CRISIS EN LOS AYUNTAMIENTOS POPULISTAS

Ferreiro rechaza la oferta de pacto del PSdeG, que se convierte en oposición

Los socialistas lanzan un órdago para evidenciar la decisión de laMarea de gobernar en solitario la ciudad

El alcalde considera «algo brusco» pasar de recibir insultos a trabajar en el mismo equipo ejecutivo

El alcalde de La Coruña, Xulio Ferreiro, durante un pleno municipal
El alcalde de La Coruña, Xulio Ferreiro, durante un pleno municipal - FACEBOOK

Los gobiernos de las ciudades populistas no acaban de encontrar la fórmula para consolidarse. Tampoco encuentran la manera de entenderse con los socialistas a pesar de invocar de forma constante la unidad de acción con las fuerzas de la izquierda. Tras las advertencias previas, los socialistas coruñeses dieron ayer un paso para tratar de encauzar la relación con el equipo de gobierno o pasar definitivamente a la oposición. En este sentido, el portavoz en el Ayuntamiento de La Coruña, José Manuel Dapena, invitó ayer al alcalde, Xulio Ferreiro, a formalizar un pacto de gobierno con todas la consecuencias. La propuesta ya recibió la respuesta del regidor:«Pasar de recibir insultos por parte del grupo socialista a integrarlos en el gobierno es un paso demasiado brusco». Ferreiro añadió que «tiene que haber un canal intermedio que permita ganar una relación de confianza».

Relación tormentosa

La relación tormentosa entre socialistas y rupturistas en la capital herculina viene de lejos y se ha ido salvando «para no perjudicar los intereses de la ciudad». Desde el PSdeG auxiliaron siempre al alcalde en los momentos decisivos, pero tras las elecciones autonómicas la situación ha cambiado. La líder coruñesa, Mar Barcón, confesó a ABC hace dos semanas que «había que repensar la relación» y cumplió. El primer paso lo dio ayer el portavoz José Manuel Dapena, con la propuesta de un pacto de gobierno y la integración de los ediles socialistas en el equipo municipal. El portavoz señaló que la fórmula de la coalición es «la más adecuada» para aportar estabilidad al gobierno municipal y «optimizar» la actual gestión llevada a cabo por la Marea Atlántica.

El órdago socialista fue refrendado por la Ejecutiva del PSdeG coruñés y así lo explicó la secretaria general al afirmar que «es necesario fortalecer el Gobierno para cumplir el compromiso de cambio de progreso que en 2015 votaron los coruñeses». La solución propuesta por los progresistas se produce por la «parálisis» de la ciudad y por la «necesidad de reforzar un gobierno que no es capaz de llevar a cabo el cambio que votaron los coruñeses». «No le dimos un cheque blanco para que hiciese lo que quisiese con la ciudad», aseguró Mar Barcón, para justificar así el apoyo de los socialistas a la toma de posesión de Xulio Ferreiro como alcalde herculino.

En todo caso, la actitud ondulante del PSdeG fue justificada por Barcón, quien reiteró que los socialistas apoyaron a la Marea porque representaba el cambio y recordó el sí a los presupuestos, a las ordenanzas fiscales, y a asuntos claves para la ciudad. Sin embargo, «los resultados para la ciudad no son los esperados» y por ello el Partido Socialista propone entrar en el gobierno para «corresponsabilizarse» en la gestión con trabajo. A pesar de todo y de la intención de la oferta, fuentes socialistas consultadas por ABC, aseguran que «el ofrecimiento realizado es el paso previo para ir a la oposición». Desde el PSdeG se trabaja con la hipótesis de que «la Marea nunca ha querido pactar con nosotros y solo nos quiere como un apoyo».

Por el contrario, la lectura del alcalde de la ciudad es diferente. Xulio Ferreiro, sin alterarse, negó la posibilidad de concretar un pacto a día de hoy. Según indicó ayer en La Coruña, para «plantearlo en serio», Ferreiro cree que antes hay que desarrollar «una relación de confianza» con el PSdeG. «Tiene que ver con trabajar juntos en hechos concretos como ordenanzas, presupuestos». Ferreiro se aventuró a decir que ese gobierno «podría funcionar pero ahora mismo lo veo difícil, después de recibir tortas del PSOE durante año y algo», comentó el regidor , que insistió en que no es cuestión de que el PSOE apoye los presupuestos o no, sino que hay que demostrar que «podemos trabajar juntos».

«De igual a igual»

Las explicaciones del alcalde son insatisfactorias para la dirección socialista. Desde la Casa del Pueblo se reconoció a este periódico que «los socialistas buscamos una relación de igual a igual y a Ferreiro no le interes», concluyeron

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