Economía

Estados Unidos y China anuncian que ratificarán el acuerdo del clima de París

Los líderes mundiales analizan en el G-20 que comienza hoy en China los retos de la economía mundial

Barack Obama y Xi Jinping, ayer ante de la inauguración del G-20 en China
Barack Obama y Xi Jinping, ayer ante de la inauguración del G-20 en China - REUTERS
A. ACOSTA, AGENCIAS Madrid, Hangzhou - Actualizado: Guardado en:

Casi nueve meses después de que el Acuerdo de París de lucha contra el cambio climático (COP21) se adoptara en la capital francesa y transcurridos cinco meses desde la ceremonia formal de firma del tratado en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, Estados Unidos y China, los dos grandes emisores del planeta, han dado un paso al frente anunciando que ratificarán el acuerdo. Era un secreto a voces que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, quería aprovechar la que probablemente sea su última gira asiática -hoy comienza en la ciudad china de Hangzhou la reunión del G20- para sellar su compromiso y el del segundo emisor del mundo en la lucha contra el cambio climático.

Para que el Acuerdo de París entre en vigor se necesita que al menos 55 países, que representen el 55% de las emisiones globales, lo ratifiquen a nivel nacional. China y Estados Unidos suman cerca del 40% de las emisiones globales, por lo que su ratificación supondría insuflar nuevas fuerzas a la acción climática, antes de que se celebre en noviembre en Marrakech la siguiente Cumbre del Clima, que debería sentar las bases de cómo poner en marcha lo acordado en París.

A 22 de agosto, hay 180 signatarios del Acuerdo de París, y la mayoría lo firmaron el primer día. Nunca antes un acuerdo internacional había despertado esa disposición de tal número de países para firmarlo en el primer día. El elevado número de firmantes marcará un hito en la historia de la legislación internacional, ya que hasta ahora el récord de mayor número de firmas en su primer día de puesta a disposición lo marcó la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar, firmada en Bahía Montego (Jamaica) en 1982.

Sin embargo, solo 23 han depositado sus instrumentos de ratificación, lo que representa nada más que el 1,08% del total de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, según los datos de la Convención Marco de la ONU sobre Cambio Climático. Estos son: Barbados, Belice, Fiji, Granada, Maldivas, Islas Marschall, Mauricio, Nauru, Palau, Samoa, Somalia, Sam Kits y Nevis, Santa Lucía, Palestina, Tuvalu, Seychelles, Guyana, Noruega, San Vicente y Granadinas, Perú, Camerún, Corea del Norte y Bahamas.

Según un estudio de la consultora Climate Analytics, si se cumplen las promesas hechas por los países el acuerdo podría entrar en vigor antes de final de año. Hasta el momento, 57 países que representan el 59.88% de las emisiones globales han mostrado su intención de ratificarlo antes de que termine el año. Los últimos en anunciarlo fueron Japón y Nueva Zelanda, a mediados de agosto, y con ellos se alcanzaba ese doble requisito de 55 países y que sumen el 55% de las emisiones. No obstante, para intentar acelerar el proceso, el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon ha organizado el próximo 21 de septiembre en la sede de Naciones Unidas en Nueva York, un evento especial donde se espera que muchos de estos países presenten sus instrumentos de ratificación.

Patricia Espinosa, secretaria de la Convención sobre Cambio Climático, dijo que «es el momento de trabajar todos juntos para evitar las consecuencias desastrosas del cambio climático».

Aunque las promesas de recorte que recoge el Acuerdo de París no son suficientes para evitar que la temperatura aumente 2ºC y se tendrán que revisar en 2018, entre los grandes emisores, Estados Unidos se ha comprometido a reducir sus emisiones entre un 26-28% en 2025 respecto a 2005; China a poner pico a sus emisiones antes de 2030 y a recortarlas para ese año al menos un 60% por unidad del PIB con respecto al nivel de 2005; la UE se ha comprometido a reducir las emisiones al menos un 40% en 2030 sobre 1990, e India a reducir la intensidad de las emisiones por unidad de PIB entre un 33 % y 35% con respecto a las de 2005.

Europa, dividida

«La ratificación de China y Estados Unidos al acuerdo de París es una buena señal que se envía al mundo sobre la voluntad de aplicar y de poner en marcha una acción decidida contra el cambio climático», según aseguró ayer Pascal Canfin, de la ONG WWF Francia al tiempo que hacía un llamamiento a la Unión Europea a «acelerar la cadencia y a resolver sus problemas internos». Los países europeos están divididos sobre los esfuerzos que cada uno de debe hacer hasta 2030 y algunos están retrasando la ratificación del acuerdo de París.

Los expertos recomiendan para acelerar la lucha contra el calentamiento del planeta que se eliminen las subvenciones a las energías fósiles y de poner un precio al carbono, en primer lugar para los países desarrollados.

Al margen del clima, el presidente chino, Xi Jinping, instó ayer a sus participantes a que busquen recetas para dinamizar la economía global y frenen el proteccionismo, informa Efe.

Líderes de todo el mundo comenzaron a congregarse a lo largo de la jornada en Hangzhou, en el este de China, convertida en capital diplomática del mundo gracias a una frenética actividad centrada en la guerra de siria, la recuperación económica o el cambio climático. Xi, al inaugurar un foro empresarial previo a la cumbre, estableció para el G20 una agenda dominada por los asuntos económicos y pidió al resto de líderes que garanticen la estabilidad en los mercados financieros y un comercio mundial «abierto y transparente». China aspira a convertir el G20 en el foro económico internacional de referencia para coordinar medidas de impulso del crecimiento.

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