LAS IMÁGENES DE PORTADA

25 años en 25 portadas (y las que no caben)

La portada de una publicación es lo que más se ve, el escaparate perfecto, donde primero se fijan los ojos del lector. A lo largo de un cuarto de siglo, ABC Cultural ha hecho de la suya un espejo, ni cóncavo ni convexo, de la realidad cultural

Portada de ABC Cultural del 5 de junio de 1992
Portada de Manuel Rivera para el número 100 de ABC Cultural (1 de octubre de 1993)
Portada de grandes autores para el 18 de marzo de 1994
La entrevista al centenario Ernst Jünger fue portada el 24 de marzo de 1994
Tintín ocupaba la portada del 3 de mayo de 1996
Una portada de cuento para el 27 de noviembre de 1997
Portada de Antoni Tàpies para el número del 19 de noviembre de 1998
Antonio Mingote fue un habitual de las portadas del suplemento, como esta del 16 de diciembre de 1999
Calderón de la Barca en el número del 21 de abril de 2000
PHotoEspaña, tema central de portada el 9 de junio de 2001
Dis Berlin reinterpretó a Gómez de la Serna para la portada del 1 de junio de 2002
Juan Perucho abría el entonces «Blanco y Negro Cultural» del 18 de octubre de 2003
ARCO ha ocupado muchas portadas, como la del 14 de febrero de 2004
El cómic ha dado mucho juego en las portadas. Esta es del 4 de junio de 2005
La violencia machista fue analizada a fondo en el número del 4 de marzo de 2006
ABC Cultural ha publicado inéditos de muchos autores, como García Márquez (9 de junio de 2007)
La música también ha tenido portadas. Jimi Hendrix en la del 18 de octubre de 2008
Grafiti para el número del 24 de enero de 2009
También la televisión ha sido portada. «Perdidos», el 6 de febrero de 2010
La portada del número 1.000 del suplemento (4 de junio de 2011) fue creada por Daniel Canogar
Stephen King, «el Charles Dickens del siglo XXI», fue portada el 14 de abril de 2012
Una portada veraniega para el número del 27 de julio de 2013
James Salter dio una de sus últimas entrevistas a ABC Cultural (1 de marzo de 2014)
Otra portada comiquera para el número en el que se hablaba del Nobel a Alexiévich (31 de octubre de 2015)
Carmen Calvo se hizo cargo de la portada para el 125 aniversario de «Blanco y Negro» (18 de junio de 2016)

«La vida es caótica, con frecuencia hasta lo insoportable. La posibilidad de dividir parte de ese caos en lista, de controlar el aluvión, puede suponer un verdadero alivio». Así define Shaun Usher, autor del libro «Listas memorables» (Salamandra), la paranoica tendencia contemporánea de clasificarlo todo conforme a listados infinitos. De esta manera y con esta paranoia, entre esto sí y esto no, he pasado los últimos días; inmersa en la selección de 25 portadas entre todas las que se han publicado, semana tras semana, a lo largo de los 25 años de ABC Cultural, y no sé por qué tengo la sensación de que se han quedado más imágenes memorables a buen recaudo en la hemeroteca que expuestas en este álbum como resumen de una larga vida de papel. No crean, entonces, que se trata de una selección fallida. Pero como siempre sucede cuando se confecciona una lista, un top, son (excelentes) todas las que están, pero no están todas las que son (excelentes).

La razón de esta desazón está relacionada, sin duda, con la certeza de que este suplemento ha hecho historia, y ha contado muchas historias sobre la cultura en este país, y fuera de este país; en tiempo presente, pasado y futuro. No solo ha llevado hasta sus páginas aquellos nombres que construían la actualidad en cada instante, detenido por la noticia, sino también aquellas personalidades del pasado que había que celebrar y recordar en aniversarios y festejos diversos, y aquellos personajes y asuntos por debatir que nos traería el futuro, pero que este suplemento tuvo el tino de descubrir y mostrar a los lectores antes de que la tozuda realidad viniera a restregárnoslos por delante de las narices, hechos evidencia.

Nada hay más real

Si les digo que a comienzos de los años 90 ABC Cultural dedicaba una portada a la amenaza del islamismo, con la imagen de una mujer vestida con el chador, se sorprenderán, como yo lo he hecho, porque nadie podía sospechar entonces que hoy viviríamos pendientes de este hilo. Pongamos otros ejemplos totalmente distintos, para sensibilidades equidistantes y en las antípodas. Ha habido para todos los gustos. Bob Dylan, de portada (fueron dos), cuando aún no había recibido ni un solo premio por sus excelencias literarias (el Príncipe de Asturias de las Artes y el Nobel de Literatura); o un músico como Benjamin Clementine, que subió hasta nuestra primera página antes que de minoritario pasara a ser menos minoritario, de culto. O que se tratara la violencia de género (machista) desde un ámbito estrictamente cultural y sociológico antes de que los picos de las estadísticas dibujaran un Himalaya. Este asunto tiene en su haber la imagen de portada más dolorosa y metafóricamente bella de cuantas se han publicado en estos 25 años (4 de marzo de 2006). Un cuadro de Roberto Coromina.

Recupero también aquello que escribí cuando hicimos otro número conmemorativo, al coronar la cima de los 1.000: «Sabía de buena tinta cuáles han sido los aciertos periodísticos y culturales de este suplemento, pero toparte con ellos de frente en medio de la vorágine cotidiana ha supuesto un baño de realidad, más que de pasado. Sí, de realidad, porque nada hay más real que la cabecera de ABC Cultural y sus exigencias». Ahora, con este ejemplar entre las manos, hemos escalado hasta el 1.255.

Durante una década, el premio ABC de Arte ha sido cantera de portadas y de portadistas

Todo empieza el 8 de noviembre de 1991. ABC Cultural coge carretera y manta, lo mismo que las chicas de «Thelma y Louise» en las pantallas cinematográficas. La «Venus del espejo» de Velázquez fue portada porque doce artistas vivitos y coleando eran invitados por este suplemento para que revisitaran a los «genios del Museo del Prado». Lo contemporáneo de la mano de los clásicos es una constante en el discurrir de estas páginas culturales, como ya lo fijara mucho tiempo atrás la revista «Blanco y Negro» (recién cumplidos los 125 años este 2016), reina madre de este periódico y cuanto en él se cobija. También se cumplía en ese número inaugural de ABC Cultural el centenario de la muerte de Rimbaud y encabezaban el «cortejo» fúnebre dos poetas de la talla de Pere Gimferer y Claudio Rodríguez. Otra clave: nombres maestros para asuntos maestros. ABC es la casa de la cultura y ABC Cultural, el ático con sus mejores vistas e inquilinos. La carta de intenciones se refleja muy claramente desde estos primeros balbuceos. Juan Marsé, Claudio Magris, Susan Sontag, Coetzee, Salman Rushdie, Piglia, Vargas Llosa, Banville, Cabrera Infante y un eterno etcétera han pasado por aquí con sus textos, cuando no han concedido entrevistas por una razón u otra del devenir actual de sus vidas y las nuestras. Y apostamos por Stephen King, porque uno de nuestros críticos de cabecera lo denominó «el Charles Dickens del siglo XXI» (portada del 14 de abril de 2012). Quizá algún día también le concedan el premio Nobel.

James Salter nos recibió en su casa de los Hamptons cuando regresó a la literatura después de treinta años sin publicar (portada del 1 de marzo de 2014); al año siguiente fallecía. Tal vez fuera su penúltima entrevista. Pero mucho antes Jünger abrió la veda de las conversaciones posibles e imposibles. Con cien años recién cumplidos, conversaba con ABC Cultural, como da cuenta otra portada (24 de marzo de 1995): «Morir con un libro en las manos es una bella muerte. Nos hallamos en la edad de los titanes. Los dioses se han retirado pero no han muerto, como dijo Nietzsche. Volverán». Qué buen epílogo para un comienzo de andadura: el que se emprende cada semana de cada nuevo número de ABC Cultural.

Inéditos y denuncias

Con el 92, España pega el gran estirón de las Olimpiadas de Barcelona y de la Expo de Sevilla, mientras se celebra el V Centenario del Descubrimiento de América; y, aunque no lo reflejaran las páginas de este suplemento entonces, llega la Nintendo a las tiendas y a nuestras casas. No tachen esta noticia de baladí, dado que los videojuegos, su estética y desarrollo, modificarían la cultura visual de las generaciones futuras y aquí nos hemos hecho eco de ello con el paso de los años. No obstante, la portada elegida para este friso de esa fecha recoge la publicación de postales, cartas y dibujos inéditos de Lorca. El guiño resulta evidente: en 1984 ABC descubre y muestra al público la existencia de los «Sonetos del amor oscuro» y Lorca será uno de los poetas más representados, al igual que Alberti, en esa primera página-escaparate.

El despegue de España implica también un montón de preguntas, cuyas respuestas llegarían con el tiempo, o no. A lo largo de casi una década, este suplemento se lo cuestionó todo, y más: el estado de los museos, de los teatros, de los premios literarios, de las academias... Allí donde había un resquicio por el que se colaran las dudas razonables estaba ABC Cultural con luz y taquígrafos. A veces, incluso, con velas entre los tomos de la Biblioteca Nacional, pese al peligro de incendio no controlado. Este ha sido el suplemento de los inéditos, cuando de verdad quedaban inéditos –valor periodístico ciertamente a la baja– por rescatar en los cajones y en las carteras olvidadas: de Cervantes, Borges, García Márquez... Fueron tantos que con solo enumerarlos llenaríamos esta lista. Y no es ese el plan, sino trazar un friso de variedades infinitas como las que se han tratado en las portadas y en las páginas.

ABC Cultural ha tenido el acierto de descubrir, de adelantarse a lo que luego ha sido noticia

El 93 sobrevivió a «Alien» y a los dinosaurios de los parques jurásicos, al ritmo que ABC Cultural alcanzaba los 100 números y encargaba su portada a Manuel Rivera. Con él arranca la que será una fructífera colaboración entre los artistas y el suplemento. Siempre que ha habido algo que celebrar (o no), se ha echado mano de la vanguardia creativa: Tàpies (el artista más veces retratado en la primara plana; su última entrevista, a los ochenta años); Grau Santos, hijo de Ángeles Santos (familia de pintores), que ha dejado páginas memorablamente ilustradas, tanto de ABC Cultural como de «Blanco y Negro» en los 90; Eduardo Arroyo, quien durante varias temporadas fue portadista de cabecera; Dis Berlin, quien reinterpretó a Gómez de la Serna para la Feria del Libro de 2002; los ganadores del premio ABC de Arte, que saltaban a la palestra siempre por ARCO a lo largo de una década; Daniel Canogar, que festejó nuestro número 1.000 el 4 de junio de 2011; y la última, Carmen Calvo, que puso su impronta en la portada que ABC Cultural dedicó a los 125 años de su reina madre, «Blanco y Negro», el 18 de junio de 2016. La penúltima en la lista.

Hasta el día de hoy, en el que nos acompaña el reciente premio Nacional del Cómic, Pablo Auladell, la 26 de este elenco, la del presente con futuro. No obstante, también hay un pasado, cuando en 1996 (3 de mayo, número 235) se publicó una imagen en primera que festejaba el centenario del cómic con una viñeta de Tintín. Otras tantas se suman hasta llegar a esta escuela que se ha abierto hacia la novela gráfica. Viajen en la secuencia hasta casi nuestros días y fijen la mirada en 2015, donde bajo el título de El «boom» de la realidad, analizábamos otro premio Nobel de Literatura, el penúltimo, con fundamento crítico, el de Svetlana Alexiévich.

No podemos cerrar esta lista de portadas sin citar las de Mingote (una como muestra: 18 de diciembre de 1999 con Edgar Neville en la caricatura). Ni las de jóvenes ilustradores, como Adolfo Serra. Ni que cambiamos de cabecera varias veces («Blanco y Negro Cultural» y «ABCD las Artes y las Letras») para ser siempre los mismos. Ni que los 25 próximos años arrancan desde ahora mismo.

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