MEDIO AMBIENTE

Encontronazo entre la Junta y la CHT por la espuma aparecida en el Tajo

La Junta dice que el vertido no se produjo en Toledo y que el mínimo caudal influyó. La CHT le contradice

Los toledanos se despertaron el sábado con el Tajo lleno de espuma, en una imagen más lamentable de la que ya de por sí tiene el río
Los toledanos se despertaron el sábado con el Tajo lleno de espuma, en una imagen más lamentable de la que ya de por sí tiene el río - Ismael Herrero/EFE
ABC Toledo - Actualizado: Guardado en:

El lamentable aspecto del río Tajo a su paso por Toledo, lleno de espuma, con el que la ciudad se despertó el sábado ha provocado un encontronazo entre la Junta de Castilla-La Mancha y la Confederación Hidrográfica del Tajo. Mientras se investiga quién provocó los vertidos y de dónde proceden, ambas administraciones mantienen versiones opuestas sobre las causas del suceso.

La Junta asegura que la espuma generada no procede de ninguna de las depuradoras de gestión pública de la región, después de las comprobaciones hechas por los técnicos de la Agencia del Agua de Castilla-La Mancha. Además, la acumulación de espuma «habría sido propiciada por la baja velocidad de circulación del agua, que ayer (por el sábado) arrojaba valores medios de 8,5 metros cúbicos por segundo», incluso por debajo del mínimo de diez metros que establece la legislación. Sin embargo, la Confederación niega ambas cosas conclusiones y defiende que el caudal era de 30 metros cúbicos por segundo y que los vertidos se produjeron en la provincia de Toledo.

Sea como fuere, ya el sábado la Confederación empezó a recoger muestras del río para determinar las sustancias que han provocado la espuma y poder así llegar hasta los culpables. En esta tarea también han colaborado tanto la Consejería de Agricultura como la Agencia del Agua de Castilla-La Mancha, mientras que el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil está revisando las riberas del Tajo.

Este domingo el presidente de la Confederación, Miguel Antolín, y el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Julián Gregorio, se acercaron hasta las proximidades del río en el entorno del puente de San Martín. Antolín pidió endurecer la normativa en materia de agua y vertidos para que estos actos de «piratería» no se salden con una mera multa económica.

«No es de recibo que en el siglo XXI todavía se produzcan actos que pudiéramos calificar de piratería, casi. No puede salir a cuenta pagar una multa y seguir vertiendo sin depurar», se quejó el presidente de la CHT.

Antolín también avanzó que ya hay «indicios» de lo sucedido, aunque en la Confederación quieren esperar a que el expediente se «arme suficientemente» para no perjudicar su validez «y dar al traste con toda la investigación». La idea es, obviamente, «saber qué ha ocurrido y llegar hasta las últimas consecuencias», aunque llevará algo de tiempo porque algunos análisis del agua requieren un proceso de laboratorio de varios días de duración.

Mientras, el delegado del Gobierno calificó los vertidos como algo «intolerable», además de estar «trabajando para conocer las causas y, sobre todo, depurar las responsabilidades porque hay que mirar por los ciudadanos y esto no lo podemos consentir».

¿Quién miente?

En cuanto a las cifras contradictorias que dan la Junta y la Confederación sobre el caudal que llevaba el río el sábado, el presidente de la CHT dijo que sus datos «no mienten» y que se miden constantemente, por lo que es «absurdo» dudar de ellos. «Si se pretende decir que esto es un problema del caudal del río, lo único que se está pretendiendo es desviar la atención sobre los verdaderos culpables, y desde luego la Confederación no va a entrar a ese trapo», afirmó ayer Antolín.

En cambio, desde el Gobierno de Castilla-La Mancha su portavoz, Ignacio Hernando, cree que en lo que ha pasado no hay que obviar la «sangría de trasvases» a la que está sometido el Tajo. Hernando pidió al Gobierno central dar un giro a su política en materia de agua para seguir las recomendaciones tanto de la Unión Europea como del propio Ejecutivo regional. «No es recomendable que estemos pasando este tipo de vergüenzas y, muchos menos, que las pasemos a costa de que otros maquillen sus vergüenzas y solo intenten contar una parte de la verdad», afirmó.

Por otro lado, tanto la Junta de Castilla-La Mancha como el Ayuntamiento de Toledo están valorando si acudir o no a la Justicia para denunciar lo ocurrido. Este domingo, la concejala de Servicios Públicos Medioambientales, Noelia de la Cruz, dijo que esta semana se convocará «de forma urgente» el Consejo de la Ciudad de Toledo por el río Tajo y que se reunirá «a la mayor brevedad posible» con la Junta para analizar «el perpetuo atentado medioambiental al que está siendo sometido» el río.

Por último, el presidente de la Plataforma de Toledo en Defensa del Tajo, Alejandro Cano, anunció que va a enviar sendas cartas a la Confederación y al Ministerio de Agricultura para que reviertan la situación en la que se encuentra el río.

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