Política

Rosa Valdeón dimite como vicepresidenta de Castilla y León tras triplicar la tasa de alcoholemia

«Voy a ser coherente con lo que he dicho siempre», ha señalado ante los medios minutos antes de reunirse con el presidente de la Junta

Rosa Valdeón, durante la rueda de prensa
Rosa Valdeón, durante la rueda de prensa - F. HERAS
M. SERRADOR / H. DÍAZ Valladolid - Actualizado: Guardado en: Castilla y León

La vicepresidenta de la Junta y consejera de Empleo de Castilla y León, Rosa Valdeón, se ha reunido esta tarde con el presidente de la Comunidad, Juan Vicente Herrera, para presentarle formalmente su renuncia, con carácter irrevocable. La decisión la ha dado a conocer el Gobierno regional, a través de un comunicado, casi dos horas después de que Valdeón comparecise ante los medios de comunicación, donde no quiso aclarar la decisión que iba a tomar hasta que no hablase con el dirigente regional, con quien había conversado telefónicamente pero no en presencia.

Según detalla el comunicado, la decisión se basa en su deseo de que este incidente «no perjudique el normal funcionamiento del Gobierno de la Comunidad». Minutos antes de este encuentro, Valdeón compareció ante los medios en la sede de Presidencia del Gobierno autonómico tras conocerse públicamente que la Guardia Civil la retuvo en la tarde noche de este viernes, cuando circulaba a la altura de la localidad zamorana de Morales de Toro tras haberse visto envuelta minutos antes en un incidente en el kilómetro 118 de la A-6, en la provincia de Ávila, cuando, realizando una maniobra de adelantamiento, rozó la rueda delantera de un camión obligando al conductor del mismo a rectificar su trayectoria para evitar volcar.

Tras lo ocurrido, el conductor del camión presentó denuncia porque un vehículo casi habría colisionado con él, de manera que le obligó a frenar. Tal y como recoge el diario reigonal La Opinión de Zamora, le pitó y dio las luces pero el coche de la vicepresidenta no se detuvo.

Finalmente, el coche de la popular Rosa Valdeón fue interceptado en un control en la rotonda de acceso a la localidad de Morales de Toro. Allí, la Guardia Civil le dio el alto a la vicepresidenta, que fue posteriormente retenida al comprobar que superaba la tasa de alcoholemia permitida por la ley. En el control, Valdeón dio 0,77 en la primera prueba y 0,72 en la segunda, cuando los máximos permitidos son de 0,25 mg/l en aire espirado y 0,5 g/l en sangre.

Disgustada

Valdeón ha querido dar «con la máxima normalidad y naturalidad» y «dentro de mi propia honestidad» su ver su versión de los hechos, que según ha dicho, coincide «en muchas cosas» con lo trascendido. Admitiendo estar «disgustada y profundamente enfadada» consigo misma, ha señalado que esta comparecencia se debe «a un error o una imprudencia» que tiene que asumir y de forma sintética ha explicado que ayer viernes tuvo que coger el coche para llevar a sus hijos al aeropuerto de Barajas después de dormir pocas horas y tras haber ingerido una medicación prescrita -un ansiolítico y otro farmaco- debido a que está pasando por una etapa familiar compleja, a lo que se une el estrés de un trabajo «absolutamente intenso».

En política, «hay veces que una injusticia tiene unas consecuencias más allá de lo normal», ha señalado Valdeón

Ha señalado que tras pararle la Guardia Civil, a quien relató que se había detenido sobre las 18.00 horas en un área de servicio a tomar «una pulguita y dos cervezas» porque hasta entonces no había comida nada, la primera sorprendida fue ella cuando le señalaron el golpe que había sufrido su vehículo consecuencia del roce con el camión. «En ningún momento he sido consciente del golpe», ha insistido, admitiendo que está viviendo este momento «como uno de los peores» de su vida.

Ser coherente

Ante la insistente pregunta de si va a presentar la dimisión, Valdeón se ha limitado a contestar: «Yo asumo mis responsabilidades y voy a hablar inmediatamente con él y tendrán la respuesta». No obstante, ha añadido que va a «ser coherente con lo que he dicho siempre» y que a su jucio, «los políticos tenemos un deber de ejemplaridad» y por eso ha visto necesaria su comparecencia: «Me duele más por Herrera, por su proyecto y por sus compañeros de gobierno», ha apuntado, añadiendo a continuación a continuación que en política «hay veces que una injusticia tiene unas consecuencias más allá de lo normal».

Hay diligencias abiertas en Ávila y en el juzgado de Toro, pero en su calidad de aforada, en caso de confirmarse que existe un tipo de infracción o de seguridad vial sólo podría ser llevada ante el Tribunal Supremo.

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios