Trump apoyará la España constitucional

El Gobierno espera el respaldo explícito del presidente de EE.UU. en la defensa de la ley

Enviado especial a WashingtonActualizado:

Esta semana el Gobierno de Rajoy se la juega en varios sentidos. El presidente llegó ayer lunes a Washington, para reunirse hoy con Donald Trump, en una visita en la que España será tratada como socio preferente de Estados Unidos. El viaje se produce a pocos días del 1 de octubre, fecha señalada por los secesionistas catalanes para el referéndum ilegal.

El Gobierno está convencido de que Trump lanzará un mensaje de apoyo a la unidad de España y a la defensa de la ley. Pero esta misma semana Mariano Rajoy tendrá otros respaldos internacionales significativos, ya que el jueves viajará a Tallin (Estonia) para reunirse con el resto de líderes europeos, y ahí se esperan nuevos mensajes que refuercen la posición del Ejecutivo frente a los secesionistas. La semana se completa con la aprobación de los Presupuestos de 2018 en Consejo de Ministros, justo cuando el PNV está marcando claras distancias en protesta por la firmeza del Gobierno contra el golpe de Estado en Cataluña.

«Una idea muy clara»

El Gobierno de Trump ya expresó su apoyo a España frente a las fuerzas independentistas este pasado fin de semana, cuando el secretario de Estado de Defensa, James Mattis, se reunió con la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, en Williamsburg (Virginia) en el marco del XXII Foro España-Estados Unidos.

Mattis trasladó una «idea muy clara» de apoyo al Gobierno español en la defensa del Estado de Derecho y de la legalidad que se está haciendo en Cataluña. «Con esta claridad y con toda rotundidad, se lo agradecí enormemente», comentó Cospedal.

Fuentes del Gobierno destacaron la relevancia de este mensaje por parte de «la democracia más importante del mundo». Pero en La Moncloa creen que no será el único mensaje en ese sentido por parte de Estados Unidos en estos días previos a la fecha del referéndum ilegal.

El Gobierno de Rajoy espera que Trump se pronuncie públicamente sobre el desafío soberanista

El formato de la visita de Rajoy a la Casa Blanca se presta a que se produzca una declaración precisa de Trump sobre este asunto. El presidente del Gobierno, que ha pasado la noche en la Blair House, la Casa de Huéspedes del inquilino de la Casa Blanca, tendrá un encuentro en el Despacho Oval con Trump, un almuerzo de trabajo y una rueda de prensa conjunta en los jardines. Tanto en público como en privado la defensa del Estado de Derecho formará parte de la conversaciones.

Desde el Gobierno se asegura que «la imagen de España y de su Gobierno se ha fortalecido en Washington al compás de la recuperación económica». «La relación bilateral, que cuenta con numerosos activos, atraviesa por un buen momento». En el equipo de Rajoy se cree que la reunión en la Casa Blanca «reforzará la confianza mutua y consolidará nuestra cotización como aliados con esta Administración».

Sin excepciones

El Gobierno está muy satisfecho por el respaldo institucional que ha tenido por parte de sus socios internacionales frente al desafío secesionista, sin una excepción. En la cumbre europea de Tallin volverá a comprobarlo esta misma semana. En los últimos días se han reiterado los pronunciamientos desde gobiernos como los de Francia y Alemania, y se ha vuelto a comprobar la absoluta soledad internacional en la que están los independentistas, sin un apoyo de ningún Gobierno.

De hecho, el Gobierno mira al día 2, y no descarta que los independentistas pretendan llegar hasta el final, pase lo que pase el 1 de octubre, con una virtual declaración de independencia. En La Moncloa advierten de que esa declaración no sería reconocida por nadie, y sin reconocimientos su efecto sería nulo de manera inmediata, como dijo el portavoz, Íñigo Méndez de Vigo, en la entrevista que publicó el domingo ABC. Cualquiera puede declararse independiente por su cuenta, pero como es obvio eso no significa que tenga ningún efecto.

Una negociación difícil

La semana intensa de Rajoy se completa con la aprobación del proyecto de ley de los Presupuestos Generales del Estado de 2018. El Gobierno se ha encontrado con el más que previsible rechazo inicial del PNV, ahora con la excusa de la situación en Cataluña. Lo cierto es que en La Moncloa contaban con ello, y aunque prevén una negociación difícil, confían plenamente en que acabe bien y se logre sacar adelante las cuentas públicas con el respaldo de los ocho grupos políticos que ya aprobaron las anteriores.

En cuanto el Consejo de Ministros apruebe el proyecto de ley, empezará la larga tramitación parlamentaria, que acabará a finales de año. Las conversaciones, pues, han empezado pero tienen aún un largo camino por delante y el ambiente que se respira en el Palacio de la Moncloa es de optimismo, pese a las amenazas de los nacionalistas vascos.