Retrato de Charlotte Brontë
Retrato de Charlotte Brontë - ABC

Publican las dos obras inéditas de Charlotte Brontë que «sobrevivieron» a un naufragio

Se trata de un cuento y un poema escritos por la autora británica en plena adolescencia y recuperados ahora por la Brontë Society

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Apenas conservaron nada las hermanas Brontë de su madre, Maria, después de que esta muriera a los 38 años. Tan solo un libro, una biografía del poeta Henry Kirke White que guardaron con mimo durante toda su vida, casi como un tesoro. Algo tenía de eso porque se trataba de un ejemplar que había sobrevivido a un naufragio en la costa de Dovenshire en 1812, donde la progenitora había perdido casi todas sus pertenencias, que guardaba en un baúl. El cariño casi divino a aquel objeto lo expresó muy bien el padre de la familia, Patrick, cuando anotó en una de sus páginas el siguiente lema: «El libro de mi querida esposa se salvó de las olas, así que siempre se conservará». No se equivocó.

Primera página del libro sobre Henry Kirke White con la inscripción de Patrick Brontë
Primera página del libro sobre Henry Kirke White con la inscripción de Patrick Brontë - BS

Hoy ese libro es un tesoro también por otros motivos, pues en su interior guardaba dos obras perdidas de Charlotte Brönte, descubiertas hace poco más de tres años. Ahora, la Brontë Societyha decidido publicar el hallazgo. Lo hará en una edición que incluirá los facsímiles de los dos manuscritos, las anotaciones que los miembros de la familia dispersaron por sus páginas y un boceto de Branwell, hermano de Charlotte. Todo ello irá acompañado con el análisis de cuatro especialistas en la escritora británica que, según cuenta la propia institución, «explorarán la importancia del descubrimiento» al tiempo que «revelarán nueva información de interés». Se espera que la obra llegue a las librerías inglesas en otoño.

La identificación de los dos textos de Charlotte, incluídos en este libro garabateado por varios miembros de la familia, fue posible gracias a su particular califragía, seña de identidad inevitable de la autora. Además, aparecían firmados por su pseudónimo masculino favorito –cosas de la época–: Lord Charles Wellesey. Juliet Barke, gran estudioso de las Brontë, calificó el hallazgo de extraordinario, subrayando que era «extremadamente inusual» en nuestros tiempos realizar un descubrimiento de tales características.

Las obras, un cuento y un poema, pertenecen a la adolescencia de Charlotte. El primero es un realto corto, fechado en 1833, que narra de forma satírica la vida en Haworth, el pueblo inglés donde se mudó la niña después de que su padre encontrase trabajo allí. Lo hace, además, a través del personaje de Lord Charles. El otro manuscrito, sin título, es un poema inacabado de 77 versos que se mueve en un mundo de fantasía llamado Angria, un lugar producto de la imaginación de la autora y su hermano Branwell.

Fragmento del poema inédito de Charlotte Brontë encontrado en el libro de su madre
Fragmento del poema inédito de Charlotte Brontë encontrado en el libro de su madre-BS

Decíamos que, para la familia, el libro donde se han encontrado estos trabajos era un tesoro. También lo es para la propia Brontë Society, que lo ha perseguido durante años para hacerse con él e incluirlo en sus fondos. De hecho, ya estaban interesados en comprarlo incluso antes de conocer las joyas escondidas que albergaba en su interior. La historia de cómo llegó a sus manos es, también, una peripecia. De hecho, el relato de esa «aventura» se incluirá en la edición de los inéditos de la autora de «Jane Eyre».

Parece que esta biografía de Henry Kirke White, en efecto, está viva. Después de sobrevivir a aquel naufragio en Dovenshire, el libro pasó a manos de la familia. Luego, tras la muerte del padre de las Brontë, fue vendido a un coleccionista privado en América, donde pasó la mayor parte del siglo XX. Para que la Brontë Society pudiese adquirirlo, fue necesaria una una subvención de 194.000 euros del National Heritage Memorial Fund y varias aportaciones de otras asociaciones. En total, se desembolsaron más de 900.000 euros en la compra. Todo ello para recuperar un tesoro familiar que, ahora, empujado por las olas, llegará a las librerías. Patrick Brontë no se equivocaba: el libro que se salvó del mar siempre se conservará.