Cadena de montaje de coches de Opel en su fábrica de Figueruelas
Cadena de montaje de coches de Opel en su fábrica de Figueruelas - Fabián Simón
Economía

La tensión laboral se dispara en Opel, la mayor fábrica de Aragón: más de 8.000 trabajadores en vilo

El conflicto se encona. Rotas las negociaciones entre los sindicatos y los dueños franceses de la factoría, el grupo PSA

ZaragozaActualizado:

Lejos de remitir, la tensión laboral en la factoría española de Opel ubicada en Figueruelas (Zaragoza) va a más, apenas cuatro meses después de que la planta pasara a manos del grupo francés PSA (Peugeot-Citröen). Fue el 1 de octubre cuando PSA tomó el control de la factoría, tras haber cerrado meses atrás el acuerdo de compra de Opel a la multinacional estadounidense General Motors. No solo es la mayor fábrica de Aragón -más de 8.000 empleos entre propios y de empresas auxiliares-, sino uno de los mayores referentes de la industria automovilística española.

Ante el órdago lanzado por los sindicatos, al suspender las negociaciones del convenio colectivo, los dueños franceses de Opel han decidido responder con un golpe de efecto que ha hecho saltar las alarmas: paraliza los planes para fabricar en Figueruelas el nuevo modelo Corsa, y frena en seco inversiones decisivas para el futuro de la planta y de las decenas de industrias auxiliares que dependen de ella. La situación ha llegado a un punto crítico que mantiene en vilo a más de 8.000 empleos en Aragón.

Los franceses han insistido desde el primer momento en sus planes de recorte de costes, y ese objetivo lo han marcado como prioridad en la negociación del convenio colectivo de Figueruelas. Aunque PSA ha moderado los recortes salariales respecto a los que planteó en un principio, su última propuesta no solo ha sido rechazada de plano por los sindicatos -con el aval de los trabajadores- sino que ha disparado el desencuentro hasta dejar la negociación en punto muerto.

UGT tomó la iniciativa el pasado fin de semana, cuando en una asamblea de trabajadores de Opel acordó levantarse de la mesa de negociación y dejar plantada a la empresa. Fue una postura de fuerza que en un principio no secundaron el resto de sindicatos, pero que finalmente han optado por compartir.

CC.OO., CGT, OSTA y Acumagme, el resto de sindicatos que conforman el comité de empresa de Opel en Figueruelas, han decidido secundar a UGT y levantarse de la mesa de negociación.

La última propuesta de PSA consistía en tres años de salarios congelados y en dos más de subidas por debajo del IPC. Los sindicatos la rechazaron, pero no tanto -o no solo- por la repercusión salarial sino porque consideran que PSA exige a la plantilla unos sacrificios que no se ven compensados con garantías laborales a futuro.

En concreto, los sindicatos consideran irrenunciable que los dueños franceses de Opel presenten un plan industrial en el que se comprometan a mantener abierta la factoría con toda su capacidad productiva. Es decir, que despejen las dudas que pueden planear ahora sobre el futuro de esta fábrica.

Además, entre otras cosas, los sindicatos también reclaman que se reimplante en la fábrica el contrato de relevo, algo que afecta a más de 400 empleados, y que sean reincorporados los 170 trabajadores temporales que fueron despedidos antes de fin de año.

Ahora falta por conocer qué paso da PSA tras el órdago lanzado por los sindicatos. El comité de empresa reconoce que es uno de los momentos más tensos que se recuerdan en la historia laboral de Opel en Figueruelas. Algunos van más allá y aseguran que un ambiente tan crispado como el que se vive actualmente no encontró parangón durante los 35 años en los que la factoría perteneció a General Motors (GM).

La situación es vista con preocupación creciente por las autoridades autonómicas y por los agentes socioeconómicos de una región en la que la factoría de Figueruelas es un pulmón industrial del tejido productivo autonómico. Indicadores regionales como los de empleo industrial o comercio exterior serían bien distintos sin Opel. De la factoría dependen unos 5.300 empleos directos, pero a ellos se añaden miles más de puestos de trabajo en empresas de componentes y auxiliares que dependen de los encargos de Opel.