El Rey, este martes en Cuacos de Yuste (Cáceres junto a Fernández Vara, Ana Pastor y Antonio Tajani
El Rey, este martes en Cuacos de Yuste (Cáceres junto a Fernández Vara, Ana Pastor y Antonio Tajani - Casa Real

El Rey, sobre la UE: «No podemos esperar a que los problemas se resuelvan por sí solos»

Don Felipe entrega el premio Carlos V a Marcelino Oreja por su «encomiable labor europeísta»

Tajani: «El nacionalismo y el populismo no serán nunca la respuesta a los desafíos»

Cuacos de Yuste (Cáceres)Actualizado:

«No podemos confiarnos, conformarnos y esperar a que los problemas se resuelvan por sí solos. Se requiere un mayor impulso político por parte de todos y un esfuerzo equiparable a las circunstancia y retos que tenemos por delante». Así lo ha afirmado el Rey en la mañana de este martes en el Monasterio de Yuste (Cáceres), el lugar donde su antepasado el Emperador se retiró a morir y donde Don Felipe ha entregado el XI Premio europeo Carlos V al político y diplomático Marcelino Oreja por su «encomiable labor europeísta». Después, al agradecer el galardón, Oreja instó a «actualizar el proyecto europeo» para garantizar su futuro y utilidad. En el acto también intervino el presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, quien advirtió de que «el nacionalismo y el populismo son son, ni serán nunca, la respuesta a los desafíos internos o globales a los que nos enfrentamos».

Tras entregar el galardón, el Rey instó a «continuar promoviendo en el mundo los valores democráticos y los derechos humanos que compartimos con el objetivo de seguir siendo un modelo de inspiración para todos aquellos que desean libertad, democracia, prosperidad, seguridad, igualdad y, en definitiva, un mundo mejor». Don Felipe insistió en que «solo unidos podremos lograrlo y conseguir superar los desafíos e incertidumbres que amenazan la paz y la estabilidad tanto en Europa como a nivel mundial».

«Somos europeos porque somos españoles», volvió a afirmar el Rey, quien reconoció, orgulloso, que «España es en la actualidad uno de los países donde el sentir europeísta se mantiene más firme entre los ciudadanos». Don Felipe recordó que para España, «Europa fue una aspiración necesaria e ineludible» o, «en palabras de Ortega y Gasset, era la solución».

En su intervención, Don Felipe también recordó la primeras elecciones generales de la democracia, cuyo aniversario se celebra el próximo 15 de junio. «Cuatro décadas después, podemos afirmar que 1977 fue un año crucial de nuestra historia, en el que decidimos juntos, de manera libre y democrática, el camino que debíamos y queríamos seguir», afirmó. «Ese camino que nos llevaba a Europa a través de dos iniciativas como eran la pertenencia al Consejo de Europa y la adhesión a las Comunidades Europeas, hoy Unión Europea», añadió. Y es que, dijo el Rey, «enseguida se demostró que los logros alcanzados por el conjunto de los socios eran mayores que la suma de los resultados conseguidos individualmente por las partes».

En la entrega del premio también intervino el presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, quien afirmó que «el nacionalismo y el populismo son son, ni serán nunca, la respuesta a los desafíos internos o globales a los que nos enfrentamos». Tras citar la situación que vive Venezuela, el presidente del Parlamento Europeo hizo suya la defensa de la libertad que hacía Don Quijote y agregó que «esta misma ansia de libertad fue lo que hizo salir a Europa de la trampa de los nacionalismos, tras dos guerras mundiales que dejaron nuestro continente completamente deshecho social, económica y moralmente». En su opinión, la UE fue «la gran aventura de Europa» en la recuperación de valores como la libertad, la dignidad humana, la democracia, el Estado de Derecho y los derechos humanos. No obstante, Tajani recordó que la UE es «un proyecto de futuro» e instó a «trabajar para que Europa sea más segura, más prospera, más social y más fuerte en el mundo».

«Homenaje a toda una generación de españoles»

Tajani añadió que con este premio a Marcelino Oreja se rinde «homenaje a toda una generación de españoles que, superando todos los obstáculos y contra todo pronóstico, logró en un tiempo récord el milagro de la transición a la democracia». Un acontecimiento que se convirtió en «un ejemplo para el mundo de reconciliación, solidaridad y generosidad».

Tras recibir el galardón, Marcelino Oreja relató cuando descubrió, al final de los años 50, que «Europa no es solo una comunidad de intereses, sino una comunidad ejemplar de civilización». Destacó el apoyo de Don Juan Carlos, de Adolfo Suárez y de Felipe González al proyecto europeo y el respaldo de la sociedad, que convirtió esa prioridad «en un asunto de Estado». Además, subrayó que «España es el Estado de las comunidades europeas que más se ha beneficiado, en términos absolutos, de la política comunitaria de fondos estructurales y de cohesión».

No obstante, advirtió que en estos momentos «vivimos momentos de incertidumbre» y citó la crisis de refugiados (la mayor desde la II Guerra Mundial), los atentados terroristas, la emergencia de nuevas potencias y el abandono de la UE por parte del Reino Unido. En su opinión, «este puede ser el momento para que España pueda incorporarse al núcleo duro donde se toman las decisiones». Sin embargo, Oreja advirtió de la necesidad de «actualizar el proyecto europeo si queremos garantizar el futuro y mostrar su utilidad». Para ello, instó a «formular un nuevo ideal, un relato claro que movilice a los ciudadanos a favor de Europa».

Al homenaje a Marcelino Oreja asistieron, entre otras autoridades, la presidenta del Congreso de los Diputados, Ana Pastor; la secretaria general Iberoamericana, Rebeca Grynspan; los ministros de Exteriores, Alfonso Dastis, y de Educación y Cultura, Íñigo Méndez de Vigo; el padre prior del Monasterio de Yuste y el presidente de la Junta de Extremadura y presidente del jurado del premio Carlos V, Guillermo Fernández Vara.

Al finalizar el acto, el Rey se quedó en el claustro del monasterio con el premiado y los invitados al acto tomando productos típicos de la tierra. Don Felipe probó, entre otros, la cerveza con pimentón, antes de emprender regreso a Madrid en helicóptero.