Salvador Sobral
Salvador Sobral - EFE

Salvador Sobral, en fase de rehabilitación

El ganador de Eurovisión sale de cuidados intensivos y evoluciona bien, una semana después de someterse a un trasplante de corazón

CORRESPONSAL EN LISBOAActualizado:

Salvador Sobral ha salido de la sección de cuidados intensivos del Hospital de Santa Cruz, en Carnaxide, a las afueras de Lisboa, y se recupera en el área de trasplantados, una semana después de recibir por fin el corazón que necesitaba.

«La Dirección Clínica del Centro Hospitalario de Lisboa Occidental informa de que Salvador Sobral se encuentra bien y evoluciona dentro de lo esperado», declara José Manuel Correia, máximo responsable de la institución pública.

El ganador del último Festival de Eurovisión con «Amar pelos dois» («Amar por los dos») está «con muy buena disposición y ya inició un programa de fisioterapia y rehabilitación», según el experto en cardiología, quien reconoce que el cantante se halla «en las condiciones habituales de aislamiento de los trasplantados».

De acuerdo con el doctor, el cantante portugués «va a ser capaz de llevar una vida normal, si todo va bien». Su juventud, 27 años, es un factor positivo para que pueda salir adelante. Todo Portugal respira con alivio, al menos de momento, porque Sobral se ha convertido en uno de sus grandes héroes. Desde que se realizó el ansiado trasplante el pasado 8 de diciembre, sus miles de fans están muy pendientes de su estado de salud al otro lado de la frontera.

No puede olvidarse que este gran apasionado del jazz vocal lleva un año de una actividad frenética, especialmente a partir de su triunfo en Eurovisión el mes de mayo. Esta circunstancia le obligó a detener sus actuaciones porque mostraba una gran debilidad. Fue la antesala para ingresar en la sección de cuidados intensivos del Hospital de Santa Cruz, ubicado en el municipio de Oeiras.

Graves dificultades

Hoy su familia se muestra más tranquila, en espera de que el paso del tiempo confirme que el nuevo órgano resulta compatible para él. Precisamente, hace unos días se difundía que, un mes atrás, pudo haberse materializado la intervención porque llegó un corazón procedente de un joven de su misma edad, peso y estatura (condicionantes fundamentales para que una intervención de este tipo llegue a buen puerto).

El muchacho había fallecido en un accidente y el órgano presentaba unas características que parecían idóneas, pero no pudo concretarse porque Sobral se hallaba en un frágil estado de salud y no podría resistir. No obstante, ha ido mejorando en las últimas semanas, por lo que finalmente ha sido posible la operación.

El sorprendente vencedor del festival más popular del mundo lleva en el centro, especializado en cardiología, desde el pasado 11 de septiembre, cuando empezó a empeorar por momentos, en vista de que su insuficiencia cardiaca le llevó a una situación delicada.

Su fatigado corazón llevaba meses sufriendo graves dificultades para realizar sus funciones y se hacía cada vez más urgente la necesidad de un trasplante. Hasta tres meses ha durado la tensa espera. Desde entonces, ha estado sometido a una vigilancia constante por el equipo médico, que decidió enchufarlo a una máquina para mitigar, en parte, los riesgos que corría.

Salvador tendrá siempre en su mente aquella noche del 8 de septiembre en los Jardines del Casino de Estoril, a 25 kilómetros de la capital portuguesa. Era su despedida de los escenarios, aunque él se aferraba a la esperanza de que se trataba de un ‘hasta luego’.

Antes de ser internado en Carnaxide, a 10 kilómetros de Lisboa, manifestó: «No es un secreto para nadie que mi salud es frágil. Tengo un problema y debo entregar mi cuerpo a la ciencia, y retirarme de los escenarios y de la música en general. Ir a un mundo en el que se resuelvan mis problemas. Seguramente, ese problema quedará resuelto, pero no sé cuándo».

Las circunstancias continúan siendo difíciles, pero el cariño de la gente parece darle una fuerza extra porque se ha ganado un lugar en el corazón de sus compatriotas, los mismos que se conmueven cuando escuchan su voz de terciopelo.

Para él y para todos los ciudadanos lusos, resultaba casi imposible olvidar lo que le dijo el doctor a comienzos de este 2017: que le quedaría un año de vida, más o menos, en caso de que no apareciese el anhelado corazón compatible con el suyo. Luisa Sobral, que se encuentra embarazada de su segundo bebé y fue quien compuso «Amar pelos dois», sueña con poder celebrar por todo lo alto la recuperación de su hermano en un futuro no muy lejano.

En todos estos meses, la música ha ejercido un papel de verdadera terapia, en el sentido de que entregarse a las melodías y a la instrumentación en clave de jazz-pop le hacían disfrutar a Salvador.

Mientras tanto, su álbum «Excuse me» (único que ha publicado hasta la fecha) continúa batiendo récords de ventas en el país vecino, sobre todo porque contiene un puñado de melodías de gran sensibilidad interpretadas con el sentimiento que siempre caracteriza a este admirador de Pedro Almodóvar.