Feliciano López y Manolo Santana posan divertidos ayer en Madrid
Feliciano López y Manolo Santana posan divertidos ayer en Madrid - ÁNGEL DE ANTONIO

Mutua Madrid OpenFeliciano López: «No creo que me dejen ganar porque vaya a ser el director del torneo»

El tenista español, que sustituirá a Manolo Santana al frente del Mutua Madrid Open en 2019, atiende a ABC poco después de anunciarse la noticia

Actualizado:

Aunque aún quedan varios meses para que las bolas comiencen a rodar en el Mutua Madrid Open, el torneo dio ayer un paso histórico hacia su futuro más cercano al anunciar que Feliciano López sustituirá a Manolo Santana como director del evento a partir de 2018. Un relevo que quedó sellado en una imagen cargada de emotividad entre la leyenda del tenis español y el jugador que más cariño le ha dado siempre al torneo más importante del país.

En la historia de amor entre Feliciano López y el Mutua Madrid Open, que nació en 2002, tuvo mucho que ver Manolo Santana. El director del torneo ejerció de cupido en la relación al darle una de las invitaciones a aquel chaval de apenas 21 años que suspiraba por jugar ante los mejores. De aquella edición de 2002, el toledano recuerda que estuvo a punto de vencer a André Agassi -número 2 del mundo-, pero sobre todo que fue el momento en el que se dio cuenta de que podía medirse y ganar a las raquetas más brillantes del circuito. «Recuerdo que llamaba todos los días a Manolo para preguntarle si iba a darme la ‘wild card’. Estaba como loco por jugar en Madrid, en la ciudad donde me había criado, y cuando me dio la invitación no me lo podía creer», recuerda Feliciano, que desde entonces no ha fallado nunca al torneo.

Quizá por ser el jugador que mejor conoce el evento y que más cariño le tiene es por lo que Gerard Tsobanian -presidente y CEO del Mutua Madrid Open- y Manolo Santana pensaron en él para dirigir el torneo. «No diría que fue una sorpresa, pero sí que me dejó un poco en ‘shock’ cuando me dijeron que querían que ocupara el sitio de Manolo. Es una responsabilidad muy grande y por eso hemos querido hacerlo de esta forma pausada, con tiempo y preparando bien las cosas», afirma el tenista a ABC. Su aterrizaje al frente del Mutua será tranquilo. Hasta que acabe la edición de 2018, López ejercerá como director adjunto, trabajando junto a Santana para aprender el oficio. Será al bajar el telón del torneo el próximo año cuando asuma el mando. «Manolo empezó esta aventura hace 17 años y después de tanto tiempo podemos decir que somos una familia. Por eso, aunque deje de ser el director, no va a abandonar nunca el torneo y le nombraremos presidente de honor en la edición de 2018», señala Tsobanian, feliz por ver cómo aquel embrión que daba sus primeros pasos en el año 2000 es hoy uno de los eventos deportivos más importantes del tenis mundial y una referencia para los jugadores.

Mientras se pone al día con todos los entresijos del torneo madrileño, Feliciano López continuará con su actividad normal como deportista. «Esto es una alegría, porque voy a poder trabajar en el lugar que más me gusta, pero no estoy anunciando mi retirada. No lo veo así, sinceramente. Esto no es una despedida. Llevo escuchando esta pregunta sobre mi retirada seis o siete años...», apunta el tenista, cuyo calendario no variará por el nuevo cargo que asumió ayer. «Podré jugar en Madrid, porque Santana seguirá siendo el director hasta que acabe el torneo. Pero no creo que me dejen ganarlo por ser el próximo director...», bromea el toledano.

Entre sus retos de futuro está el de mantener la esencia del Mutua Madrid Open y acercarlo, aún más, a los jugadores. «Sinceramente, creo que es complicado poder mejorar algo, porque desde el punto de vista del deportista es casi perfecto. Tenemos las mejores pistas de tierra del mundo junto a las de Roland Garros; tenemos un centro con tres estadios cubiertos que es algo que solo hay en Australia; un servicio de transporte brutal para el jugador; y, cómo no, el mejor catering del mundo en la zona de jugadores. Eso no lo hay en ningún otro sitio. A veces, lo pienso y cuando llegue el día que un jugador venga a quejarse le diré que lo haga con calma, porque sé lo que hay y lo he vivido en primera persona», señala.

Sin pensar en el adiós

Aunque reconoce que no tiene la retirada en la cabeza, lo cierto es que a sus 36 años cada vez le queda menos tenis en las piernas. «Será extraño estar al otro lado, porque siempre he estado en la pista, siendo jugador. Es algo que me atrae y que tengo ganar de experimentar. Trataré de aprender rápido y que eso no repercuta de manera negativa en mi juego durante esta temporada», afirma.

Además de la cercanía con los jugadores, Feliciano quiere mantener ese espíritu cordial que Manolo Santana le inyectó al torneo desde el primer día. «Todos conocemos a Manolo, que es una persona que tiene la capacidad de hacer sentir bien a la gente. Transmite cordialidad y cuando hay algún conflicto siempre lo resuelve muy bien. Eso es algo que me gustaría copiar de él, aunque sé lo complicados que podemos llegar a ser los tenistas a veces. Es un reto muy bonito que asumiré con ilusión», concluye el tenista, feliz por alargar esa vinculación que nació en 2002 y que, con el acuerdo alcanzado, le permitirá prolongar esa historia de amor con el Mutua cuando cuelgue la raqueta.