El estilismo prehistórico de Raquel Welch en «Hace un millón de años»
El estilismo prehistórico de Raquel Welch en «Hace un millón de años»
CINE

Los mejores gazapos en el cine

Un libro recoge estas meteduras de pata: desde relojes en «una de romanos» hasta miembros del equipo de rodaje que se cuelan donde no deben

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Entre las diferentes manifestaciones de frikismo cinematográfico está la del cazador de gazapos, individuo que invierte gran parte de su tiempo en descubrir meteduras de pata en las películas. Una prueba más de que el humano es un ser que se equivoca por definición y que -también por definición- disfruta echando en cara los errores al prójimo. No crean que el top ten de los peores filmes en este sentido lo ocupan producciones de serie B o C, sino algunas obras maestras o blockbusters, como Apocalypse Now (en primer lugar, con 562 fallos), Los pájaros (546), El mago de Oz (421), Piratas del Caribe. La maldición de la Perla Negra (388), Tiburón (283) o La guerra de las galaxias (278). El periodista y cinéfilo Víctor Arribas nos descubre los traspiés en Goof! Los mejores gazapos del cine (Espasa, 2017), aunque también pone el foco en disparatadas traducciones de títulos de películas o renuncias de actores a papeles que habrían cambiado sus carreras.

Pero los gazapos centran este ameno ensayo, desde los relojes y las zapatillas deportivas que lucen algunos romanos en clásicos del péplum (Espartaco, La túnica sagrada, Gladiator) hasta miembros del equipo de rodaje que se cuelan donde no deben, como el tipo con sombrero de vaquero que comparte la cubierta de la Perla Negra con Jack Sparrow (Johnny Deep) en Piratas del Caribe.

Cambio de plano

En Dos hombres y un destino, Paul Newman y Katharine Ross dan un paseo en bicicleta mientras suena la tonadilla «Raindrops Keep Fallin’ on My Head». La escena es de las que se grapan en la memoria. Él con bombín, ella con vaporoso vestido blanco... sentada en el cuadro de la bici y, en el siguiente plano, sobre el manillar, como si en un parpadeo hubiera hecho una acrobacia digna del Circo del Sol. Casablanca es otro ejemplo de (im)perfección. El fallo más recordado sucede en la estación de París donde Rick (Humphrey Bogart) espera a Ilsa (Ingrid Bergman) bajo la lluvia. Pero Ilsa no viene. En su lugar, el fiel Sam aparece y le entrega a Rick una nota en la que se confirman los peores presagios. Rick está empapado, goterones caen del ala de su sombrero al papel diluyendo la tinta. En la toma siguiente avanza hacia el tren, seco como si se hubiera sometido a un centrifugado.

La famosa escena de «Dos hombres y un destino»
La famosa escena de «Dos hombres y un destino»

No es errata, sino alevoso error el que la Hammer perpetra en Hace un millón de años, donde Raquel Welch interpreta a una mujer prehistórica con peinado de peluquería, pestañas postizas y bikini hecho con piel de animales.

Arribas no hace sangre: el suyo es un ejercicio de humor centrado en un arte que deja cabos sueltos, que comete incorrecciones históricas y biográficas, pero que apela a las emociones y los sueños. En el fondo, nadie está legitimado para arrojar la primera piedra, ni siquiera el autor de este libro, que en un pasaje se refiere a King Kong como «chimpancé gigante».