Estilo - Gente

Raphael: «Me siento como un chico de 30 años»

El cantante de Linares presenta su nuevo disco, «Infinitos bailes» en el que se rodea de jóvenes compositores

Entrevista a Raphael
Entrevista a Raphael - Maya Balanya
ANA MELLADO Madrid - Actualizado: Guardado en: Estilo , Gente

Amanece el día desapacible en Madrid. La lluvia siembra el caos en la ciudad, pero Raphael (Linares, 1943) contempla con cierta complacencia el romper de las gotas contra el ventanal de un hotel de la plaza de Santa Ana. Impasible, con esa melena frondosa y su sempiterna chupa negra de cuero, celebra que la semana venga cargada de agua. «La lluvia siempre me ha dado suerte. No es superstición, sino que puedo hacer muchas más cosas porque la humedad me va bien para la garganta y como tengo conciertos y muchos compromisos estoy encantado», confesaba el cantante ayer, tras recibir a ABC con motivo de la presentación de su nuevo disco, «Infinitos bailes», que se lanza este viernes.

Raphael se ha rodeado para este trabajo de jóvenes músicos como Dani Martín, Manu Carrasco o Vanesa Martín. «Todos estos años pasados he estado regrabando parte de mi historia, pero va tanta gente joven a verme que he querido meterme en su onda. Y qué mejor que ellos. Se les propuso la idea y se les pidió que compusieran canciones con lo que yo les inspirase, y el resultado ha sido una maravilla. Un nuevo resurgir en el mundo discográfico. Dicen que el futuro es de los jóvenes y yo voy a estar en ese futuro».

Canciones de siempre

Con más de cinco décadas de carrera musical a sus espaldas, él sigue siendo aquel, como rezaba su letra. Sus primeros temas, con los que despegó como estrella musical, permanecen más vigentes que nunca, aunque el público siempre se ha mostrado permeable a sus nuevas creaciones. «En la época de “El tamborilero” o “Cuando tú no estás”, pensaba que nunca saldría de ahí. No fue así. Tengo la costumbre de que cuando una canción me cansa la quito. Y cuando las echo de menos las vuelvo a incorporar al repertorio».

Sus canciones perduran impasibles al paso del tiempo, y él, un tanto de lo mismo. Apenas se vislumbran arrugas en su rostro. En 2003 volvió a nacer tras someterse a un trasplante de hígado. «Los años te quitan la fuerza, pero te dan la sabiduría. En mi caso, después de mi trasplante me han puesto un motor nuevo y ahora me siento como un chico de 30 años, con una fuerza tremenda dentro y fuera del escenario. Y yo juego con esa ventaja. Tengo toda la experiencia del mundo».

La palabra «retirarse» le suena hueca. Su expresión facial muda sólo con la idea de apearse de esa vorágine de conciertos y grabaciones. «Algún día me tendré que ir, pero el público no me va a ver mal. Sería triste que después de la carrera que he hecho dejara un mal recuerdo. Un día me levantaré y diré “hasta aquí”. Pero me temo que falta mucho para eso, me sobran ilusión y energía».

Raphael no tiene ningún reparo en reconocer que nunca habría llegado hasta aquí sin la mujer que le ha acompañado durante los últimos 45 años. «Natalia ha sido fundamental, porque siempre me ha dejado hacer y me ha dado libertad».

Cuando le preguntan qué canción elegiría para interpretar en el Congreso de los Diputados, la primera que se le viene a la cabeza es «Escándalo», pero enseguida puntualiza: «Es la respuesta fácil, pero soy de las personas que siempre ven el vaso medio lleno y hay que darles un voto de confianza. Como ahora va a haber que negociar todo, todos darán más explicaciones. Deseo suerte».

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios