El ministro británico de Defensa, Gavin Williamson
El ministro británico de Defensa, Gavin Williamson - EFE

La peligrosa infidelidad del ministro de Defensa británico

Gavin Williamson mantuvo un affaire en 2004 con una compañera de trabajo que ahora podría comprometer su carrera en Westminster

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Su predecesor en el cargo, Michael Fallon, se vio obligado a dimitir el pasado noviembre por colocar estratégicamente su mano en la rodilla de una periodista, en reiteradas ocasiones. Los hechos se remontaban al año 2002, durante una cena del partido conservador. Al nuevo ministro de Defensa británico Gavin Williamson también le persigue su pasado.

De 41 años y carácter afable, Williamson confesó el pasado viernes en una entrevista que mantuvo una aventura extramarital con una compañera de trabajo, que también estaba casada. Sucedió en el año 2004, cuando aún no había comenzado su carrera en Westminster. Por aquel entonces, ejercía como director de la empresa de chimeneas Elgin & Hall, en Yorkshire (norte de Inglaterra). «Fue un error tremendo, pero mi esposa ya me perdonó», relató. El político se escuda en que fueron solo «un par de besos».

El fugaz romance coincidió en el tiempo con el nacimiento de su primer hijo junto a su mujer Joanne, a la que conoció en el instituto. Llevan juntos una década. «Mi familia significa todo para mí y este desliz estuvo a punto de romper dos matrimonios. Tener que explicarle a Joanne lo que sucedió fue una de las conversaciones más difíciles de mi vida». Williamson abandonó la compañía semanas después como señal de respeto a su esposa. Aparentemente.

Su mujer le perdonó, pero es ahora su meteórica carrera política la que está en peligro. Un empleado de la misma empresa ha relatado al «Daily Telegraph» que vio en varias ocasiones a la joven que mantuvo el affaire con Williamson llorando e informando a su jefe directo de un «incidente». Otro compañero ha declarado al «Daily Maily» que Williamson la bombardeaba con ramos de flores. «Era muy ambicioso, muy activo. Fue contratado cuando tenía 28 años. Le encantaban las mujeres y regularmente les enviaba flores. Llevaba un gran Jaguar que les dejaba conducir a otros mientras él se sentaba en el asiento del copiloto para hablar del partido Tory».

La identidad de la mujer implicada se desconoce, y de momento ha decidido permanecer en el anonimato. Algunas fuentes indican que ahora estaría en la treintena y que ya no trabaja para la compañía en la que conoció al ministro.

El caso Williamson está levantando una gran polvareda en Reino Unido. El «Daily Telegraph» le reservaba su portada el pasado domingo. La primera ministra Theresa May no está dispuesta a pasar ni una en cuanto a conductas sexuales inapropiadas se refiere. Su número dos, Damian Green, dimitió el pasado diciembre después de que una investigación concluyera que mintió sobre el material pornográfico hallado por la policía en su ordenador en 2008. Green también estaba siendo investigado por las alegaciones de acoso sexual denunciadas por la periodista Kate Maltby en 2015.

El círculo íntimo del ministro de Defensa acusa a sus rivales políticos de difundir las acusaciones en un intento por acabar con su potencial liderazgo dentro del partido. Los amigos de su antecesor Michael Fallon, también fuera del juego político por conducta inapropiada hacia las mujeres, piden investigar a Williamson a conciencia. «Si Michael perdió su carrera por poner una mano sobre una rodilla, entonces Gavin debería estar diciendo la verdad sobre lo que sucedió».

Gavin Williamson nació en el condado de Scarborough, una localidad del norte de Yorkshire, el 25 de junio de 1976. Creció en una familia de clase obrera. A pesar de que sus padres han sido fieles al Partido Laborista, Williamson es hoy una de las grandes promesas de los conservadores. Estudió un grado en Gobierno y Política y otro en Economía. Poco después, se licenciaba en Ciencias Sociales en la Universidad pública de Bradford. Durante diez años trabajó en la empresa Elgin & Hall. Su carrera política no comenzó hasta 2010 cuando fue elegido como miembro del Parlamento del condado de Staffordshire, de algo más de un millón de habitantes. En octubre de 2013, pasó a formar parte del Gobierno de David Cameron en un discreto segundo plano. En julio de 2016, era nombrado por Theresa May Chief Whip (una figura de controlador dentro del partido) hasta que finalmente le concedieron la cartera de Defensa. Su impecable carrera política podría verse lastrada si se descubre que esa infidelidad oculta algún comportamiento fuera de lugar.