El historiador Santiago Prol
El historiador Santiago Prol - CEDIDA

Manuel Vidal, un erudito en la sombra

El historiador Santiago Prol publica «Manuel Vidal, un presbítero ilustrado de Maceda», un volumen en el que reivindica la figura de este religioso y catedrático de literatura «con obra suficiente para que se le dediquen las Letras Galegas»

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Fue catedrático de literatura, profesor de figuras destacadas como Isaac Díaz Pardo o Domingo García Sabell, estuvo presente en la mesa presidencial en la que se fundaron las Irmandades da Fala y cuenta con una producción literaria que sobrepasa los 20 volúmenes escritos en gallego y castellano entre finales del siglo XIX y principios del XX. A pesar de este extenso currículum, el papel del religioso orensano Manuel Vidal (Maceda, 1871-1941) ha ido quedando poco a poco en el olvido y, en la actualidad, sigue siendo un personaje prácticamente desconocido para el gran público. Con el objetivo de reivindicar su figura, el historiador Santiago Prol publicó recientemente «Manuel Vidal, un presbítero ilustrado de Maceda», un volumen que repasa la trayectoria de este sacerdote gallego que, asegura, «cuenta con producción suficiente» como para que la Real Academia Galega lo valore como futuro homenajeado en el Día das Letras Galegas.

«Él era un ilustrado, un intelectual», resume Prol en conversación con ABC. Según explica el historiador, a principios del siglo XX, Vidal forma parte en Madrid de un lobby gallego de curas, junto con figuras como Vales Faílde y Basilio Álvarez. Con este último llega incluso a fundar desde la capital española la revista «Galicia». Posteriormente, regresa a Santiago para ejercer como docente. Fue en esa época, asegura el autor, cuando el religioso de Maceda se alinea con el regionalismo. También por aquel entonces comienza a frecuentar durante los meses de verano el Pazo de Meirás como invitado por la propia Emilia Pardo Bazán, por la que Vidal sentía una «gran admiración». «Creo que es un vínculo de admiración que tiene él como catedrático de literatura hacia una grandísima escritora autodidacta», apunta Santiago Prol.

El historiador señala que a principios del siglo XX solo una élite intelectual —entre los que se encontraba el ilustrado de Maceda— frecuentaba las torres de Meirás por invitación de la propia Pardo Bazán. En este sentido, recuerda que este diario era el más disputado por los invitados del Pazo. «ABC era el periódico de la élite. En Meirás había un círculo de gente muy potente y todos querían leerlo, hasta el punto de que Pardo Bazán, como anfitriona, tenía que fijar turnos de lectura. Primero lo leía ella, después su yerno, el general Cavalcanti, y el tercero era Vidal», relata Prol.

A su entender, dos de las razones que explican que la figura de ese religioso haya quedado en un segundo plano es su profesión de cura; la otra, apunta, su ideología. «Era un hombre derechas que en el 1936 toma posición a favor del bando sublevado», resume el historiador, al tiempo que recuerda que personajes de relevancia para la literatura gallega como Vicente Risco «se acabaron posicionando a favor del franquismo» sin que eso haya empañado su legado.

Producción literaria

Uno de los objetivos de Santiago Prol a la hora de rescatar y reivindicar la figura de Manuel Vidal es instar a la Real Academia Galega a tomar en consideración su nombre como futuro homenajeado en el Día das Letras Galegas. En este sentido, mantiene que el religioso orensano cuenta con una prolífica producción literaria que alcanza los 24 libros publicados, muchos de ellos en gallego, ente narrativa, teatro o ensayo. Con temáticas muy dispares, algunos de ellos se centran en recuperar relatos de la tradición oral de Galicia, otros en aspectos relacionados con la docencia. No obstante, su interés por generar producción literaria en torno a la ruta Jacobea mucho antes de su eclosión hace que Prol considere a Manuel Vidal «un adelantado a su tiempo». «En los años 20 hace tres obras relacionadas con esta temática. Él pensaba que había que hacer publicaciones para que los peregrinos que se acercasen a Santiago y quisiesen llevarse algún tipo de libro sobre el Camino de Santiago tuviesen esa documentación (...). Incluso tiene una visión avanzada, en el sentido de que defiende que el Camino debería acabar en Fisterra y no en Santiago», afirma Santiago Prol.

A su entender, muchos de los homenajeados en el Día de las Letras Galegas alcanzaron este reconocimiento con mucha menos producción literaria que Vidal, por lo que Prol cree conveniente activar un «lobby» a favor de que, al fin, se reconozca públicamente su figura.