Cultura - Toros

Faenas solidarias contra el cáncer infantil en Valencia

Ginés Marín borda el toreo y corta un rabo en el festival solidario a beneficio del pequeño Adrián

Los toreros sacan a hombros a Adrián
Los toreros sacan a hombros a Adrián - Efe
R. CARRIÓN Valencia - Actualizado: Guardado en: Cultura , Toros

Cuando se abrió el patio de cuadrillas, entre los siete actuantes apareció la figura diminuta y entrañable del pequeño Adrián, un niño de ocho años que sufre cáncer. Era su fiesta solidaria, el festival a beneficio de la Fundación de Oncohematología Infantil. Una tarde más, los toreros mostraban su generosidad y ofrecían su arte por esta gran causa. La media entrada que registró el coso valenciano no fue quizá la respuesta más cálida del público, pero todo cambió cuando rompió el paseíllo, con Adrián junto a sus admirados héroes. La ovación fue atronadora para los siete toreros y Adrián, el verdadero héroe en su lucha contra la maldita enfermedad... El balance artístico fue fantástico: doce orejas y un rabo.

Vicente Ruiz «El Soro» volvió a dar muestras de su capacidad para conectar con los tendidos durante toda la lidia del toro de Luis Algarra. Lo rebició con un farol sentado en una silla para torear luego con mucha pausa. Banderilleó con arrojo y con la muleta anduvo relajado y dominador de la situación ante un excelente ejemplar.

Enrique Ponce logró mantener en pie, con una faena de mucho temple, a un noble pero escaso de fuerzas toro de Daniel Ruiz, que le llegó a propinar una voltereta al ejecutar una poncina.

Vicente Barrera, con un toro de Las Ramblas noble pero de contada calidad, evidenció su personalidad toreando con la mano derecha y apenas acusó su dilatada ausencia de los ruedos. Con la izquierda no hubo lucimiento por la condición de la res.

Rafaelillo tuvo que pechar con un deslucido y desrazado ejemplar de Fuente Ymbro. Aun así tuvo ocasión de exhibir un notable toreo con el capote.

Román demostró su buen concepto ante un toro del Freixo –propiedad de El Juli–, noble pero de escasa transmisión. Se atrevió hasta a poner banderillas, pero se demoró demasiado con los aceros.

Ginés Marín le cortó las dos orejas y el rabo a un toro de Domingo Hernández premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre. Sin duda alguna, Ginés realizó lo más torero del festival en una faena variada y de exquisito temple y gusto.

Fernando Beltrán anduvo voluntarioso e intentando hacer bien las cosas ante un novillo brusco y deslucido de Fuente Ymbro.

Después del cuarto toro se sortearon diversos objetos donados por los toreros que no pudieron actuar en el festival, que culminó de emotiva manera con el pequeño Adrián saludando desde los medios.

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