La vuelta de Sybilla en la Mercedes-Benz Fashion Week

La diseñadora ha inaugurado su tienda en el barrio de Las Salesas con gran cantidad de rostros conocidos como invitados

MADRIDActualizado:

Aunque ya lleva un tiempo abierta, la tarde del lunes se decidió dar por inaugurada la nueva tienda de Sybilla en Madrid, concretamente en el barrio de Las Salesas, con una fiesta que recordó y mucho a tiempos pasados. El éxito de Sybilla va de la mano de su espanto a publicitarse o posar hasta en las fotos, y es su talento y su curiosa personalidad la que la han llevado a convertirse en un referente de todos cuantos aman la moda española, que no en vano es la protagonista de uno de los capítulos más apasionantes.

Por eso, para acompañarle y acercarse al universo Sybilla, se reunió a una larga lista de invitados con su salto generacional incluido. No faltaron los de antaño, los de hace treinta años o más, que hoy lucen melenas canosas y arrugas no siempre bellas. Amiga de esos tiempos es la fotógrafa Ouka Lele que dejó sus rizos pelirrojos por una larga melena salpicada de canas que para nada quiere camuflar. Tampoco la fotógrafa Silvia Polakov, que lució un traje de chaqueta vintage de Sybilla de cuanto tenía la tienda de la calle Jorje Juan. Fiel fue Paco Clavel que tiene sello inconfundible (y enchufes eléctricos como anillos) y también Samantha Vallejo Nájera que disfrutó probándose los abrigos de cachemir, ya que la nueva colección está realizada íntegramente en esa maravillosa lana tras firmar un acuerdo con un proyecto para colaborar al mantenimiento en Mongolia de los nómadas que pastorean estas ovejas. Samantha sigue en plena grabación de las próximas ediciones de «Master Chef», trabajo que sigue contando con la presencia de Eva González quien apurará hasta el final de su embarazo. Según fuentes cercanas no se buscará sustituta cuando Eva no pueda seguir grabando y ese rol lo asumirán los propios cocineros hasta que González pueda reincorporarse, ya con su bebé en brazos.

Con una verbena donde no faltó la música de la mano del DJ Jaimote ni los aperitivos, a la fiesta de Sybilla sólo le «sobró» la presencia continua de la policía, que no daba el visto bueno a la improvisada verbena que se montó en pleno barrio de Chueca. Tan pronto se cortaba la música como que todo volvía a empezar. Algo que en los 80 no pasaba, cuando Madrid era una fiesta. Hoy se limita por mandato del Ayuntamiento de Carmena, que pone límites en situaciones que nadie entiende. Mientras las monjas del convento vecino se acercaban para ver de cerca lo que estaba sucediendo, la exquisita Sybilla salía a explicar que era un cóctel y que habían acudido más amigos de lo que se imaginaron. Aunque de momento esta ha sido su primera carta de presentación ya comentó que no descarta volver a la pasarela pero con algo «extraordinario». Y para tomar nota de esa propuesta ahí estuvo apoyándola Charo Izquierdo, directora de la Mercedes-Benz Fashion Week que esta semana tiene su nueva edición con la sombra de Sybilla planeando cerca.