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ICBC funcionaba como una remesadora más que como un banco, según un informe del Sepblac

La filial madrileña de la primera entidad financiera de todo el mundo pagó las fianzas de 300.000 euros de tres de sus empleados

ICBC funcionaba como una remesadora más que como un banco, según un informe del Sepblac
CRUZ MORCILLO, PABLO MUÑOZ Madrid - Actualizado: Guardado en: España

ICBC Madrid es filial de la mayor entidad financiera del mundo, el Industrial and Commercial Bank of China, pero en la práctica funcionaba como una remesadora más que como un banco, según los informes del Sepblac redactados tras el seguimiento de su actividad. El negocio fundamental eran las transferencias a China, de donde proceden el 90 por ciento de su clientela. Su actividad –destaca el órgano de prevención de blanqueo de capitales español– apenas difería de la de empresas de remesas como Moneygram o Western Union. La operación Shadow ha puesto al descubierto que la sede era «una herramienta para sacar cantidades millonarias de España de dinero negro». Las cifras aún no se han concretado porque continúa el análisis de de la documentación intervenida el pasado 17 de febrero por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil.

«Es un negocio basado casi en exclusiva en las transferencias», recalcan fuentes de la investigación que insisten en que esa ha sido la base desde que se abrió en 2011, tal y como ya puso de manifiesto la operación Emperador. En la misma se detectaron vínculos entre blanqueadores de la red de Gao Ping y al menos una empleada del banco, como informó ayer ABC.

Informe de la UDEF

En un informe de la UDEF de 2013 se afirmaba: «(...) se aprecia la implicación del ICBC en las actividades desarrolladas por la organización investigada. Al bajar su volumen de “clientes” necesitan captar nuevas personas para mantener el volumen de negocio». Otro paralelismo: en Emperador se imputó a dos directivos de Moneygram por blanqueo y Economía impuso a la compañía una sanción de un millón de euros por no avisar de las sospechosas cantidades de dinero que se enviaban a China desde su oficina de Madrid, sobre todo cuando existían informes internos en los que se avisaba de esas operaciones. «Los hechos que provocaron esas imputaciones son casi idénticos a los que han aflorado ahora», insisten las fuentes.

Los investigadores tienen pruebas de que los directivos y empleados detenidos –seis– estaban al tanto de las operativas sospechosas encaminadas a blanquear y a defraudar. De hecho, existen correos e informaciones internas en las que desde distintos departamentos se alerta a la directora adjunta de la entidad Xiuzhen Wang de las dicultades que tienen para cumplir con la normativa de prevención de blanqueo, pero tanto esta mujer como el resto de responsables omitieron esas llamadas de atención. Xiuzhen Wang como directora adjunta se encargaba de la supervisión directa de todos los departamentos: contabilidad, comercio internacional, cumplimiento normativo, sistemas informáticos... por tanto, conocía la operativa y el incumplimiento de la ley.

«Contra el blanqueo»

El banco niega esa connivencia, del todo necesaria, según la investigación del Juzgado de Instrucción 7 de Parla y la Fiscalía contra la contra la Corrupción y el Crimen Organizado. «ICBC siempre ha hecho especial énfasis en la prevención del blanqueo de capitales y confía plenamente en sus capacidades para contrarrestar este tipo de actividades», dijo en un comunicado.

En total fueron seis los detenidos por orden de la magistrada que dirigió la operación Snake, de la que deriva la actual contra el banco. Ordenó prisión sin fianza para la citada directora adjunta, para el director general en España, Wei Lu, y para el tercer arrestado: Liu Wang, el primer presidente de la sucursal en Madrid que se trasladó a Luxemburgo hace unos años para trabajar en la sede central de ICBC Europa. Según la entidad, el pasado día 17 cuando la UCO comenzó el registro viajó a Madrid «para cooperar con la investigación». Fue detenido por la Guardia Civil en un hotel.

«Si hubiese querido eludir a las autoridades no habría viajado desde un país que está fuera de la jurisdicción española, como Luxemburgo», señaló el Banco. Fuentes de la investigación sostienen una tesis distinta. «Conocían el número de diligencias, las 104/2016 y, por tanto, no imaginó que iba a ser detenido puesto que ocupó el cargo en Madrid solo hasta 2012».

Enfermedad mental

La jueza acordó prisión provisional, eludible bajo fianza de 100.000 euros, para los otros tres empleados. Fue el propio ICBC, según se ha constatado quien pagó los 300.000 euros para que sus trabajadores quedaran en libertad. La entidad ha seguido maniobrando para lograr lo mismo con sus directivos. A las razones argumentadas respecto a su actual subdirector en Luxemburgo, sumaron otras de «mayor peso» sobre la directora adjunta. Alegaron que Xiuzhen Wang –supuesta representante en el banco de Madrid del Partido Comunista chino– sufre una enfermedad mental. A Anticorrupción y a la magistrada no le han convencido estos argumentos, pese a la presión de la diplomacia china.

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