La intervención de Froome en vídeo
La intervención de Froome en vídeo - AFP

Giro de Italia 2018Chris Froome se apunta al más difícil todavía

El británico confirma su apuesta por la ronda italiana, donde podrá igualar varios hitos históricos del ciclismo

Coresponsal en RomaActualizado:

El ciclista británico Chris Froome quiere hacer historia también en el Giro de Italia. En un breve mensaje en vídeo, en el curso de la presentación en Milán de la edición número 101 de la carrera, Froome anunció su participación, con el sueño de lograr en un año un triplete histórico: ganó el pasado Tour, mes y medio después la Vuelta (primer doblete desde Hinault en 1978) y, si triunfa en el Giro 2018, será el tercer corredor (tras Merckx e Hinault) en ganar las tres grandes carreras de forma secuencial, aunque no en la misma temporada.

Fue el de Froome un anuncio estelar al desvelarse las etapas de un Giro con subidas míticas y escenarios únicos. Será una carrera excepcional, en cierta forma organizada para atraer a Froome, que ha aceptado así el desafío de aspirar a conquistar la «maglia rosa» en un Giro que, como dijo el director de la carrera, Mauro Vegni, «se ganará en la montaña».

En el escenario de la presentación en Milán, los posibles rivales de Froome, como el holandés Tom Dumoulin, ganador del 100º Giro, y los italianos Vincenzo Nibali y Fabio Aru, destacaron que su participación será un gran honor para la carrera italiana. El ciclista de nacionalidad keniana y británica participará también en el próximo Tour, con la aspiración de lograr su quinto triunfo, como solo hicieron Anquetil, Merckx, Hinault e Induráin. Según Alberto Contador, también en el escenario y presentado como una leyenda (7 triunfos de etapa en el Giro y vencedor de la carrera en 2008 y 2015), «Froome puede ganar el Giro y el Tour el año próximo porque tiene un equipo fuerte y es capaz de todo».

El Giro 2018, presentado por sus organizadores como «la carrera más dura y complicada del mundo en el país más bello del mundo», se iniciará el 4 de mayo con una etapa que será histórica: por primera vez se parte fuera de los confines del viejo continente. Será en Jerusalén, donde se recordará al gran campeón italiano Gino Bartali, ganador dos veces del Tour de Francia (1938 y 1948) y tres veces del Giro de Italia, quien mantuvo una gran rivalidad con su compatriota Fausto Coppi. El nombre de Gino Bartali está impreso en el Muro de Honor en el Jardín de los Justos del Mausoleo Yad Vashem, porque con posterioridad a su muerte se descubrió su participación durante la Segunda Guerra Mundial en una red que logró salvar a 800 judíos italianos de ser deportados a campos de concentración.

En sus tres etapas por Israel, el Giro pasará ante algunos de los lugares símbolo como el Parlamento (Knesset) y las murallas de Jerusalén. Con este inicio, el Giro adquiere una dimensión mundial absoluta, para satisfacción también de Froome, que ve multiplicada la proyección de la carrera, con gran imagen igualmente para su equipo, el Sky, que también tiene muchos intereses en Italia.

El Etna que aupó a Contador

Tras Israel, el Giro llegará a Sicilia, con tres etapas culminando en una cima espectacular: el volcán Etna, una maravilla de la naturaleza donde Contador se vistió de rosa en mayo 2011. Este Giro tendrá otra montaña mítica: el Monte Zoncolán, denominado el «monstruo» y «la puerta del infierno», con desnivel del 21% en 10 kilómetros infernales. Es una montaña de gran belleza, amada por los aficionados al ciclismo y temida por los corredores por su crueldad.

El Giro tendrá una etapa de gran emotividad para rendir homenaje a un campeón italiano: pasará por Filottrano, en la región de las Marcas, donde el ciclista Michele Scarponi murió en abril pasado, a sus 37 años, víctima de un accidente de carretera. Fue arrollado por una furgoneta cuando se entrenaba por la mañana en su pueblo.

Y de remate, su última etapa, el 27 de mayo, será una pasarela excepcional y de singular belleza: circuito en el centro de Roma con el Coliseo y los Foros Imperiales de fondo. Será un gran Giro, con los mejores ciclistas, «un deporte -dijo el director de 'La Gazzeta'- que lleva a casa a grandes campeones sin pedir un euro».