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El juez acuerda la exhumación de los restos del marido de la «Duquesa Roja» por una demanda de paternidad

La exhumación se llevará a cabo en el cementerio del Palacio de Quintana Redonda (Soria) donde descansan los restos del aristócrata

Los duques de Medina Sidonia
Los duques de Medina Sidonia - ABC

Tras un largo y tenso proceso judicial, un Juzgado de Madrid ha ordenado la exhumación de los restos del marido de la duquesa de Medina Sidonia, más conocida como la «Duquesa Roja». El motivo es una demanda de filiación de Rosario Bermudo una mujer sevillana que trata de demostrar que es hija de Leoncio Álvarez de Toledo.

El origen de esta historia se remonta a los años cincuenta, cuando fruto de un affaire que Leoncio González de Gregorio mantenía con Rosario Muñoz, una empleada del hogar, ésta queda embarazada. Al enterarse la familia Álvarez de Toledo de la noticia, Rosario fue «despedida de inmediato y abandonada a su suerte», según arroja la demanda. Meses más tarde fue madre de una niña a la que llamó como ella: Rosario.

Para poder hacer frente económicamente a su maternidad en solitario, se vio obligada a dejarla al cuidado de sus padres, y marcharse a trabajar fuera de Sevilla. Cinco años más tarde, contrajo matrimonio con un hombre que «por el gran amor y respeto que tenía a su esposa reconoció a Rosario como hija suya», según explica la demanda. A pesar de éste hecho, a la pequeña Rosario su madre nunca le ocultó que su padre biológico era Leoncio González de Gregorio y en el pueblo sevillano donde se crió todo el mundo la llamaba «La condesita».

Leoncio González de Gregorio y su mujer, Isabel Álvarez de Toledo
Leoncio González de Gregorio y su mujer, Isabel Álvarez de Toledo- ABC

Hasta que el marido de su madre no murió, por respeto a él y al cariño que le había profesado desde que era una niña, Rosario no comenzó con los trámites para reclamar la filiación de Leoncio Álvarez de Toledo. Apoyada por su familia, que cierra filas en torno a ella, «trató de evitar los Tribunales intentando acercar posturas con los cuatro hijos de su supuesto padre biológico: Leoncio, Pilar, Gabriel y Javier González de Gregorio. No fue posible y el proceso judicial se ha alargado en el tiempo más de lo esperado, con muchas idas y venidas», explica su abogado Fernando Osuna, especialista en este tipo de casos de filiación.

El pasado mes de abril el juez ordenaba la exhumación del cadáver del aristócrata. En ese momento Pilar González de Gregorio, Duquesa de Fernandina, para evitar de este modo la exhumación del cadáver de su padre se prestó voluntariamente a someterse a una prueba de ADN. «Desde el Instituto de Medicina Legal y Toxicología y Ciencias Forenses se indicó que, para realizar una prueba certera tendrían que someterse a ella los cinco hijos, no únicamente la hija. El resto continúan negándose por lo que se ha tenido que retomar el proceso. Hemos intentado tener cierta benevolencia por evitar la exhumación, pero como no se ha podido la vamos a practicar», afirma el letrado.

Si los análisis de ADN practicados por el Instituto de Toxicología demostraran que Rosario Bermudo es hija biológica de Leoncio Álvarez de Toledo se procederá a reclamar la parte que le corresponde de la herencia del aristócrata. Aunque su abogado continúa dejando una puerta abierta al acuerdo: «Nos intentaríamos poner de acuerdo con los hermanos pero si no fuera posible para eso están los Tribunales de Justicia. El juez determinaría una serie de trámites judiciales para reparto de herencia y fijaría la cantidad que correspondería a mi cliente».

Rosario, según personas de su entorno próximo consultadas por ABC «está muy contenta y esperanzada con la nueva orden judicial». Aunque insisten en resaltar que hubiera preferido que este asunto se solucionara de otra manera. «Ha pasado por momentos de desesperación por lo largo y delicado del caso, pero en ningún momento se ha planteado abandonar».

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