Selecciones

Duras críticas de Theresa May a la FIFA por prohibir la amapola

Califica de “absolutamente indignante” que se impida a los futbolistas de Inglaterra y Escocia lucir el símbolo

Brazalete con la amapola en la camiseta inglesa en el Inglaterra-España de 2011
Brazalete con la amapola en la camiseta inglesa en el Inglaterra-España de 2011 - Reuters

Theresa May ha terciado en la polémica que enfrenta a las federaciones de fútbol de Inglaterra, Gales y Escocia con la FIFA en relación a las amapolas que conmemoran la Primera Guerra Mundial, un símbolo omnipresente en el Reino Unido cada mes de abril. Tacha de «absolutamente indignate» que la FIFA no las consienta en el próximo Inglaterra-Escocia.

Theresa May
Theresa May- EFE

El organismo rector del fútbol mundial es contrario a que los futbolistas porten la popular «poppy» en sus brazaletes en los partidos Inglaterra-Escocia, que se disputará el 11 de noviembre en Wembley, y el Gales-Serbia del día siguiente, todos clasificatorios para el Mundial 2018. La FIFA argumenta que no hace más que cumplir sus normas, que proscriben los símbolos religiosos, comerciales o políticos en los partidos bajo su paraguas. Pero los vientos nacionalistas que soplan en el Reino Unido tras el Brexit han convertido el debate en una gran polémica, azuzada por la prensa sensacionalista.

La controversia ha llegado este miércoles a la Cámara de los Comunes. May calificó la prohibición de la FIFA de «absolutamente indignante». «Nuestros futbolistas quieren que se reconozca y respete a aquellos que dieron sus vidas por nuestra libertad y seguridad y creo que es correcto que puedan hacerlo», afirmó la primera ministra, en respuesta a una pregunta de un diputado laborista que le planteó si iba a invitar a las federaciones a desafiar a la FIFA permitiendo la flor roja en las camisetas de los jugadores.

En un tono muy visceral, May aludió incluso a los problemas de corrupción de la FIFA: «Antes de decirnos lo que tenemos que hacer, mejor será que empiecen a ordenar su propia casa».

La interpretación de May de la Primera Guerra Mundial es discutible. Algunos historiadores consideran que aquella contienda fue una carnicería estéril, auspiciada por imperios europeos decadentes, por lo que no se puede sostener que el Reino Unido defendía la libertad, sino que simplemente combatía por sus intereses imperiales con un inmenso sacrificio de vidas de jóvenes soldados.

La norma que se aplica a las amapolas del recuerdo es la que ha servido para proscribir las banderas independentistas catalanas en los partidos de la FIFA. En noviembre de 2011, tras gestiones del Príncipe Guillermo y David Cameron, el organismo que dirige el fútbol mundial toleró la amapola en un amistoso entre Inglaterra y España que se disputó en Wembley.

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