ENTREVISTA AL ALCALDE DE LA CORUÑA

Xulio Ferreiro:«En Marea no tuvo tanta capacidad para seducir como la Marea Atlántica»

El regidor rezuma escepticismo sobre la nueva etapa de las relaciones entre el PSdeG y la marea: «No se puede sabotear al gobierno durante meses. Quizá sabotaje no, pero sí se le entorpeció»

El alcalde de La Coruña, Xulio Ferreiro, durante su charla con ABC
El alcalde de La Coruña, Xulio Ferreiro, durante su charla con ABC - MIGUEL MUÑIZ
MARIO NESPEREIRA - @abcengalicia La Coruña - Actualizado: Guardado en: Galicia

Xulio Ferreiro (La Coruña, 1974) no se altera ni dos días después de haber dejado escapar millones de euros en ayudas. Trata de no «dar miedo» pero de decir las cosas claras: al PSdeG y a su propia confluencia.

—¿Cómo se explica la pérdida de 15 millones de euros en subvenciones de la UE?

—En esta primera convocatoria, habrá una segunda y una tercera. Nos lo explica el Ministerio de Hacienda, que nos dice que la estrategia era correcta pero el nivel en Galicia era muy bueno. Fue una cuestión de décimas en la puntuación. Eran fondos limitados, unos entraron, otros no y la comisión (de valoración) decidió que íbamos a quedar fuera. Como toda decisión, es cuestionable.

—Aún van a ser más limitados en esta convocatoria. Pasan de 83 a 35 millones.

—Sí, pero esperamos poder entrar.

—Algunos ediles del equipo de gobierno hablan de «errores» y «riesgos» que se corrieron con la presentación del proyecto.

—Presentamos un plan encaminado a las cuestiones sociales, otros están más encaminados al cemento. El nuestro no tiene ningún error grave, simplemente es una cuestión de matices. Hay treinta ítems, en algunos estamos bien puntuados, y en otros tenemos una calificación un poco menor.

—Desde el PP municipal le acusan de ser «sectario» en los planteamientos del plan, y que por ello lo perdieron.

—Eso es «o falar non ten cancelas», como decimos aquí. El punto fuerte es el planteamiento general y queda por tanto impugnado ese argumento. No hay criterios ideológicos, nosotros nos basamos en los puntos fuertes que la UE cree que debe tener una estrategia urbana: sostenibilidad, cohesión social, regeneración del espacio público. No sé si al PP eso le parece un elemento ideológico.

—Otra de las cuestiones polémicas en todo este tiempo es la suciedad en las calles, ¿lo han solucionado?

—El de la limpieza es un discurso que se está aplicando desde el PP para todas las ciudades donde ellos no gobiernan. Curiosamente, es el mismo que le aplicaba el PSOE cuando gobernaba el PP. El contrato es el mismo, los trabajadores son los mismos, las empresas son las mismas… La única diferencia es que nosotros reforzamos el servicio como nunca antes se hiciera. Es una campaña que vale tanto para Coruña como para Santiago, Barcelona, Madrid o Cádiz.

—¿Sigue manteniendo que hay una maniobra de «acoso y derribo» contra su gobierno?

—Es evidente que esto se utiliza de nuevo para intentar trasladar una sensación que no es correcta. Hay muchas cosas que se están haciendo muy bien. En otras ciudades la indignación es con el Ministerio.

—¿Y quién lo acosa y quién lo quiere derribar?

—Creo que hay que preguntarles a ellos, pero insultar al gobierno municipal el día después de presentarse esta convocatoria (por el Eidus 2020) no demuestra ganas de arreglarse.

—Afirmó que existía falta de «confianza mutua» con el PSdeG, ¿está la relación en su peor momento?

—Para que haya momentos peores antes debieron haber otros mejores. Es verdad que hace un año la situación era otra pero en los últimos tiempos hay una actuación del PSdeG que provoca bastante poca confianza en su fiabilidad. Hubo la palabra de pactar unos presupuestos y fueron aprobados, pero con enmiendas del PP que le dieron la vuelta.

—¿Qué falta para que Marea Atlántica y el PSdeG se acerquen?

—Verdadera intención. Somos los primeros interesados en que la relación sea buena, somos conscientes de que tenemos que dejar que ellos saquen adelante cosas que les importen pero no hubo intención de marginarlos. Hay una indefinición de dónde quieren situarse en estos nuevos tiempos.

—¿Qué le pareció el cambio de estrategia de la ejecutiva provincial del PSdeG sobre su relación con las mareas?

—Me parece bien que intente redefinir su relación en los concellos porque hasta ahora fue mala. Lo que no se puede hacer es estar durante meses saboteando la labor de gobierno de esos concellos.

—Admite que el PSdeG está saboteando a los gobiernos de las mareas…

—En determinados momentos. No hubo ganas de aportar y hubo ganas de dificultar determinadas políticas, como las que tenían que ver con la participación. Yo no sé si es porque no creen en la participación.

—Entonces, ¿hablamos de sabotaje o no?

—Igual es demasiado fuerte pero entorpecer está claro.

—Por interés propio, ¿prefiere que se mantenga en el cargo la actual gestora del PSdeG por su criterio sobre pactos?

—Me parece bien un criterio donde se apoyen gobiernos que intentan llevar adelante políticas en beneficio de las mayorías sociales y alternativas a las del PP. Si ese es el entendimiento de la gestora, estoy de acuerdo. Coincido bastante con los pronunciamientos públicos que tuvo Leiceaga sobre ese tema. Lo que está por ver es si la postura mayoritaria. Entiendo que sí, si ganó las primarias.

—¿Usted milita en Marea Atlántica, en En Marea o en ambas?

— La palabra militancia en las confluencias es un poco complicada. Como tal no existe, yo participo en un proceso municipalista, el de Marea Atlántica. Y apoyo en Galicia un proceso de ámbito gallego que es En Marea, una federación o confluencia de todas las mareas.

—Se hicieron algunas lecturas pesimistas del resultado de la Marea, ¿fue una cuestión de expectativas?

—Sí, obviamente la expectativa era poder conformar un gobierno alternativo al de Núñez Feijóo. Es cierto que el PP estaba muy débil, había una desafección social grande y había muchas ganas de cambio, pero todos los acontecimientos ocurridos después de diciembre hicieron que la ilusión no estuviera a la altura en las autonómicas.

—En términos electorales, ¿están hechos los deberes?

—No están hechos, hay que seguir. Los deberes tienen que ver con políticas para las mayorías y de regeneración democrática.

—¿Iglesias reventó la campaña de En Marea con su mitin en La Coruña?

—No, no lo creo. Hablé con los dos después y veo posturas complementarias.

—¿Usted es más de causar «miedo a los poderosos» o de la «hipótesis populista»?

—Yo creo que poco miedo causo en general. Soy una persona que dice las cosas claras que viene aquí a la política como alguien ajeno a todo este mundo.

—¿Por qué perdió Marea Atlántica 8.000 votos en tres meses?

—Eran elecciones diferentes pero la explicación es que hubo un trasvase a otros, como al BNG, o que la gente prefirió quedar en casa.

—Significa también que perdieron capacidad de seducción.

—En Marea en estas elecciones autonómicas no tuvo tanta capacidad de seducir como la Marea Atlántica en las municipales. Eso no lo digo yo, lo dicen los datos. Tenemos que estar atentos a esas señales y ser capaces de ejecutar los objetivos que nos planteamos al comienzo.

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