Cultura - Teatros

«Una mujer en la ventana», paseo por la soledad y los recuerdos

Petra Martínez interpreta, dirigida por Juan Margallo, este monólogo de Franz Xaver Kroetz

Petra Martínez, en una escena de «Una mujer en la ventana»
Petra Martínez, en una escena de «Una mujer en la ventana» - Teatro Español

Petra Martínez y Juan Margallo son una de las parejas más queridas y respetadas de nuestro teatro. Ahora retoman -«está más de actualidad que entonces», argumenta él- «Una mujer en la ventana», un monólogo del alemán Franz Xaver Kroetz que montaron hace treinta años y que presentan en la Sala Margarita Xirgu del Teatro Español hasta el 23 de octubre. En él se presenta a una mujer de unos setenta años que, al ser desahuciada por ruina de su casa, es llevada por sus hijos a una residencia. «La obra habla de la soledad -cuentan actriz y director de la función-, de cómo ella ha ido acumulando recuerdos y objetos, y ha de decidir qué se lleva a la residencia. ¿Qué supone despedirse de ellos después de tantos años?»

Han pasado tres décadas, y la visión de Petra Martínez del personaje ha variado. «Veo cada minuto de la función de forma distinta; sobre todo, ha cambiado mi reflexión sobre la soledad, ahora me molesta mucho menos». Hace treinta años, «yo necesitaba creerme el personaje, porque era mucho más joven que él», cuenta. «Y recuerdo que decidí saltarme la cuarta pared y dirigirme directamente al público. Fue una maravilla».

Aunque Juan Margallo y Petra Martínez discrepan sobre la obra -él sostiene que es una tragedia y ella que habla de la alegría de vivir-, los dos coinciden en que es una obra llena de humor y de ternura, y con un mensaje optimista. Fue un texto que marcó a la actriz. «Desde aquella función no quiero cosas que supongan recuerdos. Hay que vivir sin ellos, sin apego a las cosas. Y fue esta obra la que me hizo pensar así desde entonces».

En la obra, todo el atrezzo proviene del Rastro madrileño. También esto marcó a la actriz, que desde entonces no quiere nada del emblemático mercadillo. Y va más allá: «En casa no tengo apenas recuerdos».

Petra Martínez asegura que ella se jubilaría «con novelas y películas solamente», y coincide con Juan Margallo en que no tiene nada en contra de las residencias. «Debería haber una en cada barrio, igual que hay un ambulatorio». «Hace treinta años la hicimos en una residencia -recuerda él-, y fue tremendo. Hubo gente a la que no le gustó nada y se enfadaron con nosotros. Curiosamente, les gustó a los que no tenían hijos».

Petra Martínez y Juan Margallo, fundadores de Uroc Teatro y pilares del teatro independiente español en formaciones como Tábano o El Gayo Vallecano, se encuentran muy a gusto con su manera de trabajar. «No queremos ya hacer teatro fuera de nuestra compañía. Lo que hacemos lo hacemos por placer, y hacerlo a nuestro ritmo, con tranquilidad, para hablar de lo que queremos hablar en cada momento».

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