Dos aviones de la aerolínea irlandesa Ryanair esperan su siguiente vuelo en el aeropuerto de Charleroi (Bélgica) - EFE

Las condiciones laborales, en el origen de la salida de pilotos de Ryanair

La compañía ofrece incentivos a sus pilotos para evitar un nuevo caos

MADRIDActualizado:

El director de marketing de Ryanair, Kenny Jacobs, señaló hace unos días entrevistado por ABC que Norwegian, la aerolínea de bajo coste de largo radio que ha revolucionado el sector, no era vista por la irlandesa como un «competidor». Y que, lejos de la hostilidad, el directivo ensalzaba su novedoso modelo de negocio y buscaba alianzas con esta compañía y el «holding» IAG. En apenas unos días esta aparente cordialidad -no exenta de algunas graves ofensivas, como la lanzada por el siempre histriónico presidente de Ryanair, Michael O’Leary, quien incluso vaticinó la desaparición de Norwegian en un plazo de cinco meses- se ha deshecho por completo.

La suspensión de cerca de 2.000 vuelos de la compañía de bajo coste hasta finales de octubre, entre los que se encuentran 514 conexiones con terminales españolas, guarda relación con el pulso entre ambas firmas. Norwegian confirma que, en lo que va de año, ha fichado a 140 pilotos procedentes de Ryanair. Y que en los próximos meses esta cifra podría aumentar tras la apertura de una base operativa en el aeropuerto de Dublín, con la que prevén asumir 40 nuevos pilotos.

La reducción de la plantilla y «errores» en la configuración de los turnos de vacaciones, así como la aparición de «trastornos» como los provocados por la huelga de los controladores franceses, ha dado lugar a una tormenta perfecta. La fuga de pilotos ha reducido las reservas de estos profesionales para hacer frente a este tipo de contingencias. Con el fin de subsanar el error, Ryanair ha ofrecido a la desesperada un bonus de 12.000 euros, en el caso de los comandantes, y de 6.000, para los copilotos por aceptar trabajar al menos uno o dos bloques de cinco días libres en las próximas semanas, avanzó el diario local «Irish Independent». Para optar a esta especie de «bonus» los pilotos deben completar más de 800 horas de vuelo en el año hasta finales de octubre de 2018.

Trabajo como autónomos

¿Por qué se ha producido ahora, precisamente, este trasvase? «Después de un año 2016 de crecimiento vegetativo, Norwegian ha realizado diversas convocatorias de pilotos coincidiendo con su renovación de flota. Este año espera recibir 32 nuevas aeronaves, de las cuales ya tenemos a nuestra disposición 28», explican fuentes de la firma noruega, controlada en un 24,6% por el empresario noruego Bjørn Kjos.

«Tanto las condiciones laborales como la proyección es superior en Norwegian», explica Ariel Shocron, director del departamento técnico de Sepla, el sindicato de pilotos, quien recuerda que los pilotos de la irlandesa son contratados como autónomos a través de «broker». Estos profesionales facturan a la aerolínea las horas voladas cada mes. No cobran, por ejemplo, si enferman. Shocron puntualiza que este modelo está extendido en la mayor parte de las aerolíneas de bajo coste, incluyendo Norwegian. A diferencia de la irlandesa, la escandinava ofrece la posibilidad, transcurridos tres años de trabajo como autónomo, de obtener un contrato laboral. Además, Norwegian ofrece experiencia en vuelos de largo radio (Ryanair opera solo corto y medio), lo que permite obtener a los pilotos no solo mejoras en su posición económica y laboral dentro de la empresa, sino también revalorizarse para recibir ofertas de otras aerolíneas.

Otro motivo del caos originado por Ryanair es que, hasta ahora, se regía por el calendario de horas máximas de vuelo específico de Irlanda, que favorecía la estacionalidad. Pero a partir de 2018 deberá adoptar el de la UE.