Sabina Puértolas
Sabina Puértolas - Francisco Garcia Lucanux

Sabina Puértolas, la soprano que conquistó Londres en tres horas

La cantante navarra tuvo que sustituir de urgencia a una colega en el Covent Garden

MadridActualizado:

Tres horas. Es el tiempo que tuvo la soprano navarra Sabina Puértolas, el pasado 4 de enero, para ensayar antes de enfrentarse al papel de Gilda en la ópera «Rigoletto» en el Covent Garden de Londres -uno de los grandes templos internacionales de la lírica-. Todo había empezado el día antes, en un lugar tan prosaico como la cola del supermercado. A la cantante le sonó el teléfono. Era su agente, que le hizo una sencilla pregunta: «¿Te gustaría cantar uno de los papeles más importantes del repertorio en uno de los mejores teatros del mundo?» «Por supuesto -contestó Sabina-. ¿Cuándo?» «Mañana. Gilda, de “Rigoletto”, en el Covent Garden».

La soprano contaba así la historia al «Sunday Telegraph»: «Mi agente me llamó y me preguntó cómo me sentía, si estaba resfriada o tenía la gripe. Al poco tiempo recibí una segunda llamada en la que me decía que al día siguiente tenía que volar a Londres». No debía olvidarse, recuerda la cantante, la partitura de «Rigoletto».

La Royal Opera House, Covent Garden, de Londres, tenía en cartel, desde mediados de diciembre del pasado año, una producción de «Rigoletto» dirigida escénicamente por David McVicar. La soprano británica Lucy Crowe, que interpretaba el papel de Gilda, la hija del bufón jorobado protagonista de la ópera de Verdi, se puso repentinamente enferma. El teatro londinense tenía tan solo treinta y seis horas para encontrar una sustituta. Tras unas cuantas llamadas, la encontraron: la soprano navarra, que en 2013 había debutado en el teatro londinense con la ópera «La rondine», de Puccini, y que había sido Despina en la producción de «Così fan tutte», de Mozart, presentada en 2016. Sabina Puértolas ya había cantado el papel de Gilda en el Teatro Municipal de Santiago de Chile.

Resuelta pero muy asustada, según ha reconocido el agente de la cantante, Sabina Puértolas se enfrentó al reto de ensayar durante tan solo tres horas lo que normalmente se ensaya a lo largo de cinco o seis semanas, como ella misma reconoció. «Fue absolutamente fantástico -dijo sin embargo-; Tuve tres horas mágicas e inolvidables» antes de enfrentarse a la que sin duda ha sido la función más especial de su vida. «Ha sido el momento más emotivo de mi carrera», concluyó Sabina Puértolas.

El público del Covent Garden premió con una larga y cálida ovación no solo la interpretación, sino también el esfuerzo de la soprano, que en mayo tiene previsto cantar «La tabernera del puerto» en el Teatro de la Zarzuela. «En el momento del aplauso es cuando me di cuenta de dónde estaba y de lo que había hecho, No esperaba esa ovación, así que me sentí abrumada y comencé a llorar».