Tessy y Luis de Luxemburgo, La Princesa Clara y Félix de Luxemburgo, los Grandes Duques, la Princesa Estefanía y el Príncipe Guillermo, la Princesa Alejandra y el Príncipe Sebastián
Tessy y Luis de Luxemburgo, La Princesa Clara y Félix de Luxemburgo, los Grandes Duques, la Princesa Estefanía y el Príncipe Guillermo, la Princesa Alejandra y el Príncipe Sebastián - ABC

El divorcio que hace temblar a la Gran Familia Ducal de Luxemburgo

El Príncipe Luis y su exmujer Tessy se enzarzan en una cruda batalla legal en Londres por el reparto de bienes

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Si Las Vegas ostenta el título de capital mundial del matrimonio, Londres parece ser la de los divorcios. En la ciudad del Támesis se dirimen las separaciones más espinosas, en las que se litiga por auténticas fortunas. El oligarca ruso Boris Berezovski o el magnate saudí Walid Juffali, ambos ya fallecidos, son solo algunos de los que protagonizaron épicos y multimillonarios divorcios en los tribunales ingleses, alimentando a la voraz prensa amarilla. Por lo general, son ellas las que siempre fuerzan que sus rupturas se resuelvan en Londres, puesto que los tribunales ingleses son muy generosos con las demandantes.

Ahora la opinión pública se entretiene con un nuevo caso en el que el atractivo ya no es solo el factor económico, sino el hecho de que sean dos miembros de la realeza europea los que se pongan a pelear por la guita. El tercer hijo de los Grandes Duques de Luxemburgo, el Príncipe Luis, y su exmujer Tessy, ambos de 31 años, se vieron las caras en el Tribunal Supremo de Londres ante el magistrado Alistair MacDonald hace apenas una semana. Tras diez años casados y dos hijos en común, Gabriel y Noah, la Casa Ducal de Luxemburgo emitió un comunicado el pasado enero en el que anunciaban su ruptura.

Aunque el juez ha emitido un fallo por el que se impide informar de los detalles económicos, los medios británicos no dudan en que este divorcio constituye una auténtica «lucha por dinero». El Príncipe Luis no estaba dispuesto a pasarle la manutención que Tessy exigía y ahora será el juez el que dicte cómo deben dividirse los activos del matrimonio. «Mi cliente no tiene deseo de litigar, ella hizo una propuesta razonable y sensata. Desafortunadamente esta propuesta fue rechaza y no ha tenido otra opción que llegar a un litigio», afirmó la abogada de Tessy, Deborah Bangay, bien bregada en acuerdos matrimoniales y divorcios.

Todo hace prever que sacará una buena tajada. Desde el bufete de abogados londinense Hughes Fowler Carruthers señalan que Tessy tomó una sabia decisión al elegir Londres, donde la familia ha residido los últimos años, para pleitear. «Tiene una de las mejores jurisdicciones del mundo para favorecer a la parte económica más débil», señala el abogado Alex Carruthers al diario «The Times».

El Príncipe Luis de Luxemburgo a su llegada al Tribunal Supremo de Londres
El Príncipe Luis de Luxemburgo a su llegada al Tribunal Supremo de Londres
Tessy de Luxemburgo a su llegada al Tribunal Supremo de Londres
Tessy de Luxemburgo a su llegada al Tribunal Supremo de Londres

El reencuentro del exmatrimonio en los tribunales ha coincidido con la publicación, en Luxemburgo, de un incisivo artículo de la revista «Privat» en el que se tacha a Tessy de «gold digger» (una cazafortunas). Según la publicación, con su matrimonio solo buscó emparentar con la realeza europea y su propio beneficio económico. «Ella será siempre la hija de un alicatador». Unas ofensivas palabras para las que su abogada ha tenido respuesta. «Es una auténtica difamación. No es una cazafortunas, ni mucho menos. Simplemente está buscando una solución justa y adecuada».

Flechazo en Kosovo

La pareja se conoció en Kosovo en 2004. Ella, de orígenes humildes, abandonó los estudios para alistarse en el Ejército y fue destinada como miembro de la fuerza de paz de la OTAN. La joven era la única mujer del contingente de tropas luxemburgués. El Príncipe Luis se desplazó a la zona para pasar revista a las tropas. Se enamoraron al instante, pero mantuvieron su relación en secreto, puesto que nunca fue bien vista por los Grandes Duques de Luxemburgo, Enrique y María Teresa. Un año más tarde estalló el bombazo al revelarse que Tessy estaba embarazada. El nacimiento de Gabriel, el 12 de marzo de 2005, posibilitó que por fin lograran el visto bueno para su matrimonio, que se celebró en septiembre de 2006. Su matrimonio le costó al Príncipe Luis sus derechos al trono, privando también a Tessy de ostentar el titulo de princesa Un año más tarde, se convirtieron de nuevo en padres con la llegada de Noah.

Poco a poco, gracias a la estabilidad que mostraban y a la bonita familia que habían formado, fueron ganándose el cariño y el respeto de su pueblo. En 2009 el Gran Duque le otorgó a Tessy el título de princesa y el tratamiento de Alteza Real del que le había privado tras su boda, haciéndolo extensivo a sus dos hijos. Una decisión de la que hoy probablemente se arrepienta.