Galicia

«Nuestro radar permite a un dron aterrizar a ciegas en un incendio»

Por segundo año consecutivo la Agencia Espacial Europea se fija en un proyecto vigués en sus premios «Galileo Másters»

Manuel García y Daniel Gómez, que sujeta el premio, en su laboratorio de la Escuela de Ingeniería de Telecomunicación en la Universidad de Vigo
Manuel García y Daniel Gómez, que sujeta el premio, en su laboratorio de la Escuela de Ingeniería de Telecomunicación en la Universidad de Vigo - ABC

Hace escasos días que llegaban de Madrid con el premio al mejor proyecto regional de los «Galileo Masters», convocados por la Agencia Espacial Europea (ESA), el Centro Aeroespacial Alemán (DLR) y el Ministerio alemán de Transporte e Infraestructuras Digitales (BMVI), y el catedrático Manuel García y el investigador Daniel Gómez ya están pensando en una nueva idea sobre la que guardan absoluto mutismo. Una sonrisa cómplice les delata ante la pregunta. Y es que no paran. La Universidad de Vigo, y en especial la Escuela de Ingeniería de Telecomunicación, se ha convertido en una suerte de incubadora. No por nada es el segundo año que sus ingenieros consiguen ser reconocidos por la ESA.

El proyecto con el que Manuel García, catedrático de Teoría de la Señal y de las Comunicaciones, y Daniel Gómez, investigador del Grupo Sistemas de Radio, consiguieron el premio, GNSS assisted drone landing system, es un radar pasivo biestático, un sistema para ayudar a aterrizar drones en circunstancias adversas, con niebla o humo, durante la noche o en casos en los que la plataforma para aterrizar se encuentre en movimiento, como es el caso de un barco. Un proyecto que se impuso a otros 25 gallegos —de otras universidades y centros de investigación— entre los más de 700 que se presentaron, convirtiendo así a la región gallega en la sexta del mundo con más participación en el certamen.

Un galardón que para Manuel y Daniel supone el «reconocimiento a años de trabajo», tal y como señalan durante un encuentro con ABC. «Es una motivación añadida saber que lo que estas haciendo acaba reconociéndose. Te reafirmas en que merece la pena dedicarle tanto tiempo de tu vida», apunta Gómez. No es la primera vez que se presentan, el año pasado quedaron terceros con el Galileo Firefighter, una propuesta que se encuentra en desarrollo, y que permite localizar en zonas donde no hay cobertura móvil a brigadistas.

Un año de asesoramiento

Respecto a la aplicación que llamó la atención del jurado de los Galileo, y que ahora recibirá asistencia del programa de incubación de Zona Franca durante un año en uno de sus centros, García aclara que se trata de una de sus muchas aplicaciones, pero que frente a los radares convencionales, este biestático, ofrece unas ventajas añadidas. «Es ligero, económico y consume poca batería, por lo que se adapta perfectamente a los drones, además va a bordo sin necesidad de preinstalar una plataforma en el punto de aterrizaje», apunta, para añadir que «además es difícil que se produzcan interferencias a otros sistemas, ya que no emite señal». La idea es poder empezar a comercializarlo a partir de 2018.

Preguntado al respecto de su aplicación en la práctica recurre a los incendios como ejemplo. «Pongamos como caso un dron que necesitamos aterrizar en una zona con una densa capa de humo provocada por un incendio, bien sea porque se ha quedado sin batería o por cualquier problema técnico, el operario no ve nada a través de la cámara que lleva incorporada. Delante, ve solo humo. Bien, pues este sistema lo que permite es aterrizar a ciegas, ya que ofrece información adicional sobre la distancia al punto de aterrizaje y la velocidad a la que se acerca el aparato». «El mayor valor de las ideas que desarrollamos es que aportan soluciones novedosas a problemas reales», anota Daniel Gómez.

No tienen un estudio específico de mercado de cómo puede resultar la comercialización de esta aplicación, para esto confían en el apoyo que les dará Zona Franca, pero sí son conscientes del potencial de la innovación tecnológica aplicada a los drones. «Se espera una expansión de drones a multitud de tareas y esta es una de las razones que nos llevaron a orientarnos en este sentido», señala Manuel García.

Ellos son dos en el equipo de investigación, pero García como profesor y catedrático en la Universidad explica el éxito de las iniciativas que se gestan en el campus de As Lagoas. El centro da especial importancia a fomentar que los alumnos, en este caso de la Escuela de Ingeniería de Telecomunicación, «sean capaces de desarrollar ideas y proyectos propios». «El éxito es, por tanto, una consecuencia lógica de un programa de formación que incide precisamente en que la gente piense en aplicaciones de los conocimientos que adquiere en la carrera y luego desarrolle proyectos, es normal que el año pasado ganara un grupo de la Universidad de Vigo y que este año también».

Sobre si está reconocido o no el trabajo de los investigadores en Galicia, ambos coinciden en que «poco a poco se están empezando a mover algunas cosas. Se están dando cuenta de la importancia de estos aspectos».

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