pedir cita al médico (30%), comprar regalos de cumpleaños (22%) y llamar a la familia (20%). En este sentido, también se observan diferencias por género: los hombres procrastinan más cuando toca comprar regalos de aniversario o hacer llamadas a familiares. Por su parte, las mujeres reconocen, en mayor medida, postergar aquellas tareas que les generan más ansiedad.

En lo referente a las tareas de casa, las labores que, concretamente, más nos hacen «arrastrar los pies» son cambiar la ropa de temporada en los armarios (61%), planchar (56%), limpiar el horno o el microondas (55%), organizar la nevera (47%) y limpiar los baños (25%). Y en lo que respecta a la higiene personal, cortarse el pelo y afeitarse o depilarse.

Éstas son algunas de las principales conclusiones del estudio «La procrastinación en los hogares españoles», llevado a cabo por la División de Hogar de Línea Directa Aseguradora, basado en una encuesta sociológica a más de 1.700 personas de entre 18 y 75 años. Esta práctica, lejos de ser un problema trivial, puede convertirse en una fuente de malestar de no gestionarse correctamente. Según Francisco Valencia, director de Gobierno Corporativo de Línea Directa Aseguradora, «la procrastinación en el hogar no es especialmente grave, pero llevada al extremo puede hacernos caer en la desidia en otros ámbitos mucho más importantes, como las obligaciones familiares o laborales».

Los hombres procrastinan más

Los españoles tienden a relajarse más en el ámbito personal que en el profesional, ya que la mayoría (55%) pospone, de forma habitual, los asuntos pendientes relacionados con su hogar, familia o amigos. En cuanto al perfil del procrastinador: hombres y jóvenes de entre 18 y 24 años. Sin embargo, esta mala costumbre parece que mejora con la edad, ya que los mayores de 65 años afirman, en mayor medida, atender todos sus deberes a tiempo.

¿Y, en general, por qué cuesta tanto atender ciertas obligaciones? De todas las razones que esgrime la población, destacan la falta de tiempo (48%), la pereza (45%) y la preferencia por ocuparse con actividades más placenteras o irrelevantes (36%). De hecho, los españoles admiten que pierden demasiado tiempo en el consumo de videojuegos, TV, Apps de mensajería instantánea como WhatsApp o las Redes Sociales, entre otras.

Aplazar demasiado en el tiempo las obligaciones tiene sus consecuencias: el 44% de los españoles afirman sentir culpabilidad o remordimientos, el 40% padece estrés por no resolver sus tareas en los plazos que deben y un 21% ha tenido que hacer frente a enfados de familiares y amigos, algo que «sufren» más los hombres.

Además, a tenor de los datos que lanza el sondeo de opinión, no todos los españoles procrastinan por igual. En este sentido, aragoneses, murcianos y madrileños son los que más aplazan aquellas situaciones u obligaciones que deben atender, mientras que en el polo opuesto se encuentran los andaluces, navarros y valencianos.